•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Para aprovechar al máximo la inversión en el cultivo de cualquier producto tienen que converger correctamente  los componentes climático, genético y manejo agronómico, recomendó Nelson Melara, gerente de Desarrollo para Centroamérica y el Caribe de DuPont Pioneer, en una charla que brindó a productores nicaragüenses.

Y aunque el elemento climático muchas veces resulta difícil de controlar, el productor puede minimizar su impacto, agregó Melara, durante el IV Congreso Nacional Agropecuario, organizado por la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic).

“Si controlamos el tema genético y el buen manejo del cultivo, tendremos una muy buena brecha ganada en nuestro sistema productivo”, señaló el experto.

Melara insistió en que para el aspecto climático siempre hay que estar preparado. En este inciden notablemente las precipitaciones, la humedad en el suelo y los vientos.

“Trabajamos mucho con los líderes, productores y clientes en el mejoramiento del manejo agronómico del cultivo. Nosotros le decimos al agricultor: ‘señor, aquí esta la genética, tiene tanto potencial de rendimiento, pero para eso requerimos que haya mucho manejo (agronómico)’”, dijo.

En el tratamiento agronómico, Melara apuntó que se incluye el control de maleza, control de plagas, enfermedades, estrés y nutrición, entre otros elementos que requieren ser vigilados por el bien del cultivo.

Maíz

Durante su encuentro con los productores, el especialista planteó como ejemplo la producción de maíz, un producto que se desarrolla a temperaturas elevadas (30 grados centígrados) y en un ciclo de 90 días a 180 días.

“El  objetivo del productor es muy sencillo: disminuir los costos por tonelada o por quintal producido y generar más toneladas de grano de maíz por hectárea. Para producir más quintales también tenemos que disminuir los costos, pero tenemos que saber dónde reducir esos costos: en semillas, en fertilizantes, entre otros”, indicó.

Melara precisó que la empresa a la que pertenece comenzó trabajando con variedades de polinización abierta, luego pasó a híbridos dobles, después a híbridos triples y posteriormente dio un salto a los híbridos simples, con los cuales la productividad va en aumento. 

Calidad de siembra

El experto subrayó que en la maximización de los recursos la calidad de la siembra es fundamental. Asimismo dijo que hoy la competencia mundial en la producción de granos es más fuerte, y que las tecnologías están siendo constantemente mejoradas. 

Explicó que la calidad de la siembra es una serie de procedimientos con el objetivo de depositar las semillas de una forma homogénea, que pueda desarrollar plantas vigorosas y proveer mazorcas (en caso del maíz) uniformes.

En la región centroamericana, instó, los productores deben estar al nivel tecnológico mundial, buscando una mayor rentabilidad. “Sin duda la siembra es el paso más importante dentro de la producción, ya que el éxito del cultivo depende en un 80% del éxito en la siembra”.

Entre los factores que intervienen en la calidad de la siembra mencionó las condiciones de la maquinaria, la preparación del terreno, la calibración de la sembradora, velocidad de siembra, presión de aire y plagas y enfermedades de la semilla. 

Densidad poblacional

Melara expresó que la cantidad de plantas sembradas debe estar acorde con el sistema de siembra, manejo de cultivo, nivel de fertilización y la región agroclimática. Dijo que no siempre una densidad alta representa mayores rendimientos y muchos menos mayores ingresos económicos.

“La densidad de plantas debe relacionarse con la rentabilidad de la semilla utilizada por el incremento de rendimiento que ofrezca. La empresa realiza cada año estudios de respuesta de los híbridos a diversas poblaciones enfocado en la rentabilidad económica”,  sostuvo.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus