•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

En Nicaragua han surgido varias iniciativas para desarrollar programas de pago por servicios ambientales (PSA), pero la mayoría no ha logrado sobrevivir por diversos motivos. Sin embargo, hay un proyecto exitoso que se está realizando en la zona norte del país que ha logrado abrir el mercado de los créditos de carbono en Europa y Norteamérica. 

Se trata del programa implementado por la Asociación de Profesionales para el Desarrollo de Nicaragua (Aprodein) en 2010 y que actualmente agrupa a 556 productores de Madriz, Estelí y Nueva Segovia.

Según Elvin Castellón, director ejecutivo de Aprodein, el proyecto inició con la reforestación de 60 manzanas, pero a la fecha ya cuentan con más de 2,500 manzanas con árboles maderables y no maderables. A 2016 habían vendido alrededor de 558,360 toneladas de crédito de carbono y para este año venderán unas 130,000 toneladas.END

Esa ONG trabaja con el apoyo de Taking Roots de Canadá y el objetivo principal es restaurar los bosques de la zona norte del país. Asimismo recuperar las fuentes de agua, mantener la biodiversidad y apoyar económicamente a las familias. 

“Los productores firman contratos de 50 años y en el caso de los cafetaleros son 30  años. A cambio nosotros les damos un proyecto de pago por servicios ambientales (PSA). O sea, pagamos para que la gente cultive árboles. Lo que pasa es que el enfoque en Nicaragua ha sido que el árbol es un medio de vida y no un cultivo”, señaló el directivo de la ONG.

Añadió que el crédito de carbono solamente ayuda a corto plazo, pero que a mediano y largo plazo las familias productoras subsisten con las plantaciones en sí. Por lo que la organización asegura el mercado de la madera, así como los productos derivados de esta: artesanías que se han comercializado con Suecia y Canadá. 

De acuerdo con Castellón, ese ha sido el principal incentivo de la organización: trabajar la cadena de valor de las plantaciones forestales, para que los productores “vean” que “completan el ciclo”.

“Los financiamos para que planten, pero además les aseguramos el mercado de la madera y del café. Hacer esos mercados también cuesta, pero con todo y eso creo que somos un proyecto muy exitoso hoy en día”, consideró. Según Castellón, director ejecutivo de Aprodein, el proyecto ha logrado ser eficaz y sostenible a la fecha porque completan la cadena de valor de las plantaciones forestales y que para el período 2018-2020 proyectan trabajar como mínimo a las 700 hectáreas (994 manzanas) por año. 
Este organismo invierte entre US$700,000 y US$1 millón por año.  Stefan Gill,  uno de los productores asociados a Aprodein, ingresó al programa en 2014 y a  la fecha posee una plantación mixta cuyo número asciende a los 24,490 árboles. Por su parte, Marcial Díaz ha plantado 27,219 desde 2015.

Rentabilidad

Para Salvador Mayorga, presidente de la Asociación Nacional de Reforestadores (Confor), los ingresos que se obtienen con este tipo de programas son “bastante modestos”, por lo cual son pocos los reforestadores que se integran en estas iniciativas. Además, Mayorga consideró que los procedimientos son “complicados”. 

“La verdad es que los créditos de carbono no pueden ser el negocio principal de operación forestal sostenible, son un complemento. El valor de los bonos por venta de carbono en el mercado ha bajado mucho en los últimos años, llegó a estar en US$6-US$7 la tonelada y hoy se mantiene en US$3. Es un esfuerzo grande por un ingreso muy modesto”, dijo el presidente de Confor.

Sin embargo, Mayorga no descartó la posibilidad de desarrollar, desde Confor, un proyecto de esta índole y destacó la labor que está realizando Aprodein. “Ellos lo están haciendo muy bien, es muy positivo, porque trabajan las plantaciones con doble propósito, pero fuera de ellos nadie más ha logrado acceder a ese mercado, nadie ha podido seguir los procedimientos”, comentó. Según el documento “Compensación por Servicios Ecosistémicos en Nicaragua”, publicado por la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), los servicios ecosistémicos (SE) se refieren a los servicios que brindan los ecosistemas y que generan beneficios a la población. 

En este sentido, los PSE son instrumentos económicos que buscan incentivar la conservación y rehabilitación de ecosistemas a través de la creación de mercados donde se comercializan estos servicios ecosistémicos y tienen un gran potencial para la creación de esquemas, en conjunto con la empresa privada.

Funides destaca, en el documento, que de todas las iniciativas activas únicamente la manejada por Aprodein se enfoca en el “secuestro de carbono” (SE). 

El mercado de bonos de carbono nació como resultado del Protocolo de Kioto para reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera por parte de los países industrializados.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus