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Theresa May inicia difícil batalla parlamentaria sobre el Brexit

Foto por: EFE

La primera ministra británica Theresa May

La confrontación llega en un momento de debilidad de Theresa May que apenas logra afirmar su autoridad

La primera ministra británica Theresa May inicia este martes una difícil batalla parlamentaria en torno al proyecto de ley destinado a terminar con la supremacía del derecho europeo en el Reino Unido, una de las consecuencias del Brexit.

Este texto crucial, que debería permitir al Reino Unido seguir funcionando con normalidad hasta que se separe definitivamente de la Unión Europea a finales de marzo de 2019, fue aprobado en una primera votación en el Parlamento británico en septiembre.

Pero su examen detallado llegó con retraso, que el Ejecutivo justificó alegando que había necesitado tiempo para estudiar todas las enmiendas interpuestas, que ocupan 188 páginas y que serán debatidas en las próximas semanas.

El gobierno podría ser derrotado en varias enmiendas clave si los rebeldes del Partido Conservador se alían con los laboristas, principal formación de la oposición. La primera ministra solo cuenta con una escasa mayoría en el Parlamento, gracias a su alianza con el DUP norirlandés.

La confrontación llega en un momento de debilidad de Theresa May que apenas logra afirmar su autoridad, ni siquiera dentro de su propio gobierno, desde las legislativas de junio.

Dos ministros tuvieron que dimitir en las últimas semanas: uno, por un escándalo de acoso sexual y otra, acusada de practicar una diplomacia paralela con Israel. Y el gobierno cada vez está más dividido entre los "brexiters" defensores de una ruptura neta con Bruselas y los partidarios de un enfoque más flexible.

Dos pesos pesados de los "brexiters" de su equipo, los ministros de Relaciones Exteriores, Boris Johnson, y de Medio Ambiente, Michael Gove, exigieron una preparación seria y detallada ante la posibilidad de que la salida del bloque se dé sin un acuerdo con la UE, según el diario Mail on Sunday.

- 29 de marzo de 2019 -

Por otro lado, la primera ministra también tiene que hacer frente a las crecientes presiones de Bruselas. El negociador jefe de la UE para el Brexit, Michel Barnier, dio dos semanas al Reino Unido para que aclare sus compromisos en los términos del divorcio si quieren obtener, antes de fin de año, la luz verde de Bruselas con miras a abrir las negociaciones comerciales para después del Brexit.

En la inminente batalla parlamentaria, el primer enfrentamiento debería tener lugar el martes, cuando el Partido Laborista intente que se vote una enmienda para prolongar la pertenencia del Reino Unido al mercado único y a la unión aduanera, así como la competencia del Tribunal de Justicia de la UE, durante el periodo de transición.

Esta debería empezar a partir de la salida del país de la UE y durar unos dos años. Pero el gobierno insiste en que el Reino Unido estará completamente fuera de la UE desde el momento de su salida, prevista para el 29 de marzo de 2019 a las 23H00 GMT.

Esta precisión de la fecha, que será objeto de una enmienda en el proyecto de ley, irritó a algunos diputados conservadores.

Uno de ellos, el exministro de Justicia Dominic Grieve, declaró a la AFP que la enmienda era "completamente inútil y contraproducente" y que suprimía cualquier margen de maniobra si se diera un retraso en las negociaciones.

Las votaciones más tensas deberían llegar en las próximas semanas, cuando Grieve y otros diputados conservadores intenten reducir los poderes que la ley otorga al gobierno para modificar las leyes europeas a medida que estas sean transferidas.

En la víspera del debate, el gobierno parecía hacer una concesión a los diputados rebeldes, prometiendo que el Parlamento podrá votar el acuerdo de salida de la UE.

Para Keir Starmer, referente en materia del Brexit en las filas laboristas, esto marca "un retroceso significativo por parte de un gobierno débil, al borde de la derrota".

Sin embargo, el ministro encargado del Brexit, David Davis, admitió que aunque los diputados se opongan al texto, el Reino Unido abandonará la UE el 29 de marzo de 2019.