
Los políticos nicaragüenses no representan una opción de esperanza para la mayoría de los entrevistados por la encuestadora M&R Consultores, y por otra parte, un alto porcentaje de ellos opinó que la oposición política debe participar en las próximas elecciones municipales del cuatro de noviembre.
En el sistema de monitoreo denominado Sismo, el 65.3% de los encuestados expresó que los políticos “obedecen a intereses personales” contra un 27.1% que opinó que “obedecen a intereses de la patria”. El porcentaje restante no contesta, no sabe.
Oposición necesita dialogar y negociar
Por otra parte, el 88.5% de los entrevistados considera que una verdadera oposición política, para contribuir al bienestar del país “debe organizarse para participar, dialogar y negociar con el gobierno” y solo un 6.3% consideró que se debe organizar para enfrentarse y movilizarse en contra del gobierno.
Sobre la participación de la oposición en las elecciones municipales, el 71.6% de los encuestados respondió que debe participar, haya o no cambios en el Consejo Supremo Electoral, y un 18.6% respondió que no debe participar si no hay cambios en el sistema electoral.
El PLC: ¿está vivo o está muerto?
Otro tema que muestra la encuesta es la percepción sobre el Partido Liberal Constitucionalista, PLC. Para el 64.9% de los encuestados el PLC está muerto y ya no es una opción política, pero para un 20.1% el PLC está vivo y no morirá jamás.
La encuesta también pregunta “si el PLC se une entonces volverá a gobernar Nicaragua, volverá al poder, podrá ganar las elecciones municipales”. El 68.9% está en desacuerdo con esta aseveración y el 19.7% contestó que está de acuerdo.
¿Funciona la democracia?
Aunque de manera general la encuesta refleja que un alto porcentaje de los entrevistados está satisfecho con el funcionamiento de la democracia, sin embargo, los resultados difieren cuando se observa el detalle de los satisfechos, resignados e indignados.
El grupo de los satisfechos es el más complacido con el funcionamiento de la democracia en un 90.5%. Luego el grupo de los resignados está complacido en un 56.2%, mientras que un 39.2% está insatisfecho. Por último, el 66.9% de los indignados están insatisfechos y el 28% está complacido.
La complacencia de los satisfechos está ligada con los resultados de las elecciones presidenciales de 2011, porque el presidente Daniel Ortega ganó a través del sistema de votación nacional reconocido como democracia.
Sin embargo, los indignados no pueden estar complacidos con el funcionamiento de la democracia, porque no aceptan los resultados, aún así el 83.6% de los indignados consideran que la democracia es preferible a cualquier otra forma de gobierno. Igualmente, el 83.3% de los satisfechos opinó que la democracia es preferible a cualquier otra forma de gobierno.