•   Ciudad de Guatemala  |
  •  |
  •  |
  • ACAN-EFE

Discutir sobre polémicas estériles como qué cocina es la mejor, si la “nueva” o la “vieja”, ha pasado a la historia; y es que hace tiempo que la controversia se zanjó con la afirmación de que lo que importa es que la cocina, vieja o nueva, sea buena.

No obstante, durante la celebración del Día de la Virgen de la Asunción, patrona de la Ciudad de Guatemala, la diosa del guateque y la verbena es, sin lugar a dudas, la comida tradicional, esa que se prepara a la antigua usanza siguiendo las recetas más primitivas, donde el mimo y el cariño también juegan un papel fundamental.

En este marco de festividad, en donde impera la actividad culinaria y el jolgorio, la casi cuatricentenaria Feria de Jocotenango se convierte en el espacio perfecto para degustar delicias gastronómicas divinas, fieles al pasar del tiempo y que dejan a un lado a la “nouvelle cuisine”, caracterizada por la innovación y la originalidad.

Buñuelos, rellenitos (un dulce de plátano y frijol), tostadas, enchiladas, garnachas, horchata, arroz con leche y elotes (maíz cocido, asado o “a lo loco con mayonesa, ketchup y queso) son algunos de los platillos tradicionales de las ferias del país y, aunque en cada región tienen un toque diferente, todas las recetas tienen similitudes.