•  |
  •  |
  • Edición Impresa

Con su exitosa prueba de los robo-taxis en las calles de Pittsburgh la semana pasada, Uber ha dominado los titulares recientes sobre los vehículos autónomos. Tras bastidores, sin embargo, tres grupos -los gigantes de la tecnología como Uber, los fabricantes de autos y toda una flota de proveedores de autopartes- están en una competencia cerrada. Cada uno está luchando por desarrollar el hardware y el software que conforman las complejas entrañas de un vehículo de conducción autónoma.

Hace un par de años, las empresas tecnológicas parecían muy adelantadas en esta batalla. Dejando a un lado a Uber, sin embargo, han pisado el freno últimamente. La reciente partida de Chris Urmson, figura insigne de los vehículos autónomos en Google y el hombre que alguna vez prometió que pondría autos de conducción autónoma en las calles para 2017, es un revés significativo. El reciente adelgazamiento del equipo de Apple dedicado a construir un auto eléctrico autónomo también sugiere que las empresas tecnológicas no están teniéndolas todas consigo; aunque el posible enlace de Apple con McLaren, un fabricante británico de autos deportivos y equipo de competencia de Fórmula 1, sería una manera de encarrilar de nuevo sus ambiciones de fabricar un auto.

Los fabricantes de autos, mientras tanto, están compensando el tiempo después de un inicio lento. Pese a recientes inquietudes de seguridad, Tesla, un fabricante de autos eléctricos, está haciendo avances con su sistema Autopilot. En 2017, Volvo, que también está trabajando con Uber para hacer que los autos se conduzcan solos, probará autos de conducción autónoma entregándolos, por primera vez, a un selecto grupo de automovilistas comunes. En agosto, Ford anunció que lanzaría un auto totalmente autónomo, sin volante ni pedales, para programas de viajes compartidos para 2021.

BUSCANDO LA VENTAJA

Todas las partes reconocen que las mayores utilidades de la autonomía provendrán de producir un “sistema operativo”, algo que integre el software y los algoritmos que procesen e interpreten la información procedente de sensores, mapas digitales y las partes mecánicas del auto.

Las compañías tecnológicas probablemente tengan la ventaja aquí, pero los fabricantes de autos y sus proveedores no se están dando por vencidos fácilmente. Están involucrados en un periodo de actividad frenética para mantener el control de las entrañas de los autos de conducción autónoma. En julio, por ejemplo, BMW dijo que uniría fuerzas con Mobileye, un proveedor israelí que se especializa en tecnología sin conductor, e Intel, el fabricante de chips más grande del mundo.

Otra estrategia de los fabricantes de autos es desarrollar la conducción autónoma internamente.

Están apoderándose de compañías más pequeñas que tienen tecnología de conducción autónoma útil, según Andrew Bergbaum de Alix Partners, una firma consultora. Ford ha invertido dinero en una compañía “lidar” -sigla en inglés de “Detección y Alcance de Luz”, un tipo de tecnología de sensores remotos- y en otra que vende servicios de mapeo. También ha adquirido otras dos empresas que se especializan en aprendizaje de máquinas y otra tecnología de inteligencia artificial.

¿QUIÉN PERDERÁ?

Parece probable que los perdedores en esta competencia serán los grandes fabricantes de autopartes, cuyas relaciones con sus principales clientes pudieran tensarse más. A lo largo de los años, los fabricantes de autos han cedido en gran medida a los fabricantes de autopartes la labor de desarrollar la nueva tecnología. Si dan la vuelta al reloj y se reintegran verticalmente, eso pudiera conducir a menos actividad para sus proveedores.

Los gigantes tecnológicos aún tienen enormes ventajas. Al igual que con los recursos financieros, están en mejor posición de reclamar las grandes utilidades que generaría el sistema operativo.

Los planes de Apple para construir un auto podrían ser revividos rápidamente si compra McLaren, y Google está avanzado en el aprendizaje de máquinas, el elemento vital en el desarrollo de los algoritmos que eventualmente reemplazarán a los conductores.

Aun así, los fabricantes de autos están alcanzándolos con sorprendente rapidez en el carril interno.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus