
El adolescente Luis Alonso López Siles, de 16 años, fue sepultado este lunes, horas después de haber sido ultimado a puñaladas por Francisco Samuel Andino Rosales, de 28 años, quien deberá enfrentar acusación por este crimen.
La víctima se desempeñaba como ayudante en un puesto ambulante de tacos mexicanos que los fines de semana o días de fiesta se ubica en las cercanías de una discoteca situada en la salida sur de la ciudad.
En las primeras horas de este 15 de abril, Andino, quien andaba en aparente estado de ebriedad y acababa de salir de la disco con su hermano y otras personas, se presentó a la taquería y reclamó porque supuestamente ahí había dejado un teléfono celular.
Como la víctima le dijo que no lo había visto, lo humilló e intimidó varias veces, se le abalanzó y le asestó una puñalada mortal en el abdomen. La víctima falleció camino al Hospital San Juan de Dios, confirmó Martín López, dueño del puesto de tacos, quien presenció los hechos junto a otro de sus vendedores.
Hay testigos
Varios testigos de los hechos dijeron que aunque Andino andaba acompañado, en vez de calmarlo, uno de los sujetos simplemente se retiró del puesto de tacos y lanzó varias pedradas contra los vendedores.
Los mismos testigos dicen que después del homicidio, Andino tomó su motocicleta e intentó huir con dirección al sur, rumbo a Managua, sin embargo varias personas ya habían informado sobre lo sucedido a la Policía, y de inmediato los miembros de una patrulla lo alcanzaron y capturaron.
El difunto era uno de los tres hijos del matrimonio compuesto por los señores Luis Alonso López y Santos Alejandra Siles Rivera, una pareja de escasos recursos que habita posando en un anexo del grupo de Alcohólicos Anónimos conocido como El Calvario, en el Barrio “Juan Alberto Blandón”.
Los parientes de la víctima dijeron que con la muerte del muchacho han quedado desvalidos, porque el adolescente trabajaba para ayudar a su mamá que está enferma, pues con el salario del papá, quien es guarda de seguridad, no podían mantener la casa.