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Personas con discapacidad ganan espacio en empresas

Foto por: ARCHIVO / END

La empresa Agroalsa prevé contratar a más personas con discapacidad.

Empleo. Organizaciones señalan que compañías promueven programas para que más personas se integren al mercado laboral. Zonas francas, tabacaleras y restaurantes son las que mayor número de contrataciones realizan.

Esteban Fernández antes de las cinco de la mañana está en pie, ansioso porque sean las siete para irse a trabajar. Es ciego, perdió la vista a los nueve años cuando una bomba le explotó en la cara, pero ha desarrollado habilidades en sus manos. Su tacto, dice, se ha convertido en sus ojos. Y con esa premisa logró conseguir un empleo hace dos años, en una empresa tabacalera de Estelí. “Esa oportunidad la valoro mucho, es por eso que me entrego totalmente, hago mis funciones con pasión”, señala el joven de 26 años, encargado de seleccionar las mejores hojas de tabaco que luego se convierten en puros.

Él, el muchacho que un día quiso ser aviador, es un ejemplo de que las personas con discapacidad sí tienen capacidades para desempeñarse en las empresas. Y su logro es visto como una conclusión de la lucha que organizaciones han emprendido desde hace años, una lucha  por lograr que las compañías del país incluyan en sus planillas a personas que no ven o no escuchan o que poseen alguna discapacidad motora u otra condición. “Hemos avanzado”, alienta el doctor Orlando Sevilla, presidente de la Fundación Teletón.

“Se ha avanzado. Ha habido en el sector privado una gran apertura en este tema, hemos desarrollado experiencias con varias de las empresas, hemos firmado un convenio con un banco del país para incorporar a los jóvenes que salen del Instituto Médico con capacidades laborales, y otras empresas de zonas francas también están empleando a personas con discapacidad”, agrega el doctor Sevilla.

Más empleos

Alma Baltodano, secretaria ejecutiva de la Federación Nicaragüense de Asociaciones de Personas con Discapacidad (Feconori), tiene en mente las experiencias inclusivas de Arnecom, una empresa que fabrica arneses en el occidente del país y  que brinda trabajo a más de 20 personas sordas. “La misma empresa pagó como tres meses a un intérprete, para que estuviera acompañando a los muchachos. O sea que hay experiencias buenas, pero sí tiene que haber voluntad de los empresarios y entender que tampoco para los empresarios es fácil”, reconoció Baltodano.
Otro caso conocido es el de las empresas tabacaleras de Estelí, las que de acuerdo con la secretaría ejecutiva de Feconori, emplean a casi 100 personas con discapacidad. Al respecto, Néstor Plasencia, gerente general de Plasencia Cigars, indica que estos negocios tienen “bastante conciencia social de que todos merecen oportunidades, hay personas que son no videntes pero que en el tabaco nos ayudan cuando se necesita saber la textura de las hojas, y ahí son muy buenos”.

“Nosotros tenemos empleadas a personas con problemas de movilidad, que hacen puros de excelente calidad, tenemos a personas que son sordomudas, que tienen toda la habilidad que se necesita para hacer buenos puros, estas personas tienen la capacidad para hacer igual o mejor trabajo que cualquier persona con todas sus capacidades. La mayoría de las empresas de la Cámara Nicaragüense de Tabacaleros (CNT) emplean a personas con discapacidades, y sus salarios son iguales a todos”, subraya el empresario.

De acuerdo con los datos de la Fundación Teletón, actualmente hay más de 70 jóvenes laborando en 16 empresas de Managua. Adicionalmente, más de 40 forman parte de las planillas de una empresa de zonas francas ubicada en Rivas.

Y para este 2017 esperan que el número crezca con el acuerdo que recientemente firmaron con una entidad financiera del país.

