14 de febrero de 2011 | 00:00:01

Salieron de la miseria hacia una vida digna


En 2001, en la comunidad de Tomatoya-Chagüite Grande, Jinotega, un grupo de 22 productores de granos básicos y de vegetales se hundían en la miseria, sobreviviendo con menos US$1.00 por día. Produciendo con técnicas agrícolas obsoletas, sin canales de comercialización adecuados y sin educación formal, parecían estar condenados a la pobreza. Hoy, 10 años después, dieron un salto cualitativo en las vidas de sus familias y de sus comunidades, viven con más de US$10 por día, han extendido el beneficio a cerca de 100 agricultores de la zona, especializándolos en la producción de hortalizas

Gabriel Sánchez Colaboración | Especiales

Salieron de la miseria hacia una vida digna
Vegetales de Tomatoya
Visitantes, incluyendo el embajador de Estados Unidos, Robert Callahan, observan la producción de vegetales de la cooperativa de Tomatoya. CORTESÍA TECHNOSERVE / end



En la comunidad de Tomatoya-Chagüite Grande, en Jinotega, existe una cooperativa que es un referente de la horticultura en la zona norte del país, ya que produce 24 tipos de vegetales de primera calidad. Las ventas de la cooperativa superan el medio millón de dólares anuales y han desarrollado importantes alianzas con el sector privado, lo que les ha permitido crecer empresarialmente, y extendiendo los beneficios a la comunidad. Es la Cooperativa Agropecuaria de Servicios Tomatoya-Chagüite Grande.


Hace 10 años, la cadena de supermercados La Colonia tenía que importar casi en su totalidad los productos hortícolas que se ofrecía a los consumidores nicaragüenses, pues la oferta local era escasa, y la creciente demanda por productos de primera calidad (lechugas, tomates y chiltomas) los obligaba a importar anualmente una gran cantidad de contenedores de vegetales de países vecinos.


Era principios de 2001 cuando TechnoServe, una organización internacional sin fines de lucro y líder del movimiento global para erradicar la pobreza mundial, empezó a trabajar con un grupo de agricultores en la comunidad de Tomatoya-Chagüite Grande, en Jinotega, quienes tenían un ingreso diario inferior a US$1.00.  Con el apoyo financiero de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), inició el trabajo estratégico que consistió en enlazarlos con mercados formales y mejorar la calidad de su producción.
Sin ningún conocimiento técnico para mejorar calidad o aumentar su oferta productiva, estos productores cosechaban dos veces por año en las épocas de invierno y de verano. Los intermediarios compraban las cosechas en las plantaciones y no había margen de negociación.


“En los plantíos vendíamos a los intermediarios comerciales que nos pagaban lo que querían. No teníamos costos de producción ni nada. Había momentos que nos ofrecían C$5.00 por repollo y así lo vendíamos, ellos eran los que se quedaban con la ganancia, y a veces no nos quedaba ni para comer, por eso sólo vivíamos endeudados. Vestíamos harapos, y a veces no teníamos ni para comer, era muy duro”, recuerda Efrén Rizo, Presidente de la Cooperativa Tomatoya-Chagüite Grande.


“La dieta alimenticia en el mejor de los casos era arroz, frijoles y tortillas, realmente era una situación muy dura de la que no hubiéramos podido salir sin la ayuda de TechnoServe y del gobierno de Estados Unidos”, asegura Rizo.

El inicio
Cuando se inició el trabajo se formó una asociación de productores, a la que se le empezó a dar asistencia técnica, y se trabajó en la conformación legal, y “fue en noviembre de 2001 que obtuvimos la personalidad jurídica a través de la cual quedábamos establecidos en una cooperativa formal”. TechnoServe, con financiamiento de Usaid, les facilitó US$12,000 como fondo revolvente para compra de semilla, y empezaron a capitalizarse.


Con el tiempo, estos fondos se multiplicaron, pues ahora el patrimonio de la cooperativa llega a los US$200,000, es decir, que tienen recursos líquidos para trabajar, han establecido su oficina, un centro de acopio de vegetales, donde procesan la producción, y tienen un cuarto frío, transporte propio, un centro de producción de plántulas, además que administrativamente tienen un plan de negocios y están trabajando en un plan estratégico de crecimiento, para lo cual recientemente contrataron un gerente general que les ayudará a realizar sus planes.


Inicialmente, el trabajo de TechnoServe se enfocó en identificar un mercado formal y estable que para la cooperativa resultó ser los supermercados La Colonia. Luego, el organismo trabajó para que los productores cumplieran con las demandas y requerimientos en términos de calidad, presentación e inocuidad.

Más ingresos y apoyo
Ahora, con la intervención de la Alianza para la Creación de Oportunidades de Desarrollo Rural, a través de Relaciones Agroempresariales (Acordar), un proyecto de Usaid, ejecutado por Catholic Relief Serveces (CRS) y TechnoServe, estos productores aumentaron la calidad del producto, están dando valor agregado a sus cosechas y están mejorando día con día sus vidas, entre otras cosas.


