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Los desechos sólidos, como botellas, cajillas, cajas de cartón, periódicos, revistas, bolsas plásticas, entre otros, están dejando de ser desechos y se están transformando en cortinas, collares y adornos.

Mirna Castillo decidió sacar sus productos de desechos reciclados al mercado hace nueve años. De esa forma emprendió su negocio CreoArte y ahora es su propia jefa.

Como cualquier empresa, CreoArte comenzó con pocos ingresos, contó la emprendedora, quien recordó que tuvo que vender su vehículo para arrancar y crear nuevos productos.

En un principio hacía bisutería convencional, pero cuando empezó a participar en festivales ecológicos y foros ambientales le surgió la idea de poner su grano de arena en el cuido del medio ambiente. Así fue que decidió hacer cambios en sus hábitos y actitudes, en su vida y su familia. “Lo primero que yo reciclo es lo que está en mi casa”, expresa Castillo.

Pasión

La pasión por el reciclaje la tiene desde que ella era niña. A Castillo siempre le ha gustado hacer manualidades

“Reciclar no es moda. No es de temporada. Es una necesidad, una obligación de todas las personas que vivimos en este planeta”, expresó Mirna Castillo.

A Castillo siempre le ha gustado hacer manualidades, transformar, crear o inventar cosas distintas, objetos que no hay en el comercio y que no todos tienen, hacer un diseño exclusivo, distinto y sobre todo transformar desde los desechos.

CreoArte ahora es una empresa que se encarga de “crear arte”.

Trabaja con productos que ya están elaborados, y que incluso algunos ya están en el mercado, pero los combinan para hacerlos más vistosos y que les puedan interesar a los clientes. 

“Sabemos que la competencia es amplia, pero eso nos compromete más a elaborar diseños más novedosos, más finos, más creativos y por supuesto la competencia es sana y nos tiene ocupados para crear constantemente más diseños”, comentó la emprendedora.

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Por otra parte, en CreoArte también imparten clases a personas interesadas en reciclar y aprender a hacer manualidades, siempre con desechos.

Castillo cree que además de reeducar, capacita y comparte su talento con esas personas, que provienen de lugares vulnerables, como la Chureca, Acahualinca, Ciudad Sandino, Río San Juan, entre otros, o poseen alguna discapacidad.  

“CreoArte, en su tamaño pequeño, ha hecho cosas grandes”, dice Castillo.

Retos

Parte de sus trabajos Mirna Catillo, fundadora de CreoArte, pretende crear próximamente un programa de televisión. Ese es su proyecto principal para este año.

En el 2008 había pocos emprendedores que trabajaban con ella, pero ahora cuenta que hay una cantidad de personas “que está haciendo cosas increíbles”.

“El ser humano es creativo. Me gusta que los estudiantes no estén pensando en ir a buscar empleo a una empresa, sino que salgan con su propio proyecto, que salgan con su propio negocio y es importante porque se involucra a la familia, después a la comunidad y así damos también trabajo, de puestos fijos y también de forma indirecta”, expresó.

Comercialización

Los emprendedores hoy día cuentan con diversas herramientas para dar a conocer sus productos. CreoArte, según Castillo, utiliza las redes sociales como medio de publicidad.

Comentó que habitualmente participan en ferias y festivales para promocionar sus artículos y que promueven pasarelas y lanzamiento de colecciones.

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Luego de convertirse en una emprendedora, Castillo pensó en motivar a las demás personas a ser emprendedoras, creando igual que ella su propia empresa para generar ganancias económicas.

“Hago una red de artesanos de CreoArte donde yo ejecuto las ferias para que cada persona, cada microempresario o empresa promueva su producto, yo hago toda la logística, todos los contactos y hago la convocatoria para que todos vendamos nuestros productos”, contó.

Factible

Castillo asegura que emprender en Nicaragua con objetos reciclados es económicamente factible, porque a los clientes les gustan las creaciones. Además, añadió, generan puestos de trabajos para otras personas.

La emprendedora instó a animarse a inventar “con pasión, dedicación, respeto y amor”.

“Pedirle a Dios que nos ayude, nos ilumine, nos dé fortaleza y que nos abra la inteligencia porque todos los seres somos inteligentes. Inventen, creen, háganlo con pasión, dedicación, respeto y amor, debemos aceptar las críticas para mejorar. Vamos a caer tres o cuatro veces, pero eso no importa. Vamos a levantarnos seis veces, pidiéndole a Dios. Busquemos espacios de ventas. No es fácil, pero hay muchas rutas de ventas que tenemos que buscar y lo podemos lograr”, recomendó.

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