Retos

Para Baltodano, aunque ha habido avances en algunas empresas que ya incluyen a personas con discapacidad en sus actividades, en el país existen muchos retos por delante. Según ella, la Ley 763 (Ley de los Derechos de las Personas con Discapacidad) manda a que las empresas contraten a dos personas con discapacidad por cada 50 trabajadores que tengan. Pero explicó que la legislación no se ha cumplido en su cabalidad, desde el comienzo de su aprobación, debido a la ausencia de una certificación por parte del Ministerio de Salud de las personas que tienen discapacidad.

“Al principio, el Ministerio del Trabajo estuvo aplicando multas a las empresas, pero desde el año pasado el Ministerio de Salud está certificando a las personas con discapacidad a nivel nacional. Y este año, nosotros vamos a luchar para que el Ministerio del Trabajo sancione a las empresas que no cumplan la ley”, indica Baltodano. A la vez admite que la mayoría de personas con discapacidad no están capacitadas “por el problema histórico de no acceder a la educación”.

“Por lo tanto, tenemos muy poca profesionalización dentro del universo de personas con discapacidad. Según las últimas encuestas que realizó el Ministerio de Salud a través del programa “Todos con vos”, ya hablan de que la mayoría de las personas con discapacidad de este país son analfabetas. Por lo tanto, aspiran a puestos muy bajos.

Solo un 2% de personas nicaragüenses con discapacidad ha logrado llegar a conquistar la universidad”, asevera Baltodano.

El artículo 36 de dicha ley establece que el Ministerio del Trabajo velará porque todas las instituciones y empresas nacionales, municipales, estatales y privadas que tengan cincuenta o más trabajadores, incluyan al menos el dos por ciento de personas con discapacidad en sus respectivas nóminas. En el caso de empresas con una nómina mayor a diez trabajadores y menor a cincuenta, reza, se debe emplear al menos una persona con discapacidad.

Conciencia

Samantha Duarte es jefa de Responsabilidad Social de Casa Pellas y coordinadora del programa de inclusión laboral “Yo puedo, yo quiero”, el cual surge, entre otras cosas, por la necesidad que existan procesos y procedimientos establecidos para la inserción de personas con discapacidad.

Duarte considera que su empresa asumió el reto de alcanzar la inclusión laboral como parte de la filosofía empresarial y responsabilidad social para avanzar hacia la apertura de oportunidades. “La discapacidad no debe ser una barrera para generar empleos de calidad en igualdad de condiciones. La experiencia ha sido excelente, son personas sumamente comprometidas, muy dispuestas y colaboradoras,  la clave es un trabajo integral con la familia, compañeros de trabajo, seguimiento por parte de la empresa y de la institución de Los Pipitos, esto es muy importante especialmente en la etapa inicial del trabajo”, comenta.

Carlos Duque-Estrada, gerente general de la empresa Agroalsa, tiene en la planilla de trabajo a dos personas con discapacidad. “Hay que buscar las posiciones en las que estas personas se puedan desempeñar bien. La lealtad que esta gente desarrolla hacia la empresa los hace más productivo, y dan mejores resultados. Si la producción crece y tengo que incorporar gente, hay espacios para personas con discapacidad y hay posiciones que las tengo clavemente identificadas para darle prioridad a ellos”, señala.

En tanto, la gerente de alimentos y bebidas del restaurante Don Cándido también apuesta por la productividad de las personas con discapacidad. Es por ello que desde que empezó el negocio hace más de 10 años, abrieron espacio en la planilla para contratar a Paul Soto, un hombre de 36 años que actualmente realiza el mismo trabajo de los meseros, a pesar de tener síndrome de down.

Sobre las funciones que desempeñan este tipo de personas, el presidente de la Fundación Teletón, Orlando Sevilla, asegura que actualmente hay jóvenes que están laborando en ópticas, pizzerías, restaurantes, zonas francas, cementeras y tabacaleras. Los puestos van desde operarios, cocineros, atención al cliente hasta labores secretariales.

“Las empresas privadas tienen mayor conciencia de incorporar a personas con discapacidad”, insiste Sevilla. Pero asevera que aún hace falta más camino por recorrer.