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Después de sudar durante un día de trabajo bajo el candente sol de Dubái, lo último que quiere un obrero indio de la construcción es donar una parte de sus ingresos a un banco o institución de transferencias de dinero. Sin embargo, eso es lo que debe hacer.

En promedio, 6.9 centavos de cada dólar remitido a India desde otro país es absorbido por las comisiones y los márgenes cambiarios, según el Banco Mundial. A los indios les va relativamente bien. Un migrante subsahariano pierde un promedio de 9.7 centavos.

En 2009, el Grupo de los 7 países (entonces, antes de la salida de Rusia de ese organismo, el G-8) prometió reducir el costo promedio de las remesas internacionales a 5 por ciento de la suma enviada en un plazo de cinco años.

Las regulaciones antiterroristas y contra el lavado de dinero hacen que los bancos eviten realizar transferencias a sitios asolados por el conflicto o la delincuencia.

Las tarifas han bajado desde entonces, pero no mucho: el promedio ahora es de 7.7 por ciento. Y el impuesto implícito sobre las remesas es aún más alto de lo que sugieren estas cifras, porque se basan en transferencias de 200 dólares, pero muchos pagos son más pequeños.

PRECIOS ALTOS

En parte, Dilip Ratha, del Banco Mundial, culpa a los acuerdos exclusivos firmados por los bancos y otras compañías involucradas en el manejo de las remesas. Al reducir la competencia, estos precios se mantienen altos.

Algunos países, incluido India, han prohibido esos acuerdos, pero siguen siendo comunes en África. En 2014, el Instituto para el Desarrollo en el Extranjero, un grupo de análisis, estimó que si el costo promedio de enviar dinero a África pudiera ser reducido a 5 por ciento, significaría 1,800 millones de dólares más para el continente cada año.

Sin embargo, Ratha es optimista. Están surgiendo rivales para los bancos y las grandes firmas de transferencias de dinero, particularmente en Londres. Con capital aventurero abundante, afirman que pueden usar la tecnología para reducir los costos.

Transfer Wise empezó como un servicio cambiario entre pares para las naciones ricas; Taavet Hinrikus, uno de sus fundadores, dijo que India es ahora el destino de más rápido crecimiento de la firma. Planea ofrecer pronto transferencias a México.

Enviar dinero al extranjero es comparativamente sencillo. La dificultad radica en hacer llegar el efectivo a cónyuges y padres en los países pobres, quienes probablemente no tienen cuentas bancarias y quizá vivan a gran distancia de una sucursal bancaria.

DINERO MÓVIL

Las grandes instituciones de transferencias de dinero como Money Gram y Western Union tienen cientos de miles de agentes y, por tanto, una ventaja colosal en el mercado del efectivo.

Pero Ismail Ahmed, de World Remit, un servicio de transferencia de dinero por internet, estima que el rápido crecimiento del dinero móvil en lugares como Kenia, Somalilandia y Zimbabue está erosionando esa ventaja. La mayor parte del dinero enviado a África a través de World Remit va a cuentas móviles.

La tecnología puede hacer menos para enfrentar otro problema. Las regulaciones antiterroristas y contra el lavado de dinero están haciendo que los bancos se muestren renuentes a realizar transferencias a sitios asolados por el conflicto o la delincuencia como Somalia, que depende de las remesas.

La “eliminación de riesgos”, como se conoce a esta tendencia, se está propagando a países más grandes.

Odilón Almeida, de Western Union, dijo que esto propicia la reducción de la competencia y el aumento de los precios. También, probablemente, empuja las remesas a canales oscuros e ilegales, lo cual no es bueno para nadie.

 

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