16 de abril de 2009 | 16:40:00
Durante su visita a México
| AFP Obama: "EU debe hacer su parte en combate al crimen organizado"
El mandatario estadounidense arriba al país azteca en su primera visita a una nación de América Latina
Por elnuevodiario.com.ni | Globo
Obama en México El mandatario estadounidense brinda una conferencia de prensa en conjunto con el presidente mexicano Félipe Calderón. AFP
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, expresó hoy en México
que su país "debe hacer su parte" en el combate al crimen organizado
que se ha instalado con fuerza en la frontera común, mientras que su
par, Felipe Calderón, pidió que esa sea "una responsabilidad
compartida". "En una oportunidad histórica, en que el gobierno mexicano
ha atacado y combatido a los cárteles, Estados Unidos debe hacer su
parte, pero también debemos hacerlo combatiendo el tráfico ílicito de
armas y movimiento ilícito de capitales", admitió Obama ante su
homólogo mexicano Felipe Calderón, durante la recepción oficial en el
inicio de su breve visita oficial a México.
"Lo hemos hecho ya a través de la Iniciativa Mérida, contra el crimen
organizado pero también debemos hacerlo combatiendo el tráfico ilícito
de armamento y el movimiento ilícito de capitales", añadió Obama,
mientras Calderón solicitó "una nueva era en la que el combate al
crimen sea asumido plenamente como responsabilidad compartida", al
recibir a Obama en la residencia presidencial de Los Pinos, en el
inicio de una breve visita oficial. El presidente mexicano también
insistió durante su mensaje a Obama que México y Estados Unidos
comparten "desafíos y oportunidades". Ambos gobiernos comparten además
visiones comunes como las de crear una "Norteamérica libre del
terrorismo y el crimen organizado", que en México, sobre todo en la
frontera, dejó más de 7.300 muertos desde inicios de 2008.
El mandatario estadounidense arribó a la Ciudad de México este mediodía, en su primera visita a un país de América Latina, cuyo tema
dominante con su par mexicano Felipe Calderón será la violencia ligada
al narcotráfico que azota la frontera común. La estadía de Obama en la
Ciudad de México, que desde hace 12 años no recibía a un presidente
estadounidense, será de menos de 24 horas, sus actividades oficiales
cubren escaso mediodía y sus cortos desplazamientos serán
estrechamente vigilados por la seguridad mexicana y estadounidense.
Antes de la llegada de Obama, altos responsables de México y la
secretaria de Seguridad de Estados Unidos, Janet Napolitano, analizaron
planes para reforzar la seguridad en la frontera común, donde los
cárteles mexicanos libran una guerra por el trasiego de drogas hacia el
vecino del norte, que ha dejado más de 7.300 muertos desde comienzos de
2008.
Habrá tiempo para dialogar sobre comercio e inmigración
La demanda de Calderón a Washington ha sido la de enfrentar al crimen
organizado de manera conjunta porque el mercado de mayor consumo de
drogas es Estados Unidos, donde a su vez los cárteles mexicanos
adquieren las armas. "El mayor poder dado al crimen organizado a través
de las armas viene de Estados Unidos. Desde 2006 hemos decomisado
27.000 armas, entre las que hay desde lanzamisiles hasta 2.500
granadas, e incluso hemos encontrado uniformes y armas del Ejército
estadounidense", sostuvo Calderón en marzo pasado.
Como preparativo a la visita de Obama, la secretaria de Estado, Hillary
Clinton y Napolitano visitaron México en marzo para acercar posiciones,
que resultaron en el reconocimiento estadounidense de que la lucha
contra el narcotráfico es una responsabilidad compartida. Clinton tomó
nota del reclamo y admitió que "de Estados Unidos proviene el 90% de
las armas que usan los narcotraficantes en México", aunque un alto
funcionario de la DEA (agencia de antidrogas estadounidense), Anthony
Placido, advirtió ayer que es un "problema complicado" de detener.
En uno de los gestos previos al encuentro de los presidentes de dos
naciones que comparten una línea fronteriza de más de 3.100 kilómetros
y que es azotada por la violencia, México presentó el martes un arsenal
decomisado a un cartel y Estados Unidos anunció ayer que embargará
bienes de tres carteles mexicanos. Al término de los encuentros de
trabajo, Obama y Calderón brindarán una rueda de prensa y por la noche
el anfitrión ofrecerá al visitante una cena en el Museo Nacional de
Antropología.
En las reuniones bilaterales también habrá espacio para dialogar sobre
comercio e inmigración, dos de los temas permanentes y espinosos entre
ambos. Obama ha expresado la intención de impulsar una reforma
migratoria que permitiría obtener la ciudadanía estadounidense a los
inmigrantes ilegales, la mayoría mexicanos. Del total de 12 millones de
mexicanos radicados en Estados Unidos, los indocumentados sumaban 4,8
millones en 2000, según un censo de 2003, mientras que organizaciones
mexicanas de migración estiman que actualmente son entre 6 y 8 millones.
La relación comercial tuvo recientemente tuvo un capítulo sin
precedentes cuando México impuso sanciones a Estados Unidos por
incumplir el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en
materia de transporte. México es el tercer socio comercial de Estados
Unidos, después de Canadá y China, y sólo el intercambio de bienes sumó
332.000 millones de dólares en 2006.
Obama pedirá la regulación de la venta y tráfico de armas
El mandatario estadounidense expresó que solicitará al Senado de su país la ratificación de un tratado interamericano que regula la venta y tráfico de armas. "Voy a pedir al Senado que ratifique la convención interamericana" firmada en 1997 que regula la venta y tráfico de armas, manifestó Obama durante la rueda de prensa junto al presidente anfitrión, Felipe Calderón.
La Convención Interamericana contra la fabricación y el tráfico ilícito de armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales (CIFTA) fue firmada por Estados Unidos, pero nunca ratificada por el Senado. Por su parte, Calderón pidió al menos la aplicación de leyes estadounidenses para el control de las armas, un tema que reconoció de alta "sensibilidad política" en ese país.
El 90% de las armas que utilizan los cárteles mexicanos provienen de Estados Unidos, que a la vez es el mayor mercado mundial de consumo de cocaína, según ambos gobiernos. "Que se aplique la legislación existente que prohíbe que se exporten armas a los países donde están prohibidos", precisó Calderón.
En tanto que el gobierno de México debe "rastrear las armas que tenemos hoy en México", pidió el mandatario anfitrión, al término de las conversaciones que ambos mantuvieron este jueves durante una breve visita oficial de Obama.