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El país requiere más técnicos especializados, sostuvieron ayer varios expertos durante el I Foro de Educación Técnica, organizado por la Red Nicaragüense para la Educación Técnica (Renet).

Asimismo, estos sostuvieron que más que profesionales universitarios, el sector privado nicaragüense demanda más técnicos, los cuales algunas empresas han tenido que capacitar por su cuenta o traerlos del extranjero.

Alejandro Talavera, gerente de recursos humanos de la empresa Nicaragua Machinery Company (Nimac), expresó que los sectores productivos se están sintiendo cada vez más presionados por la demanda de alimentos y servicios, como infraestructura. En ese contexto, tienen que aumentar la producción, pero también la productividad (o sea la capacidad de producir más con los mismos recursos) y para conseguirlo deben incorporar más tecnologías.

Sin embargo, es ahí donde las empresas se encuentran con la dificultad de encontrar a los técnicos que puedan manejar esas nuevas tecnologías. “El problema es dónde están las escuelas técnicas preparando a esos técnicos para esa tecnología”, sostuvo Talavera.

Por ejemplo, la empresa en mención solía recibir técnicos en mecánica automotriz en general, formados por los centros de formación técnica del país, pero su mayor necesidad son los técnicos especializados en maquinaria pesada.

Nimac, al ser una empresa con un propósito meramente comercial, se vio obligada a replantearse cómo satisfacer esa demanda de técnicos especializados y se vio en la necesidad de formarlos por su propia cuenta.

Juan Carlos Amador, director ejecutivo de la Cámara de Industrias de Nicaragua (Cadin), dijo que debido a la falta de técnicos en el país algunas empresas muchas veces se ven obligadas a traerlos de otro país.

“El reto es de todos. Las universidades tienen que comenzar a ofrecer las carreras técnicas y universitarias que el país necesita. Los empresarios tenemos que tener mayor facilidad para agarrar ese personal técnico, tecnificarlo más e invertir en tecnologías, para ser más productivos.

Tenemos también que valorar más esas habilidades y remunerarlas bien y el Gobierno tiene que facilitar este proceso para que siempre exista una relación entre lo que ofrece la academia y lo que demanda el sector empresarial”, confió Amador.

El director ejecutivo de Cadin aseveró que cada sector tiene sus particularidades en cuanto a demanda de personal técnico.

Berta Mayela Quintanilla, directora general de Fundación Victoria, una organización autorizada por el Inatec para ofrecer carreras de nivel técnico medio, coincide en que la formación técnica especializada es un reto de todo el país.

"Hoy por hoy, yo le puedo decir que algunos de nuestros egresados están devengando salarios que muchísimos universitarios desearían y soñaran tener, porque cuando hay una carencia de mano de obra en una especialidad, el estudiante que tiene esa formación gana bien”.  BERTA MAYELA QUINTANILLA,  DIRECTORA GENERAL DE FUNDACIÓN VICTORIA.

“Lo que nosotros hicimos hace un par de años, antes de definir cuál iba a ser nuestra oferta educativa, fue hacer un estudio de la demanda con las empresas, las cámaras (empresariales), el Inatec, que nos diera una luz sobre cuáles iban a ser las carreras que este país iba a necesitar en el largo y mediano plazo. Eso con vista a atacar exactamente ese problema de tener una formación que no responda a la demanda del país”, contó Quintanilla.

Así fue que surgieron en ese centro de formación nuevas carreras técnicas, como la de tecnologías de los alimentos y electrónica industrial.

“La carrera de tecnologías de los alimentos es una carrera que tiene como propósito cuidar la calidad en la producción alimenticia, a ver las buenas prácticas de manufactura, la inocuidad de los alimentos, a cuidar el aspecto microbiológico. Es una carrera nueva que va a responder a la demanda de un sector muy grande en el país, como el de la producción de alimentos a nivel de la grande, mediana y pequeña empresa”, indicó la directora de Fundación Victoria.

Por su parte, Martha Calero, directora del Instituto Politécnico La Salle, sugirió que sus propios estudiantes les dicen hacia donde ir. “Estamos claros, muy convencidos de que el sector industrial está demandando jóvenes o personal calificado con alto nivel de competitividad”, comentó Calero.

Berta Mayela Quintanilla refirió que el sector industrial está en constantes cambios. Por lo tanto, expresó que las escuelas tienen el reto de ajustarse constantemente a la demanda y destacó la importancia de la retroalimentación con los empresarios.

Este centro forma a 25 estudiantes en cada una de sus carreras técnicas anualmente, de modo que su población estudiantil de primer ingreso asciende a 125 cada año.

