•   San Salvador, El Salvador  |
  •  |
  •  |
  • AFP

La Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de El Salvador declaró a las pandillas y sus colaboradores como grupos terroristas que están al margen de la ley. 

“La Sala concluye que son grupos terroristas las pandillas denominadas Mara Salvatrucha o MS-13 y la pandilla (Barrio) 18 o Mara 18, y cualquier otra pandilla u organización criminal que busque arrogarse el ejercicio de las potestades pertenecientes al ámbito de la soberanía del Estado”, informó el Poder Judicial a través de un comunicado.

Con la sentencia emitida ayer, la Sala resolvió cuatro demandas de inconstitucionalidad que presentaron en 2007 ciudadanos contra la ley especial contra actos de terrorismo, que establece el carácter terrorista de las pandillas.

La CSJ establece que son terroristas las pandillas porque actúan “atemorizando, poniendo en grave riesgo o afectando sistemática e indiscriminadamente los derechos fundamentales de la población o de parte de ella”.

Atentan contra la vida

La Sala consideró “un hecho notorio” que las pandillas realizan atentados sistemáticos contra la vida, seguridad e integridad personal de la población y contra la propiedad, “mediante la ejecución de delitos de extorsión a personas naturales o jurídicas; vulneraciones al derecho de todo individuo de residir en cualquier lugar del territorio, obligándoles a abandonar sus residencias mediante amenazas”.

También forma parte del terrorismo “afectar el sistema económico de una nación, el marco de la institucionalidad democrática y el sistema de derechos fundamentales contemplados en la Constitución (Ley)”.

En consecuencia, entran en la categoría de terroristas los jefes, miembros, colaboradores, apologistas y financistas de estos grupos criminales, determinó la sentencia.

La Corte también declaró que no existe inconstitucionalidad en realizar intervenciones telefónicas, en la práctica de declaraciones de víctimas, testigos e imputados mediante el uso de medios electrónicos, y cuando se congelan fondos de terceros que resulten implicados con los grupos terroristas.

Tampoco hay inconstitucionalidad cuando se regula como delito la “ocupación armada” de ciudades, poblados, edificios o instalaciones públicas o privadas por parte de las pandillas.

Grave escenario 

El Salvador vive un momento de conflictividad social sin precedentes debido a la escalada de violencia homicida generada por las pandillas, que buscan medir fuerzas con el Gobierno, según los analistas. 

Las alertas sobre la complicada situación que afronta el país se intensificaron luego de que en la última semana se registraran más de 240 homicidios, incluyendo 14 pandilleros masacrados por una purga interna en el penal de Quezaltepeque, en la periferia norte de San Salvador.

Las cifras oficiales son lapidarias: de enero a julio se registraron 3,332 asesinatos en El Salvador contra 2,191 en el mismo período de 2014. 

Los crímenes son, en gran parte, atribuidos a las pandillas, que cuentan con unos 72,000 miembros, de los cuales 13,000 se encuentran en prisión.

45 policías asesinados

El vicepresidente salvadoreño Óscar Ortiz advierte que las pandillas intentan hacer una demostración de fuerza en momentos que el Estado busca “revertir” la ola criminal.

En lo que va del año han muerto 45 policías y 14 militares. Los medios responsabilizan a las pandillas de estos ataques. 

“Esta batalla contra el crimen la vamos a ganar (...) nos va a tomar un tiempo, va a ser duro, va a ser difícil, incluso doloroso”, comentó el vicepresidente en relación con las pérdidas humanas de los enfrentamientos. 

En enero pasado, el Consejo de Seguridad, integrado por el Gobierno y la sociedad civil, presentó un plan contra la violencia que exige una inversión de 2,100 millones de dólares en los próximos cinco años. 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus