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Las muertes por cáncer, enfermedad que ya es la segunda causa de decesos en Latinoamérica, aumentarán un 106 por ciento en 2030 si no hay cambios significativos en la política sanitaria de la región, según un informe elaborado por la unidad de inteligencia de The Economist.

“Estos resultados nos obligan a tener una visión común para enfrentar el desafío, ya que en la región hay muchas prioridades de salud y los recursos son limitados”, explicó Irene Mia, autora del reporte y directora editorial global de liderazgo de reflexión del semanario británico The Economist.

El informe titulado “El Control del Cáncer, acceso y desigualdad en América Latina: una historia de luces y sombras” fue presentado en el Roche Press Day, un foro sobre los últimos avances de la medicina en la región, que se clausuró recientemente en Buenos Aires.La fundadora de Catalyst Consulting Group, Alessandra Durstine.

Para su elaboración se hizo una investigación de los datos disponibles en 12 países: México, Costa Rica, Panamá, Colombia, Ecuador, Brasil, Perú, Paraguay, Chile, Bolivia, Uruguay y Argentina.

El informe indica que entre el 60% y el 70% de los pacientes de la región son diagnosticados en estados avanzados de la enfermedad.

También señala que cada año se suman a la lista un millón de nuevos casos de cáncer y casi el 70% de las muertes que se producen por la enfermedad ocurren en los estratos de ingreso mediano y bajo, lo que refleja las desigualdades en la región.

Los países en general tienen una baja disponibilidad a los medicamentos de última generación. De la zona, solo Chile dispone de los fármacos más avanzados para tratar el cáncer de pulmón.

Además, solo dos naciones, Chile y Uruguay, tienen suficientes equipos de radioterapia para tratar a todos sus pacientes.

Según Mia, se necesita una “solución multifacética” para poner al cáncer en “la agenda de los gobiernos”.

La región, añade el reporte, se encuentra en una fase de crecimiento económico y en un franco aumento de la esperanza de vida, lo que ha cambiado el perfil de las enfermedades.

“Estamos transitando de muertes por afecciones epidemiológicas a las cardiovasculares y por el cáncer”, aclara.

Cáncer de mama y próstata

El documento explica también que en la región existe más riesgo de que se desarrolle cáncer de mama y de próstata. También se ha registrado una disminución en la incidencia de cáncer de hígado y estómago.

Uruguay y Costa Rica sobresalen por haber realizado los mayores esfuerzos contra el cáncer, mientras que los más rezagados son Bolivia y Paraguay.Especialistas coinciden en la importancia de difundir información.

Apenas 4.6% del pib

Para el control de la enfermedad en América Latina se invierte una media del 4.6 por ciento del PIB, mientras que el promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) es del 7.7%.

“En Perú observamos que el gasto se elevó de un 2.3 al 6 por ciento del PIB para controlar el cáncer”, agrega Mia.

Solo Argentina, Costa Rica, Panamá y Uruguay tienen registros de base poblacional a nivel nacional, mientras que en México, Perú y Ecuador solo se cuenta con registros hospitalarios.

Y únicamente Costa Rica y Brasil tienen una cobertura universal de salud, mientras que México, Argentina y Paraguay tienen centros de atención gratuita.

“Como denominador común vemos que la atención del cáncer en zonas rurales está relegada”, ahonda la experta.

Los autores del informe hacen recomendaciones generales como desarrollar planes nacionales para el control del cáncer con suficientes recursos, invertir en monitoreo de datos y registros adecuados, poner la prevención y el diagnóstico precoz como prioridad, aumentar presupuestos en asistencia sanitaria, bajar las barreras de acceso a tratamientos y dotar de equipamiento y profesional especializado en oncología.

Importancia de informar a la población

Especialistas  de Argentina, Colombia, México y Estados Unidos coinciden en la importancia de difundir información sobre esa enfermedad, para  facilitar su prevención, según expusieron en el mismo foro Roche Press Day.

“En unos años uno de cada tres pacientes va a aportar un cáncer. Uno de cada tres de esos cánceres son prevenibles con medidas que desde el punto de vista económico no tienen impacto en los presupuestos gubernamentales”, explicó a Efe el doctor Rubén Torres, rector de la Universidad Isalud de Argentina.

Torres, que ha trabajado en la Organización Panamericana de la Salud (OPS), agrega que hay padecimientos en los que se puede reducir la posibilidad de tener cáncer.

“La obesidad es un factor que afecta en un 15 por ciento en la incidencia de cáncer y se puede perfectamente prevenir; el uso de tabaco, en el que afortunadamente hemos dado pasos muy importantes en América Latina, también”, dijo.

El doctor Alejandro Mohar, investigador en ciencias médicas del Instituto Nacional de Cancerología (INCan) de México, matizó que hay que “trabajar en la prevención sin olvidar que cientos de pacientes van a tener que recibir tratamiento”.

Mohar, artífice de políticas públicas para controlar el cáncer en su país, destaca que “uno de cada tres mexicanos o argentinos (entre otros) será diagnosticado de cáncer” en algún momento de su vida.

De ahí la importancia de generar conciencia en la sociedad civil para poder hacer frente al desafío, ya que se calcula que alrededor de 26 millones de personas tendrá cáncer en 2030.

Un millón de casos se diagnostican

Carlos Francisco Fernández, médico especialista del Hospital San Ignacio de Colombia y asesor médico de la Casa Editorial El Tiempo, opinó que los periodistas tienen un papel clave como “traductores esenciales entre ese mundillo técnico, científico, biológico, genético y la gente”. El reto es inmenso ya que el crecimiento del cáncer en el mundo es una realidad, dijo.

“La epidemia de cáncer en el mundo y en particular en América Latina ha sido tal que ha rebasado la velocidad con la que se crea infraestructura para el diagnóstico, los tratamientos y la formación de recursos humanos”, afirma Mohar.

Torres insiste que existen barreras para el acceso ya que “vivimos en el continente más desigual del planeta. Esa inequidad se manifiesta no solo en términos económicos sino también en acceso a diagnóstico, tratamiento y prevención del cáncer”.
Según Mohar, alrededor de 1 millón de casos de cáncer se diagnostican al año en América Latina. “En los próximos 15 años este incremento será del 80 por ciento”, señala.

Mohar explica que “la oportunidad es qué hacemos para cambiar factores de riesgo”, porque “no nos vamos a volver atletas, el tabaco no va a desaparecer, el consumo de ciertos alimentos tomará varias décadas para cambiarse”. Alessandra Durstine, fundadora de Catalyst Consulting Group, una organización que da asesoría técnica a ONGs que agrupan pacientes con cáncer y trabajan en temas de salud, indica que “los sistemas de salud en América Latina fueron creados para enfermedades infecciosas, no para enfermedades crónicas complejas”. Durstine expone que su organización trata de “dar apoyo a las ONG que pueden hacer recomendaciones al Gobierno y normalmente las ONG están enfocadas a las personas de bajos recursos”.

La especialista dice que el desafío es confrontar al cáncer con un plan claro.
“Hay que saber cómo gastar el dinero y dónde hacer la inversión. Es una enfermedad cruel cuando su manejo es desorganizado”, considera. Mohar concluye que la clave es trabajar a fondo en “prevención, detección temprana, diagnóstico y tratamiento”.

 

 

 

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