Opinión.

Publicado 27, 01.2016

La conservación de los suelos de los terrenos alquilados. A las tierras alquiladas no se les protege contra la erosión ni ninguna otra forma de degradación  ya que el arrendatario (el que adquiere la tierra en alquiler) no realiza prácticas de conservación de suelos: terrazas, curvas a nivel, rotación, etc. Es cierto que el dueño de las tierras se beneficia con el canon que recibe, pero en este no se contempla la degradación que sufre su terreno, que puede expresarse de diferentes maneras: extracción excesiva de nutrientes, pérdida del suelo superficial  (el más rico en materia orgánica) por erosión hídrica o eólica, degradación de su estructura por el uso continuo de maquinaria, etc.

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