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  • EFE

Las incesantes lluvias en el sureste de Estados Unidos dejaron numerosas zonas bajo el agua el sábado y los meteorólogos alertan de que nuevos aguaceros podrían desencadenar históricas inundaciones en las próximas 24 horas.

Los estados de Carolina del Norte y del Sur se han llevado la peor parte, aunque casi todos los Estados de la Costa este han sido afectados, y las previsiones alertan de que lo peor todavía no ha llegado.

Se trata de un sistema meteorológico separado del huracán Joaquín, una poderosa tormenta que azotó las Bahamas, destruyendo numerosas casas, y que este domingo se debilitó en su camino hacia Bermudas.

Según los medios, los vientos e inundaciones han causado cuatro muertes desde el jueves en Estados Unidos.

La cadena CNN informó que una persona murió por la caída de un árbol en Carolina del Norte. Otras tres murieron en accidentes vinculados con las inundaciones en Carolina del Sur.

El sábado por la noche el agua subía en el centro histórico de Charleston, Carolina del Sur, donde el presidente Barack Obama declaró el estado de emergencia para hacer frente a las inundaciones por las lluvias torrenciales.

"Estamos acostumbrados a las inundaciones, pero esto es extraordinario", explicó Edwin Graceley, sargento de la policía en esta turística ciudad costera del sureste de Estados Unidos, con un centro histórico repleto de casas coloniales que data del siglo XVII.

La policía estableció barreras para bloquear varias calles inundadas. En algunos puntos, el agua cubría más de medio metro de calle pero algunos vehículos se arriesgaron incluso a intentar atravesar el centro.

Las fuertes precipitaciones que cayeron durante varios días, además de la marea creciente en esta ciudad construida en una península bordeada por ríos, con vistas al océano Atlántico, provocaron las inundaciones que hicieron que la mayoría de los negocios cerraran el sábado.

"El suelo está anegado" debido a la incesante lluvia y las mareas, dijo el sargento Graceley, preocupado por el impacto que la próxima marea alta.

"La amenaza de que se extienda, de inundaciones catastróficas, continuará en el sureste durante el resto del fin de semana", explicó el Servicio Nacional de Meteorología.

La gobernadora de Carolina del Sur, Nikki Haley, alertó de la posibilidad de lluvias récord el fin de semana.

"También es posible que haya vientos racheados, que podrían dar lugar a líneas eléctricas caídas", dijo.

Tomárselo con humor

Pero los pocos transeúntes que paseaban por las calles inundadas del centro se lo tomaban con humor.

La entrada de un hotel de lujo fue protegida con sacos de arena y barras de hierro reforzadas con espuma resistente al agua.

"Estamos acostumbrados a las inundaciones en estas calles" debido a la marea que crece, asegura Steven Huddleston, director del hotel Spectator. "Por lo general desaparece después de una hora o así, pero como no ha parado de llover durante tres días, no se va".

Sin camisa, varios estudiantes de la Charleston Southern University se reían mientras corrían con el agua por sus rodillas a refugiarse en las viejas salas de mercado.

"Los relámpagos me dan un poco de miedo pero nos divertimos", reconoció Lauren Powers, estudiante de comercio de 20 años mientras el cielo se iluminaba regularmente.

A su lado, Ryan Templeton, estudiante de deportes y que acaba de cumplir 21 años aseguró entre risas: "Celebramos mi cumpleaños jugando con la tormenta".

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