19 de junio de 2009
Nueva Ley Orgánica no garantiza política monetaria y financiera
| END Banco Central aleja su autonomía
“El nombramiento del presidente del Banco Central de Nicaragua continúa haciéndose bajo criterios político-partidarios, más que por capacidad profesional, lo que debilita a la institución”, señala el economista independiente Néstor Avendaño, al analizar y comparar la Ley Orgánica vigente con la propuesta de nueva legislación que presentó el Ejecutivo ante la Asamblea Nacional y que ya se encuentra en la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto del Parlamento
Política
Imagen Doctor Néstor Avendaño, economista. Xavier Castro / END
En términos generales, la iniciativa de nueva Ley Orgánica del Banco Central de Nicaragua, BCN, impulsada por el presidente de la República, Daniel Ortega Saavedra, “no tiene nada de nuevo”, excepto algunos aspectos como la supeditación del Fondo de Garantías de Depósitos, Fogade, a la institución financiera, lo que hace suponer una “compactación” de personal y funcionarios en esa instancia.
Pero más allá de cuestiones de forma, el economista Néstor Avendaño hace algunos señalamientos de fondo, como la falta de fortalecimiento de la institucionalidad, reflejada en el nombramiento del presidente del BCN con base en criterios político-partidarios, en lugar de considerar la capacidad profesional de los aspirantes. Según Avendaño, esta situación va en detrimento de la institucionalidad de la entidad financiera
Avendaño considera peligroso que el presidente del BCN continúe siendo un “hombre de confianza política del presidente de la República de turno”. Según Avendaño, el presidente Ortega debió aprovechar su propuesta para modificar esta situación o que, en su defecto, los diputados de la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto hagan los ajustes correspondientes durante las consultas para el dictamen.
El caso de la firma en los billetes
Otro de los cuestionamientos del experto gira en torno a la ausencia total de una política monetaria y financiera, salvo el hecho de que el mandatario nicaragüense intenta “corregir” lo de las dos firmas en los nuevos billetes.
Así, la propuesta incluye que los billetes deben contar con la rúbrica del presidente del Banco Central y del Gerente General, algo que para Avendaño continúa siendo violatorio de la Ley Monetaria, que establece claramente que los billetes deben llevar la firma del Ministro de Hacienda y Crédito Público.
“No fortalece la política monetaria, financiera y cambiaria, tampoco se fortalece la institución. Los funcionarios del Banco Central deberán demostrarle a los diputados cuál es el valor agregado en esta ley, (porque) yo no lo veo”, expresó Avendaño en torno a la iniciativa de ley.¿Y la política financiera?
A juicio de Avendaño, la propuesta enfatiza en la formulación y ejecución de políticas monetarias y cambiarias. “¿Y dónde están las financieras?”, se pregunta el economista y, a renglón seguido se contestó: “No las mencionan”.
Avendaño recordó que el artículo uno de la ley debe enfatizar en que el Banco Central va a formular y ejecutar políticas financieras. “No olvidemos que el Banco Central incide en las tasas de interés”, señaló.
Agregó que el objeto del BCN sigue siendo el mismo (que el de la Ley Orgánica actual): garantizar la estabilidad de la moneda nacional y el normal desenvolvimiento de los pagos internos y externos. “Eso no se menciona en el artículo tres, pero se contradice con el artículo cuatro, cuando señala que va a contribuir al desarrollo económico nacional”, explicó.
“Yo creo que contar billetes de córdobas y billetes de dólares no apoya al buen desenvolvimiento económico del país”, expresó.
Avendaño enfatizó en que si el gobierno pretende “fortalecer realmente” el BCN, debería dotarlo de las herramientas necesarias para la creación de empleos que es, a juicio del economista, uno de los parámetros a tomar en cuenta en “el buen desenvolvimiento económico del país”.
“¿Dónde está el objetivo de apoyar el pleno empleo a través de la política monetaria? No existe. La función del Banco Central sigue siendo la misma, que se limita a la estabilidad de la moneda, en otras palabras, a contar muy bien cuánto hay de reservas y a contar bien la emisión de dinero, y para eso no se necesita una institución tan grande”, criticó. Avendaño insistió en que el BCN debe contribuir al pleno empleo.SIB debe supervisar al BCN
Otro de los aspectos que según Avendaño deben corregirse es que la legislación actual no permite que la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras, Siboif, supervise el trabajo del BCN.
“El Banco Central es una institución financiera y hay que evitar el error que se cometió con la ley actual, y es que la Siboif no puede supervisar al BCN. Yo creo que se necesita una supervisión sobre el Banco Central, porque ahí se generan pérdidas para la nación y no he visto ganancias del BCN desde el tiempo de (la presidenta) Violeta Barrios de Chamorro”, expresó Avendaño.
Ésta, a juicio del economista, es otra de las debilidades de la propuesta de ley presentada por el presidente Ortega, ya que la iniciativa “reconoce”, según Avendaño, que el BCN “está en quiebra”, pues se establece la necesidad de una “recapitalización” de la institución a través de la emisión de títulos del Tesoro.
“El BCN no es una institución financieramente sana, pero cómo vamos a recapitalizarlo si el Ministerio de Hacienda tiene un déficit del cinco por ciento del Producto Interno Bruto, PIB, y una institución quebrada no puede recapitalizar a otra en igual situación”, puntualizó Avendaño.