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  • AFP

Los diputados italianos comenzaron a examinar el lunes una proposición de ley sobre la legalización de la producción de cannabis para el autoconsumo y el uso recreativo, una iniciativa que suscita una fuerte oposición y no cuenta con el respaldo del gobierno.

El texto sometido a los diputados propone autorizar el cultivo de hasta cinco plantas y la posesión de hasta 15 gramos por vivienda, mientras que la venta entre particulares y su consumo en lugares públicos seguiría estando prohibido.

Esta propuesta de ley también prevé la posibilidad de que el Estado cultive y venda cannabis, a semejanza de la industria del tabaco.

Como varios países europeos o Estados Unidos que han dado el paso en los últimos años, los partidarios de esta iniciativa parten de una constatación: la represión internacional no ha servido para detener la difusión o el consumo del cannabis.

  • En su último informe anual, la Dirección Nacional Antimafia italiana (DNA) denunció "el fracaso total de la acción represiva" así como "la imposibilidad absoluta de aumentar los esfuerzos" de represión del consumo.

Además, en Italia, donde el cannabis de uso terapéutico es legal, la represión ha absorbido importantes recursos policiales, judiciales y financieros.

La DNA señaló que la despenalización con condiciones del uso de cannabis aligera "la carga judicial y libera recursos disponibles para que las fuerzas del orden y la magistratura puedan luchar contra otras formas de criminalidad".

'Debilitar a la mafia'

La legalización del cannabis podría contribuir a "debilitar" las organizaciones criminales, quitándoles "de 8.000 a 11.000 millones de euros al año", afirmaba en el diario La Repubblica el escritor Robarto Saviano, especialista de la mafia napolitana y autor del libro "Gomorra".

"Las drogas blandas son una moneda de cambio entre las organizaciones criminales y los terroristas", insistía.

Pese a ello, la propuesta de ley se enfrenta a la feroz oposición de una parte de los diputados católicos, contrarios a toda apertura relativa a la legalización de esta sustancia.

  • "Nos oponemos totalmente a la legalización, a la idea de transmitir el mensaje de que es posible fumar un porro libremente, sin problemas", declaró Maurizio Lupi, jefe de Area Popolare (AP), una agrupación de parlamentarios de centro-derecha católica.

Para este diputado, la despenalización sería nefasta "tanto desde el punto de vista de la salud pública como desde el de la lucha contra la criminalidad".

Los partidarios de la legalización alegan lo contrario. Según el texto del proyecto de ley, "la experiencia de Estados que han reglamentado la legalización del mercado de la marihuana demuestra que el número de consumidores no ha aumentado, ni tampoco el impacto social o sanitario", afirman en el texto.

De hecho, lo único que ha aumentado son los ingresos fiscales, insisten.

  • En Europa, la República Checa, Holanda y España han decidido tolerar en distintos grados el consumo personal para uso recreativo, de igual forma que cuatro estados de Estados Unidos, así como la capital, Washington.

En mayo, el jefe de gobierno italiano, Matteo Renzi, declaró que la cuestión no estaba "en la agenda" de su equipo.

El texto llega como proposición de ley del senador de los Radicales Italianos (adscrito a los Liberales en el Parlamento Europeo), que también es secretario de Estado de Relaciones Exteriores, y ha sido firmado por 200 diputados y senadores.

El resultado del debate por el momento es incierto: ya se han presentado 1.700 enmiendas para ahogar el proyecto, entre ellas 1.300 de la AP.

Entre las cuestiones de procedimiento y la pausa estival, las discusiones comenzarán como pronto en septiembre.

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