Desesperación y éxodo

Publicado Nov. 12, 2013, 5:09 p.m.

El número de muertos por el tifón Haiyan, que arrasó el centro de Filipinas, supera ya los 1,700, según fuentes oficiales, mientras aumenta la desesperación entre los supervivientes, para quienes la ONU pidió a la comunidad internacional ayuda por valor de 224 millones de euros. Cuatro días después del paso del tifón, escasea el agua potable, la comida y los supervivientes no encuentran cobijo, en especial en la ciudad de Tacloban, en la isla de Leyte. En esta ciudad arrasadadonde los cadáveres se descomponen en las calles, el éxodo es prácticamente masivo. En Tacloban apenas queda en pie un 30 % de los edificios, la mayoría en situación deplorable, y hay toneladas de desperdicios por las calles después de que el tifón arrasara la localidad, con ráfagas de hasta 300 kilómetros por hora. Mientras se organiza la ayuda internacional que llega a cuentagotas, la fuerza aérea y la aerolínea comercial filipina Cebú Pacific, dispusieron aviones para la evacuación de los damnificados, que se agolpan en las proximidades del aeropuerto. EFE / END