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El aumento de regulaciones para eliminar riegos en transacciones y el proteccionismo del Gobierno de EE. UU. amenazan al sector financiero de Latinoamérica, que vive un momento de “gran fortaleza”, coincidieron ayer en Miami expertos y directivos bancarios de la región.

Si bien siguen soplando vientos favorables para el sector bancario en América Latina, con un “gran fortalecimiento patrimonial”, la política implementada para la eliminación de riesgos en operaciones (conocida como “de-risking”) entraña “efectos negativos”, dijo a Efe José Manuel López, presidente de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban).                    

Aseguró López que el sector bancario latinoamericano, situado “entre los mejores del mundo”, observa con “gran preocupación” los efectos del “de-risking” por su “exceso en las exigencias reguladoras” para evitar el lavado de dinero y otros activos.  “Las exigencias de regulaciones por parte de EE. UU. son cada vez mayores” y dañan la capacidad de las propias instituciones financieras latinoamericanas para “identificar y administrar el riesgo”, señaló el Ejecutivo en la inauguración oficial de la 51 asamblea anual de Felaban, que concluye mañana.           

Más de 2,000 directivos de banca internacional, de 54 países, se dieron cita en este encuentro, señalado como la mayor conferencia financiera de América Latina y organizado por la Asociación Internacional de Banca de Florida (FIBA) y Felaban.                   

En el discurso de apertura, López hizo una radiografía positiva del estado de la economía en la región, que muestra una “tendencia ascendente”, tras un período de recesión, palpable en una “mejoría del comercio exterior de nuestros países”.                    

No obstante, pese a que se prevé en Latinoamérica un crecimiento medio del Producto Interior Bruto (PIB) del 2.5 % en 2018, resulta insuficiente, aseveró, para “lograr reducir los niveles de desempleo y mejorar significativamente el bienestar de la población”.                

“Hay que seguir haciendo reformas fiscales y de mercado para sostener el crecimiento económico” en la región, reformas que acompañen la “fortaleza real” del sector bancario, dijo el también gerente general de Felaban.       

Un sector que cuenta con un fortalecimiento patrimonial promedio del 14.5%, “muy superior” a la norma fijada por Basilea III (del 8%), y, aún más importante, con una “solvencia” del 14.4% y una cartera vencida (préstamos vencidos) que no llega al 2%, resaltó.    

Por su parte, el secretario general de Felaban, Giorgio Trettenero, destacó la importancia de las “nuevas tendencias tecnológicas y medios de pago”, un fenómeno que ha modificado la “forma de relacionarse de los bancos con los clientes”.                    

Por eso, en su opinión, uno de los mayores retos para el sistema financiero actual consiste en “pasar de la banca tradicional a una banca digital e integral”, lo que conlleva un inevitable “proceso de innovación tecnológica”.            

Resaltó, al igual que López, la “solidez” y “rentabilidad” del sector bancario en la región, aunque precisó que se necesita un “ambiente regulatorio armónico” y “estabilizar” las medidas.       Apuntó también la importancia de la inclusión y educación financiera y la necesaria mejora del acceso de la población a los servicios financieros.    

Asimismo, hizo hincapié Trettenero en la necesidad de “mitigar” el “grave impacto” del llamado “de-risking”, una serie de restricciones que “perjudican a los bancos y lesionan el comercio exterior”.   

E insistió en que el sector financiero de Latinoamérica muestra un “férreo compromiso” en la lucha contra los movimientos bancarios de “dinero ilícito”.         

En cuanto al discurso proteccionista del presidente de EE. UU., Donald Trump, y su cuestionamiento del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN, en inglés NAFTA), López reconoció que esta postura genera “grandes incertidumbres”.                

Recordó que el comercio diario entre Estados Unidos y México alcanza los 1,000 millones de dólares y que la inversión estadounidense en este país ronda los 20,000 millones de dólares.

Por ello, un “corte, freno o paralización” del tratado supondría un gran perjuicio para ambas naciones y, sin duda, para la banca latinoamericana.      

Por eso, para el presidente de la junta directiva de Fiba, Tony Bejarano, resulta clave la sinergia creada entre Felaban y Fiba, una relación que genera “muy buenas operaciones comerciales mutuas y provecho de las instituciones financieras” en el hemisferio.
 

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