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Cuando los jóvenes deciden emprender y están convencidos de que pueden lograrlo, nunca faltan personas que, al no haber podido hacerlo, descargan vibras negativas en las demás personas, dice Estefanía Lacayo, creadora y fundadora de la marca de diseño Estefan.

Lacayo, con 29 años de edad, será una de las representantes de Nicaragua en la Bienal Iberoamericano de Diseño (BID), en Madrid, España.

¿Cómo te llegó la oportunidad de representar a Nicaragua?

El evento se llama Bienal Iberoamericano de Diseño (BID). Hay muchas categorías de diseño en sí, como diseño gráfico, pintura, escultura, audiovisuales, moda como indumentaria y moda como accesorios, que es mi categoría.

Me mandaron la invitación, apliqué y luego, dos semanas después, recibí la invitación para participar en esta edición del diseño iberoamericano. Inicia en la semana del 21 al 25 de noviembre y queda abierta al público hasta enero de 2017.

Voy representando a la marca Estefan, pero también voy representando a Nicaragua.

Voy con una cartera negra, con pedazos blancos, rojos y amarillos. Esta cartera la hice como un homenaje a mis años de arquitectura, que a pesar de que no los terminé por empezar a diseñar, le quería hacer honor porque me dio al final todas las bases para diseñar la estructura.

Este año también en Nicaragua Diseña, que es un gran espacio para lograr oportunidades, a Ágatha Ruiz de la Prada, una diseñadora top en Madrid, le encantó uno de mis diseños y me invitó a un evento en su tienda en Madrid; también a Yahoska Jiménez y a Haydee Callejas. Haydee es otra compañera de marroquinería que está nominada a la Bienal, las dos vamos a la Bienal y las tres vamos al evento con Ágatha.

¿Cómo te sentiste al recibir la noticia de que representarías a Nicaragua en ese evento?

Es un gran honor, porque fue muy bonita la invitación. Ella hace la convocatoria y se encarga de invitar a los medios de comunicación españoles. Es un gran logro para Nicaragua, porque yo llevo cinco años trabajando en esto y ha habido muchos retos en todos estos años que van desde el taller, trabajar con los muchachos, ir consolidando un grupo de artesanos, consolidar la relación con ellos.

Es un orgullo para mí, porque yo les decía a los muchachos que este trabajo es costoso y he venido trabajando en este proceso y hemos soñado, hemos tenido otras perspectivas y que me hayan invitado a la Bienal y la invitación de Ágatha, ha sido una validación de que lo estamos haciendo bien, de que hay talento, hay calidad.

A veces siento que solo cuando se logra afuera (del país) es que los nicas lo empezamos a valorar y está bien, a veces tiene que suceder así porque es una confirmación de que se están haciendo bien las cosas.

Cuesta hacer las cosas, y pienso que sí lo pagamos con mucho orgullo y mucho gusto cuando es una marca extranjera que no incurre en muchos gastos. Para mí, los precios de producción son más altos, pero pago muy bien a los muchachos (trabajadores) para que se consolide la relación con ellos y que los productos lleguen a tener la calidad que tienen.

¿Cómo inicia la idea de emprender en el diseño?

Diseñar para mí es crear, y siempre he tenido tendencia a dibujar, a pintar, a hacer manualidades. Era la que hacía los murales en el colegio. Siempre me gustó eso y luego, cuando salí del colegio y me metí a estudiar arquitectura, porque era la única carrera que tenía una tendencia artística, me di cuenta que era más estructural que la parte artística.

Entonces tomé la parte artística, la parte de diseño y dejé la parte que no quería. Prácticamente siento que lo he venido haciendo siempre, es natural. Luego de dejar la arquitectura, siento que he estudiado muchísimo más, porque el ser autodidacta y enseñarse uno mismo a hacer las cosas, requiere mucha más investigación.

Yo estaba buscando un producto que no había podido encontrar. Me fui a buscarlo al mercado de artesanías de Masaya y esperando la muestra de un taller me acerqué a un tallercito con el cual inicié a trabajar, luego hice otros modelos y comenzaron a pedírmelos hasta que dije: “me voy a dedicar a esto”.

¿Cuáles han sido los principales retos a los que te has enfrentado y cómo los has enfrentado?

