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Los productos bio van viento en popa en la agricultura europea, ante unos consumidores que cada vez demandan más productos sanos.

Entre los países del sur (con las mayores superficies bio) y los del norte (los primeros consumidores), y ante la presión de la gran distribución, la agricultura europea ecológica busca su lugar en el sistema agroalimentario mundial.

Este se enfrenta al desafío de proveer alimentos a más de 9,000 millones de seres humanos en 2050.

El consumo

Según las estadísticas europeas más recientes, de 2015, el consumo de productos biológicos en la Unión Europea (UE) fue de 28,300 millones de euros dicho año. El 70% de este gasto procedía de cuatro países: Alemania, Francia, Italia y Reino Unido.

Sin embargo, los que más productos de este tipo meten en sus cestas de la compra son los daneses (8.4% de sus compras), los austríacos (8%), y los suecos (7.7%), según datos del mismo año.

El primer mercado bio de Europa es Alemania, donde el gasto en productos ecológicos se cuadruplicó en 15 años, con 8,620 millones de euros de volumen de negocios en 2015, lo que supone un 5% de toda la alimentación consumida en el país.

Pero en Alemania, donde la gran mayoría de los productos ecológicos se venden en comercios de gran distribución, el consumo bio se desarrolla más deprisa que la producción. Cada vez se importa más: el 80% de sus tomates y 90% de sus pimientos orgánicos proceden de España e Italia.

El mercado bio más dinámico en Europa es el de Suecia, que progresó un 38% en 2014 y un 39% en 2015, para llegar a los 2,300 millones de euros.

Diferentes estudios realizados por el Instituto Sueco de Investigación Medioambiental contribuyeron al entusiasmo, al insistir en las cuestiones de salud ante los escándalos alimentarios de los últimos años.

Uno de ellos demostraba la disminución de los residuos de pesticidas en la orina de una familia gracias a una dieta bio.

En 2013, la restauración colectiva (escuelas, hospitales, etc.) en Suecia empleaba en promedio un 23% de productos orgánicos (en valor).

Las granjas

La superficie agrícola dedicada a los cultivos biológicos en la UE aumentó en un 21% en cinco años, hasta los 11.1 millones de hectáreas en 2015, frente a nueve millones en 2010, según la oficina europea de estadísticas Eurostat.

Todos los países de la UE avanzaron, salvo Reino Unido (495,929 hectáreas bio, un 29% menos que en 2010) y Holanda (44,402 hectáreas bio, -4%). 

En 2015, cuatro países concentraban alrededor de la mitad (53%) de las superficies de cultivos bio europeas: España, a la cabeza de los 28 con 1,96 millones de hectáreas (21.9% más que en 2010), seguida de Italia con 1.5 millones de hectáreas (+34%), Francia con 1.36 millones (+61%) y Alemania, 1.06 millones (+7%). 

Polonia, en quinta posición, contaba con algo menos de 600,000 hectáreas en 2015 (+11%), pero se le considera un país con un gran potencial de crecimiento para la alimentación bio, según un informe de abril de 2017 del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).

En toda Europa quedan grandes márgenes de avance para la producción biológica. En 2015, las superficies dedicadas a los cultivos bio apenas representaban un 6.2% del conjunto de las tierras agrícolas de los 28 Estados miembros de la UE.

Según Eurostat, los llamados países del norte, como Austria, Suecia y Estonia son proporcionalmente los más ecológicos, con más del 15% de sus tierras agrícolas dedicadas a la producción bio en 2015 o en “conversión hacia el bio”, una etapa intermedia durante la cual los agricultores cambian sus prácticas progresivamente.

A continuación aparecen República Checa, Letonia e Italia, con más del 10% de terrenos agrícolas consagrados a los productos biológicos.

En Italia, el país con el mayor número de productores bio (45,246), el sector se asemeja a una industria. Las granjas de producción de huevos bio florecen en el norte: en 2007 se abrió en Imola una con 90,000 gallinas ponedoras y en 2017 en Sao Paolo otra con 250,000.

No obstante, es en Europa del este y en Reino Unido donde están las mayores explotaciones bio. En 2013, la superficie media en Eslovaquia era de 474 hectáreas, de 200 ha en Reino Unido, de 178 ha en República Checa y de 92 ha en Estonia.

En contraste, en Bélgica, Irlanda, Grecia, Francia, Italia, Chipre, Malta, Holanda, Austria y Finlandia las superficies eran, de media, inferiores a 50 hectáreas.

Cereales

En cuanto a producción, Alemania, Italia y España disponen de las mayores superficies de cereales bio, con unas 200,000 hectáreas cada uno.
En total, en 2015 en toda la UE había más de 1.7 millones de hectáreas de cultivos ecológicos de cereales, un 3% de la superficie total de granos.

Leguminosas
En lo que se refiere a las superficies dedicadas a las leguminosas (alubias, lentejas, garbanzos...) Francia, España e Italia están a la cabeza con 68,000, 39,000 y 37,000 hectáreas, respectivamente.

Hortalizas 

Polonia se lleva la palma en cuestión de hortalizas bio, con 41,819 hectáreas cultivadas, por delante de Italia (29,487 ) y Francia (16,832 ha). Además, es el primer productor de fresas bio en Europa, con 2,900 hectáreas en 2015.

Cítricos

La cuenca mediterránea es líder en cítricos bio --naranjas y limones-- con Italia a la cabeza gracias a sus 31,869 hectáreas en 2015 (de las 42,000 de la UE), seguida de España con 8,245 ha.

Grecia, debido a la crisis, registró una reducción de las superficies dedicadas hasta las 1,295 hectáreas en 2015 frente a las 1,909 ha de 2010.

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