Como parte de esa retroalimentación con el sector privado nacional, Fundación Victoria acaba de abrir la carrera de electricidad industrial, la cual, si bien no es nueva, tiene una oferta muy limitada en el país, explicó Quintanilla.

Sin embargo, comentó, el reto ahora está en que los muchachos quieran estudiar esa carrera de electricidad industrial, “porque hay una demanda importante, pero por alguna razón muchos jóvenes todavía no se dan cuenta de la enorme oportunidad que tienen al estudiar una carrera en esta especialidad”.

“PARADIGMA”

El subdirector general de Formación Técnica del Tecnológico Nacional (Inatec), Virgilio Vázquez, aseveró que existe el “paradigma” de mandar a los hijos a estudiar una carrera universitaria, en vez de una técnica.

“Es un paradigma en el que tenemos que intervenir, no solo el Inatec sino también la empresa privada, los organismos de apoyo social y hasta la misma familia, porque es donde venimos nosotros imponiendo ese paradigma que se contradice con las necesidades del país (en materia de educación)”, analizó Vázquez.

El funcionario mencionó que están trabajando con el sector privado del país para adecuar la oferta de carreras a sus demandas. Aseguró que ya hay nuevas carreras en el sector apícola, la agroindustria del café y el cacao y en la construcción.

Juan Carlos Amador, de Cadin, opinó que el hecho de que muchos opten por una carrera universitaria en vez de una técnica, que son las que más necesita el país, se debe a un factor de carácter cultural.

“En los países más desarrollados tienen técnicos muy especializados. Por ejemplo, desde el sector industrial se necesitan soldadores industriales, electricistas de alta tensión y una serie de carreras que son muy difíciles de encontrarlas”, acotó Amador.

Quintanilla refirió que hay jóvenes que optan por otras carreras, incluso a nivel universitario, creyendo que van a tener mejor remuneración, pero luego del esfuerzo que hacen, a lado de sus familiares, se quedan sin empleo.

“Hoy por hoy, yo le puedo decir que algunos de nuestros egresados están devengando salarios que muchísimos universitarios desearían y soñaran tener, porque cuando hay una carencia de mano de obra en una especialidad, el estudiante que tiene esa formación gana bien”, subrayó la experta.

Según Talavera, un técnico en maquinaria pesada de los que forman en un principio podría ganar hasta C$10,000 mensuales. Asimismo, estimó que una vez que estudie más y se especialice podría ganar más de US$1,500.

“El problema es el concepto de técnico. Un técnico de maquinaria pesada empieza con una formación técnica, sigue con un técnico especializado y puede terminar siendo un profesional. Es más allá de lo que la gente piensa, que los técnicos llegan hasta la educación técnica”, afirmó el gerente de recursos humanos de Nimac.

CAPACITACIÓN

Si bien Nimac creó su centro de formación técnica debido a la demanda propia de la empresa, luego se dio cuenta que sus clientes también demandaban como soporte capacitación técnica.

“El soporte antes se entendía como mantener los repuestos (de la maquinaria) y los servicios posventa, pero una de las cosas que viene saltando rápidamente es 'necesito capacitación'. Sencillamente, ¿para qué querés una máquina que te puede sacar mucha productividad, si el técnico o el operador no la sabe manejar y la va a manejar como manejaba una máquina hace diez años? Así no le va a sacar ninguna productividad”, cuestionó el gerente de recursos humanos de Nimac.

Por otra parte, Talavera admitió que la formación técnica especializada tiene altos costos.

La empresa estima que la formación de cada uno de sus técnicos tiene un costo de aproximadamente US$5,000.

“Sobre todo (especializarse) en maquinaria pesada de construcción y agrícola es una carrera muy cara (…) Es caro, porque ese tipo de formación técnica necesita tecnología, maquinaria y material de reposición para poder estar practicando”, explicó Talavera. La empresa ha invertido en una escuela móvil, que entre otras cosas sobresale un simulador de maquinarias, en la cual invirtió US$200,000.

Agregó que, dado que el curso es muy especializado, en un aula solo se pueden capacitar ocho muchachos. “Estamos hablando de que estos muchachos ya no solo tienen que tener los conocimientos, sino que los tienen que ir a poner en práctica de inmediato”, señaló.

Nimac ha graduado en su centro hasta ahora a más de 100 jóvenes, los que están trabajando para la empresa, de acuerdo con el gerente de recursos humanos, y ha capacitado a más de 600 técnicos de sus clientes.

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