Cuando a uno lo miran muy joven y emprendedor, uno puede estar muy convencido de su misión, pero no es la visión de alguien más o tal vez esa persona imagina que para él sería difícil. Entonces te cargan esa noción mental de que va a ser difícil también para vos.

Yo no lo veo así y me gusta poder enseñarles a esas personas que se puede hacer.

He tenido que recibir muchos "no", en el mismo sistema económico, porque no hay programas para emprendedores o mipymes. Se deberían de desarrollar programas de financiamiento para emprendedores, porque al final eso es lo que va a sacar el país adelante, todo el mundo emprendiendo algo, saliendo de la zona de confort; salir de una relación de dependencia, uno puede sacar más dinero haciendo su propio emprendimiento, pero se tienen que hacer muchos estudios.

He venido estudiando la parte del diseño, las técnicas de marroquinería, las tendencias de la moda, marketing, recursos humanos, cadena de valores de suministro, o sea me he empapado de todo lo que tiene que ver con mi negocio, porque si llego a pasar ciertas funciones se cómo hacerlas.

Si uno va a emprender debe investigar y estudiar porque esa es la clave, yo siento que la información es el poder.

¿Estás aportando empleos desde tu empresa?

Yo trabajo con artesanos. Con uno de ellos ya tengo los cinco años, desde que inicié, y ha sido increíble cómo hemos venido creciendo los dos y el resto de los muchachos, también artesanos de Monimbó, que muchos de ellos no han llegado a estudiar una carrera universitaria, pero tienen toda una vida dedicada a la marroquinería o a la zapatería, porque lo han heredado de sus ancestros.

¿Cómo ha cambiado la vida de los colaboradores de tu empresa a partir de comenzar a emprender?

Uno de los puntos clave que se ha venido trabajando es que soy más joven que algunos, soy mujer y ellos tienen mucho tiempo de hacer su trabajo, pero yo les tengo que decir cómo hacerlo. Entonces desde varias posturas tuve que lidiar al inicio.

Ahora se les va a hacer una cuenta en el banco, muchos de ellos nunca han tenido una cuenta bancaria. De manera que serán más ordenados, y en parte también se pretende que salgan de la mentalidad de vivir por cada salario, sino administrar y ahorrar, para ir creciendo y desarrollándose.

La idea para mí no es crecer sola, sino que ellos alcancen otro estilo de vida. Los veo mucho mejor, están mucho más motivados, dan lo mejor de sí con lo que tenemos. Siento que he tenido mucha suerte al encontrar el equipo que tengo, ello son los artistas.

¿Cuáles son tus proyecciones, cómo pretendés evolucionar y mejorar?

Una de las siguientes etapas es expandir el taller. Yo he venido trabajando con mis uñas, mi frente y mi sudor. Nadie me lo ha dado, no he tenido acceso a un capital de trabajo, que me habría facilitado un montón de cosas, pero también me hubiera quitado mucho aprendizaje.

Vamos a diversificar la marca, tenemos Estefan mujer y Estefan Kids, y ahora introduciremos Estefan para caballeros.

Pretendemos traer nueva maquinaria, que no se tiene en ningún taller, que nos dará un acabado mucho mejor.

El producto entrará en otra categoría, vamos a mantener una línea accesible y queremos llegar a una línea de alta gama, de tal manera que se pague lo que vale el producto.

Pretendemos ser la primera marca artesanal de lujo en Nicaragua. Tenemos las técnicas, la calidad, el diseño y la visión. Como visión personal, quiero llegar a desarrollar una escuela técnica de artes, donde otra generación y otros emprendedores tengan herramientas que me hubiese gustado tener a mí desde el inicio.

En este viaje a Madrid lo que veo es una oportunidad para conectar con otros emprendedores, otros artistas y crear un colectivo, que se vaya haciendo una globalización de talento, que esa es la única forma de crecer a nivel latinoamericano.

¿Cómo se debería incentivar a un emprendedor?

Creo que es necesario todo, desde el que hace acupuntura, al que le gusta hacer masajes, al que le gusta hacer el pelo, al que le gusta maquillar, al que le gusta hacer zapatos o pintura, todo se necesita. Si pudiera decirle algo a alguien que quiere emprender es: eso que querés hacer se necesita, eso que traes se necesita, el mundo lo necesita.

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