•  |
  •  |
  • Edición Impresa

Mychal Denzel Smith no está operando una rama de Niketown desde su diminuta recámara en Brooklyn. Solo eso parece.

Hay dos organizadores de zapatos sobre la puerta llenos de zapatillas deportivas, y a un estante de exhibición minorista de metal contra una pared no le cabe otro par. Una columna de cajas de calzado Nike sin abrir se balancea sobre la cama, alcanzado casi la altura del librero a su lado que está lleno de clásicos de la literatura negra pasada y presente, como “Notes of a Native Son” de James Baldwin, y “How to Slowly Kill Yourself and Others in America” de Kiese Laymon.

Hay algunos pares de zapatillas para basquetbol tipo bota en un contenedor de plástico a los pies de la cama, y es lo primero que Smith ve cuando despierta en este departamento que comparte con tres compañeros.

Vaya, estas son muchas zapatillas deportivas, diría uno, al contemplarlo todo.

Hay muchas más debajo de la cama, señaló Smith, tratando de comunicar que no es un acumulador, solo un loco por los tenis. “¿En qué gasto mi dinero?”, dijo. “Lo  gasto en lo que ve: libros y zapatos?”

Smith, un redactor colaborador en The Nation y becario Alfred Knobler en el Nation Institute, no siempre tuvo tantas zapatillas deportivas, hasta 200 pares según el último recuento. Por un tiempo, usó principalmente Chuck Taylors de Converse.

“Cuando me mudé a Nueva York, estaba en quiebra, un independiente quebrado”, dijo, de pie en medio de su colección. “Los zapatos no estaban en el presupuesto”.

Pero Smith, de 29 años de edad, pronto empezó a aparecer en televisión como comentarista y firmó un acuerdo para su primer libro, “Invisible Man, Got the Whole World Watching”, una apasionada autobiografía que será publicada el 14 de junio y pretende captar lo que se siente ser joven, afroamericano y varón en el Estados Unidos de hoy. Y con el éxito vinieron los tenis.

De hecho, uno puede rastrear los últimos años de Smith en Nueva York a través de las zapatillas deportivas que compró para grandes acontecimientos. Una historia de vida contada en zapatos, si quiere. Empecemos con el par Nike Air Jordan 3 Retro “Infrared 23”.

¿En qué gasto mi dinero? Lo gasto en lo que ve: libros y zapatos?”. M.D Smith 

Smith los compró después de obtuvo un aumento de su patrón.

“Nunca antes había tenido un par de Air Jordan 3”, confesó. “Son los primeros zapatos que Jordan hizo con Tinker Hatfield, quien es el dios dorado de Nike en términos de diseño. Tienen un lugar enorme en el legado de Jordan”.

Los tenis --tipo bota color blanco y negro, con el patrón de sobresuela gris conocido por los aficionados como “huella de elefante”-- eran “pesados en la rotación” después de que Smith los adquirió. Tanto así que el material sobre los dedos ya está desgastado y él está pensando en donarlos.

Levantando el pie para mostrar los zapatos que estaba usando (Air Jordan 1s en una combinación de colores blanco, anaranjado y negro conocido como el “tablero hecho añicos”), Smith explicó que los usó para un debate en el Centro Schomburg de Investigación en la Cultura Negra, en Nueva York, para “hacer añicos” las expectativas de respetabilidad.

“De alguna manera se los eché en cara un poco a la gente”, manifesto. “Porque sé que hay una asociación que la gente hace con los tenis y la falta de inteligencia, la falta de involucramiento con el mundo, con los jóvenes negros, con los jóvenes negros descarriados”.

Marc Lamont Hill, de 37 años de edad, un autor y profesor distinguido de estudios afroamericanos en Morehouse College y mentor de Smith, dijo que este aporta su actitud y estilo del hip-hop al papel del intelectual público.

“Típicamente, el precio de entrada para estar en la televisión es que te tienes que poner el traje, que tienes que ponerte la corbata”, refirió Hill. “El hip-hop gira en torno de perturbar los espacios. A Mychal realmente le gusta vestir así. Es el hip-hop por excelencia”.--Mychal Denzel Smith, escritor, bloguero y comentarista social--

Smith dijo: “Necesito usar mis tenis. Así es cuando me siento más yo mismo”.

Con pocas excepciones, lo que a Smith le gusta son las zapatillas de basketbol Nike tipo bota, particularmente los Jordan. Más de una década después de que el jugador se retiró del basquetbol, sigue teniendo un enorme atractivo en el mundo de las zapatillas deportivas, incluso entre jóvenes afroamericanos como el propio Smith, que no habían nacido cuando Jordan debutó en la Asociación Nacional de Basquetbol (NBA, por sus siglas en inglés) en 1984.

En su libro, Smith critica a Jordan por no ser un atleta político franco como lo fue Mohamed Ali.

Pero Smith también piensa que por su “genio corporal” en la cancha, el basquetbolista estrella representó algo importante para los varones afroamericanos. “Personificó una cierta genialidad negra, una genialidad masculina negra que todos querían imitar”, explicó Smith durante la entrevista en su departamento.

Comprar y usar grandes y audaces zapatillas deportivas de colores brillantes es una forma de asociarse con el factor de genialidad y visibilidad mundial de Jordan.

“Cuando estoy usando un par de Jordan, me siento confiado”, confesó Smith. “Camino sintiéndome más alto. Camino más estirado”.

Abrió una caja de zapatos a los pies de su cama y sacó un par de Air Jordan 1s en la combinación de colores clásica de rojo, blanco y negro, una reedición por el 30 aniversario de los tenis tipo bota de 1985 que iniciaron todo.

Los compró después de que terminó el manuscrito de su libro y recibió un segundo par de su editor como regalo, por verlo a lo largo del proceso de escritura.

“Yo sabía exactamente lo que quería”, acotó Smith. “Terminé mi primer libro, me compraré los primeros Air Jordan”.

Aún no los ha usado. Está guardándolos para el primer evento promocional de su libro, una lectura el 9 de junio en el Barnes & Noble de Upper West Side.

Smith los devolvió a la caja. Listos para mantener los dedos de los pies frescos.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus