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En teoría, los funcionarios chinos reciben ascensos con base en su desempeño en relación con una variedad de metas: producir un crecimiento fuerte, mantener la estabilidad social y, hasta recientemente, aplicar la política de un solo hijo. Sin embargo, los expertos debaten si el sistema realmente recompensa a quienes logran la excelencia de acuerdo con estas métricas (en cualquier caso imperfectas).

Algunos creen que el énfasis en el mérito es real, y ayuda a explicar el asombroso progreso económico de China durante los últimos 35 años. Otros estiman que las conexiones con los líderes correctos importa más para quienes tratan de hacer avanzar sus carreras. No obstante, una nueva investigación sugiere una tercera opción: que aquellos que avanzan no son buenos estimulando el crecimiento ni congraciándose, sino manipulando los libros.

DUDAS QUE OBSESIONAN

Un reciente estudio de la Oficina Nacional de Investigación Económica de Estados Unidos usa las tasas de fertilidad como una forma de probar esta teoría. Los economistas han encontrado una relación entre el crecimiento del PIB en el feudo de un funcionario y su subsecuente ascenso, pero es difícil saber cuán precisas son las cifras del PIB; una duda que obsesiona a cualquiera que da seguimiento a la economía china. Los datos poblacionales son diferentes: además de las cifras ofrecidas por los funcionarios locales, China realiza un censo cada 10 años, revisando los datos poblacionales a detalle hasta el nivel de las aldeas.

  • Algunos funcionarios que progresan no son buenos estimulando el crecimiento ni congraciándose, sino manipulando los libros.

Eso hace posible determinar dónde los burócratas han estado alterando las estadísticas. Al examinar datos de 967 alcaldes en 28 provincias de 1985 a 2000, Juan Carlos Suárez Serrato y Xiao Yu Wang de la Universidad de Duke en Durham, Carolina del Norte, y Shuang Zhang de la Universidad de Colorado en Boulder, encontraron que los funcionarios que afirmaban haber suprimido el crecimiento poblacional fueron recompensados. Los alcaldes que redujeron la tasa local de nacimientos en un niño por cada mil personas por año según su propio recuento tuvieron una probabilidad 10 por ciento mayor de ser ascendidos.

La relación entre las tasas de fertilidad y la trayectoria profesional desaparece, sin embargo, cuando se usan los datos del censo en vez de las cifras reportadas por los propios funcionarios locales. Los alcaldes que recibieron ascensos no fueron mejor o peores en frenar el crecimiento de la población que quienes no los recibieron. La forma de avanzar en la burocracia china, al parecer, es falsificar las estadísticas. Eso hace que uno se pregunte qué otros datos han sido manipulados.

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