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  • Agencias

El ministro de Información de Brasil, Edinho Silva, expresó en un comunicado este sábado que la lista divulgada por WikiLeaks, en la que se revela que los servicios secretos estadounidenses espiaron a 29 miembros del gobierno de la presidenta Dilma Rousseff, corresponde a “episodios antiguos”.

“El propio gobierno americano reconoció internacionalmente el error y asumió su compromiso de cambio en esta práctica. Para el Gobierno (brasileño), está superado”, puntualiza en la nota.

Según documentos obtenidos por WikiLeaks y divulgados ayer por el periódico O Globo, además de interceptar las conversaciones de Rousseff, la  Agencia Nacional de Seguridad (NSA) estadounidense espió a varios de sus ministros y embajadores durante su primer mandato.

Ministros de Economía, de Relaciones Exteriores, el presidente del Banco Central, el jefe del gabinete de Rousseff, así como los embajadores en Alemania, Francia, Estados Unidos y Ginebra: todos fueron espiados por la NSA, según los nuevos documentos presentados por WikiLeaks.

“Incluso en sus viajes oficiales, la presidenta Rousseff no está a salvo de ser interceptada, ya que la lista incluye el servicio de telefonía satelital Inmarsat de su jet presidencial”, revela el comunicado.

La lista, con unos 29 contactos interceptados, aporta nuevos detalles sobre el escándalo de espionaje que estalló en 2013 y que puso la relación bilateral en un delicado compás de espera.

En ese entonces, al saber que sus conversaciones personales estaban siendo vigiladas, Rousseff pospuso indefinidamente una visita oficial a Estados Unidos, que demoró dos años en volver a la agenda.

Acercamiento

Tras arduas negociaciones, y urgida por atraer inversiones en medio de un estancamiento de la economía brasileña, la mandataria volvió a Washington la semana pasada y, junto con su homólogo estadounidense, Barack Obama, dio por superado el escándalo de espionaje.

“Yo creo en el presidente Obama. Él me dijo que cuando necesite alguna información sobre Brasil me llamará por teléfono. Tengo la seguridad de que las condiciones son diferentes ahora”, dijo Rousseff tras la reunión con su par estadounidense.