El proceso recorrido por la Cooperativa de Tomatoya ha sido largo, con altos y bajos, pero constante, dice Alejo Espinosa, Gerente del Proyecto Acordar en TechnoServe.  “Este grupo demostró ser constante en lo que hace y se ha adaptado a las necesidades de sus clientes, esto más, han llevado las alianzas a otro nivel, porque han podido ser socios estratégicos, como con La Colonia, con la que han logrado financiamiento para mejorar sus servicios, igual pasa con otras empresas”, manifiesta Espinosa.


Gabriel Icaza, Vicegerente de Casa Mántica, consorcio dueño de cadena de supermercados La Colonia, dice que trabajar con la Cooperativa Tomatoya ha sido muy interesante, pues han creado una relación de trabajo estratégica, ya que incluso ellos han apoyado los planes de desarrollo de esta agrupación productiva con crédito sin intereses.


“Nosotros los hemos apoyado con recursos para financiar sus planes de crecimiento, como cuando compraron el camión refrigerado. Ellos también han venido adaptándose en nuestra dinámica, y hoy día son aliados en nuestros planes de crecimiento como cadena de supermercados”, manifiesta Icaza.
 
Nuevos sistemas productivos
Para incrementar la calidad, la cooperativa empezó a trabajar con la utilización de semilla certificada, el uso de tecnología de plántulas, además que se introdujo siembras escalonadas para que pudieran suplir todo el año el producto, y no sólo en las dos estaciones climáticas en las que normalmente cosechaban, agrega José Alfredo López Altamirano, socio de la cooperativa.


Las siembras escalonadas, para abastecer permanentemente las necesidades del mercado que atendían, les obligaron también a mejorar y a ser más eficientes en el uso del agua, y están cambiando su antigua técnica de riego por gravedad a la de riego por goteo y a la de aspersión, con lo cual también están ayudando a preservar el medio ambiente, haciendo uso racional de las fuentes de agua.
Claro está que para llegar a esto han tenido que seguir una serie de recomendaciones técnicas e introducir nuevas tecnologías de producción, al tiempo que se están iniciando certificaciones de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) y se está buscando cómo otros miembros de la comunidad puedan vender sus productos a través de la cooperativa.


“Prácticamente no se pierde nada, porque ahora el producto que no va para La Colonia se vende a los mercados informales, a diferencia de antes, y también dejamos una parte para nuestra alimentación, con lo cual tenemos una mejor nutrición. Algo importante es que otros productores están siguiendo nuestro ejemplo porque han visto lo bien que nos está yendo ahora”, apunta López Altamirano.

Relaciones estratégicas

Además de La Colonia, la cooperativa ha desarrollado relaciones y alianzas estratégicas con otras empresas y organizaciones, las que les han permitido seguir creciendo. Por ejemplo, con la empresa de insumos Ramac, donde tienen abierta una línea de crédito desde hace algunos años, lo que les ha permitido obtener insumos agropecuarios a precios preferenciales. De igual forma, han recibido apoyo de Promipac y de organizaciones como Funica, entre otras.
Efrén Rizo asegura que en todo este proceso han logrado una ganancia: la educación de sus hijos. En su caso y en el de otros socios de la cooperativa, ya hay profesionales formados, algo que antes ni se les había pasado por la mente hacer, porque estaban preocupados más en qué comer que en vivir. “Yo tengo ya un hijo ingeniero en sistemas, y mi hija está estudiando Banca y Finanzas, estoy muy orgulloso. Otros productores también han puesto a estudiar a sus hijos gracias a esta intervención de TechnoServe y de los donantes”, manifiesta.


Otra de las cosas que están haciendo estos productores es invirtiendo en capacitación, investigación e infraestructura, y están extendiendo sus conocimientos a otros productores de la zona que lo requieren. Así, por ejemplo, las plántulas que utilizan para producir mejores cultivos las venden también a otros productores del Norte del país, y con esto están mejorando de manera significativa sus ingresos, pues han establecido uno de los centros de producción más grandes, con capacidad de producción de 350 mil unidades por mes.


Róger Membreño, asesor de negocios de TechnoServe, cuenta que una de las cosas que le ha valido a este grupo de productores para llegar a donde están, es la disposición al cambio. “No ha sido fácil, pero a diferencia de otros productores, ellos han estado dispuestos a seguir nuestras recomendaciones y han logrado dar el salto empresarial que les ha permitido mantenerse con La Colonia y otros clientes exigentes”.

 

Datos complementarios de la cooperativa

* Ventas anuales por más de  US$500,000
* 24 productos hortícolas en siembras escalonadas todo el año
* Más de 70 manzanas en producción
* 350,000 plántulas mensuales que se cultivan en tubeles invernaderos
* 85% de producción calidad A
* Más de 100 productores beneficiados directamente
* El ingreso diario promedio de un productor en la a zona es de US$0.58
* US$10.00 es el ingreso promedio diario de los productores de la cooperativa
* En 30% ha bajado el precio de los productos hortícolas para los consumidores de La Colonia en Nicaragua
* De US$12,000 capital semilla aportado por TechnoServe a unos US$200,000 en patrimonio de la cooperativa diez años después de la intervención inicial del organismo no gubernamental.


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