•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Pro Mujer es una microfinanciera que busca el desarrollo de la mujer otorgando créditos acompañados de capacitación para garantizar la sostenibilidad de los negocios, el crecimiento y empoderamiento de la mujer y sus familias. Esta organización tiene presencia en cinco países de América Latina, recientemente Pro Mujer Nicaragua obtuvo la certificación de protección a clientes por la Agencia Internacional de Microfinanzas Raiting.

¿Qué impacto tienen las microfinanzas en la economía nacional?

Influye de manera positiva en la generación de empleos y de ingresos, lo que permite mayor estabilidad a los hogares, reduciendo la vulnerabilidad y los niveles de pobreza de la población. Y por supuesto la dinamización de algunos sectores de la economía mediante el financiamiento. 

En Pro Mujer estamos  convencidas que las mujeres tienen la llave para abrir las puertas de cada oportunidad. Abrir oportunidades a las mujeres es un derecho humano, pero también una inversión valiosa. Cuando las mujeres prosperan, toda la sociedad se beneficia y las generaciones venideras disfrutan de un mejor comienzo en la vida; entonces el crédito es solo un medio para decirle a la mujer vos podés.  

¿Cómo el microcrédito está sacando a las mujeres de la pobreza?

El crédito abre las posibilidades para el empoderamiento económico, es una herramienta poderosa para contribuir al alivio de la pobreza, pero no es suficiente.  Es necesario complementar el crédito con servicios de capacitación y salud que permitan la sostenibilidad de los negocios, la mejora de la calidad de vida de las mujeres y sus familias, el crecimiento personal y avance en la autonomía de las mujeres mediante los procesos de formación y organización. 

¿Cómo se ha ampliado el acceso a estos créditos para las mujeres?

Las microfinanzas han demostrado que las mujeres son mejores pagadoras que los hombres y eso ha ampliado la oferta y la voluntad de las microfinancieras de aumentar el número de prestatarias. Si bien, ahora se abren mayores posibilidades a las mujeres, estas continúan teniendo montos de crédito más bajos que los hombres.

Por otro lado, las mujeres de las zonas rurales son las que tienen menos oportunidades, debido a la carencia de garantías que respalden el crédito, lo que obedece a condiciones estructurales y desigualdad de género donde los hombres son dueños de bienes y propiedades. En el caso de Pro Mujer trabajamos con 53,000 mujeres en siete departamentos del país, mujeres que tradicionalmente no son sujetas de crédito de la banca comercial. 

Pro Mujer trabaja con la base de la pirámide, por ende, con los sectores de mayor pobreza y entre ellos las mujeres, quienes representan más del 95% de la cartera de clientas. El empleo de la metodología de banca comunal posibilita la atención de sectores excluidos de la banca formal e incluso de instituciones de microfinanzas que requieren de garantías para la otorgación del crédito. Asimismo, esta metodología permite llevar el crédito hasta las comunidades más alejadas. La incursión de Pro Mujer en el crédito agropecuario con los segmentos de población de escasos recursos es también una estrategia para la inclusión financiera, en especial de las mujeres. La tarjeta prepago también ha facilitado la bancarización de las mujeres.  

¿Cómo la tecnología ha venido a facilitar las transacciones entre Pro Mujer y sus clientas?

 Actualmente estamos en una etapa inicial de exploración y manejo de la tecnología para facilitar las transacciones de las clientas. En este momento se trabaja con la tarjeta prepago y los pagos automáticos. Se visualizan otros proyectos como la compra de un Core Bancario y desembolsos a través de Billetera Móvil.
 
¿Cómo surgió la iniciativa de firmar un convenio de colaboración entre Banpro y Pro Mujer para facilitar/apresurar esas transacciones?

 Surgió a través de la demanda de las clientas, sobre la agilización de los desembolsos y los pagos con mayor seguridad. Por lo que los equipos comerciales, de tecnología  y otras áreas han tratado de desarrollar proyectos que vengan a darle solución a dichas demandas. Ahora los agentes Banpro acercan el servicio a las comunidades de las clientas y disminuyen los costos de transacción para ellas. Pro Mujer suscribió una alianza  con Banpro Grupo Promerica para que nuestras más de 53,000 clientas tengan acceso a un instrumento financiero que les ayude a realizar sus transacciones  bancarias  con mayor tranquilidad, seguridad y al ritmo que consideren conveniente según el destino del crédito.

¿Cuáles son los retos y planes de ProMujer para llegar a más mujeres? 

Nuestro principal reto es llegar a más mujeres, este año beneficiaremos los negocios de 6,500 nuevas clientas que representa un porcentaje de crecimiento del 12% en relación al 2016, se cerrará con cerca de 58 ,000 clientas. Por otro lado, adicional a los 23 millones de dólares que actualmente constituye nuestra cartera, tenemos disponibilidad de US$5,500,000 que equivale a un crecimiento en términos relativos de 24%. Contamos con una oferta variada de Productos financieros  para capital de trabajo, mejoramiento de viviendas, compra de activos fijos, consumo, entre otros destinos para hacer realidad los sueños y proyectos de nuestras miles de clientas. 

Para alcanzar estas metas trabajamos en automatización de procesos y uso de tecnologías para lograr mayor eficiencia institucional y conveniencia a las clientas. Además, la ampliación del crédito agropecuario a otras zonas del país, priorizando las actividades económicas que desarrollan las mujeres, así como la diversificación de productos y servicios acorde a las necesidades de las mujeres. Este es una gran reto en el que Pro Mujer viene trabajando, con productos innovadores como el seguro saldo deudor con beneficios que procuran el bienestar de los hogares en momentos de crisis y el cuido de la salud, el crédito individual para la atención de clientas mujeres que han avanzado en sus negocios y requieren de otras oportunidades que les permita continuar creciendo. 

¿Quién es?

Gloria Amelia  Ruiz, amante del teatro, ingeniera agrónoma de profesión y especialista en microfinanzas. Fue la primera colaboradora de Pro Mujer, una organización de desarrollo económico y social de la mujer,  donde fue  contratada en 1996 como asesora de banca comunal, una metodología crediticia en la que participan un grupo de personas que se encarga del manejo y los recursos recibidos por una microfinanciera.

Desde entonces ha desempeñado cargos con mayor responsabilidad a nivel ejecutivo, y esta amplitud de experiencia informa su trabajo hoy en día como Directora de Pro Mujer en Nicaragua. 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus