•   Brasilia  |
  •  |
  •  |
  • AFP

La tensa sesión en la cámara de Diputados de Brasil que decidirá si el proceso de destitución de la presidenta Dilma Rousseff avanza al Senado o es descartado comenzó este domingo en medio de consignas, gritos y empujones.

"Está abierta la sesión bajo la protección de Dios y en nombre del pueblo brasileño", dijo el presidente de la cámara, Eduardo Cunha, acérrimo rival de la mandataria, acusada de maquillar las cuentas públicas en 2014 -año de su reelección- y en 2015.

La sesión comenzó en un plenario repleto, en medio de consignas cruzadas de "No al golpe" e "Impeachment ya". Los parlamentarios también entonaron el himno nacional y hasta la canción de la selección de fútbol "Soy brasileño, con mucho orgullo y mucho amor".

La sesión tardó en arrancar, por acaloradas discusiones entre los parlamentarios, que llegaron hasta los empujones.

Instantes antes del inicio de la sesión, un grupo de diputados que respaldan al gobierno comenzó a gritar "¡Democracia!" para tapar la voz del jefe de la cámara, que daba una rueda de prensa. Una pancarta en la que se leía "Fuera Cunha" en grandes letras rojas fue desplegada en plena deliberación.

Te interesa: Brasilia se blinda ante la votación clave sobre el futuro de Rousseff

El discurso del relator del impeachment Jovair Arantes también fue varias veces interrumpido.

"Vamos a hacer historia al decidir lo que queremos para el futuro de este país. La situación es grave", dijo Arantes en su intervención.

Cada uno de los 513 diputados será llamado a comunicar su voto por un micrófono y a justificar en 10 segundos su decisión. Se calcula que los resultados se conocerán a eso de las 21H00 locales (00h00 GMT).

Si 342 legisladores (dos tercios) votan por el impeachment, y el Senado ratifica en las próximas semanas esa decisión, Rousseff, de 68 años, será sometida a un juicio político que implica su separación transitoria del cargo.

La sustituiría su vicepresidente Michel Temer, quien podría gobernar hasta el fin del mandato en 2018, si los propios senadores declaran a Rousseff culpable en un plazo de 180 días.

Rousseff niega los cargos que se le imputan y los atribuye a una conspiración liderada por Temer y Cunha, sobre quien pesan acusaciones de corrupción.

Masivas manifestaciones a favor y en contra del proceso se realizaban en Brasilia, Rio de Janeiro, Sao Paulo y otras ciudades del país.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus