Secciones
Multimedia

Seis playas de Puerto Rico no aptas para bañistas por bacterias enterococos

Foto por: CORTESÍA / END

Playa Naguabo

De acuerdo a investigaciones de la JCA, las causas más comunes para bacterias enterococos son los contaminantes arrastrados por las corrientes pluviales.

Seis playas de Puerto Rico no están aptas para los bañistas debido a que en ellas se detectaron bacterias enterococos en concentraciones que superan los parámetros de calidad determinados en su muestreo más reciente, informó hoy la Junta de Calidad Ambiental (JCA).

Según dijo en un comunicado de prensa el gerente del Área de Calidad de Agua de la JCA, Ángel Meléndez, las seis playas que se encuentran bajo bandera amarilla o no aptas para bañistas son Tropical Beach (Naguabo), Balneario Punta Guilarte (Arroyo), Playa Guayanés (Yabucoa), Balneario Punta Santiago (Humacao), Balneario Seven Seas (Fajardo) y el Muelle de Arecibo (Arecibo).

La JCA, a través del funcionario, recordó que luego de eventos de lluvias continuas no se recomienda el contacto directo con los cuerpos de agua hasta que transcurran 24 horas, pues el desarrollo de bacterias incrementa.

Es por eso que se recomienda que las personas eviten bañarse en las partes de las playas cercanas a las desembocaduras de los ríos y quebradas.

"Nuestra recomendación es que los bañistas eviten el contacto primario con este cuerpo de agua, pues los organismos patógenos pueden ocasionar enfermedades en la piel, la nariz, los ojos, la garganta y en el sistema gastrointestinal", dijo Meléndez Aguilar.

De acuerdo a investigaciones de la JCA, las causas más comunes para bacterias enterococos son los contaminantes arrastrados por las corrientes pluviales, la contaminación de quebradas y ríos, las comunidades sin alcantarillado sanitario o sistemas de manejo de aguas residuales adecuadas.

Igualmente, las bacterias enterococos se desarrollan por pozos sépticos mal diseñados y descargas no autorizadas en el sistema pluvial.

El Programa de Monitoría de Playas y Notificación Pública, cuyo propósito es reducir el riesgo de enfermedades a las que pudieran estar expuestas los bañistas, surge a través del establecimiento de la ley federal Beaches Enviromental Assessment and Coastal Health Act, establecida en el 2000.