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Trump aborda el TLCAN y los presupuestos federales con senadores republicanos

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se reúne con empresarios y sus familias para discutir sobre la reforma fiscal.

El presidente estadounidense abordó las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) con México y Canadá, los presupuestos federales y la reforma fiscal.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunió hoy con un grupo de senadores republicanos con los que abordó las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) con México y Canadá, los presupuestos federales y la reforma fiscal.

Según la Casa Blanca, los senadores que acudieron al almuerzo de trabajo solicitaron el encuentro con el mandatario "para discutir las prioridades comerciales y su objetivo compartido de (potenciar) el dominio económico estadounidense".

Los senadores que asistieron al encuentro fueron Jeff Flake (Arizona), Lamar Alexander (Tennessee), Joni Ernst (Iowa), Deb Fischer (Nebraska), Cory Gardner (Colorado) y Lindsey Graham (Carolina del Sur).

Antes del encuentro, en unas breves declaraciones a los medios, Trump se refirió de nuevo a las pérdidas que, a su juicio, sufre Estados Unidos como consecuencia del tratado comercial con México y Canadá.

"Tenemos enormes pérdidas con México y enormes pérdidas con Canadá", insistió el multimillonario, quien subrayó que Estados Unidos alcanzó en 2016 los 71.000 millones de dólares en déficit comercial con México, y otros 17.000 con Canadá.

"Vamos a echar un vistazo al TLCAN muy en serio... Va a ser algo muy exitoso", añadió. Los seis senadores asistentes al almuerzo son partidarios de mantener a Estados Unidos dentro del pacto comercial, por lo que solicitaron el encuentro para abordar el tema.

La amenaza de un posible retiro de Estados Unidos ha tensado las conversaciones con México y Canadá para renegociar el acuerdo, lo que ha generado una gran incertidumbre. Además del TLCAN, Trump mencionó la reciente aprobación por parte del Senado de su reforma fiscal, la cual ahora debe conciliarse con la versión aprobada por la Cámara Baja, para que finalmente pase a sus manos para ser rubricada y entrar en vigor.

"Creo que algo va a salir de la conferencia bastante rápido, en lugar de a largo plazo. Todos estamos en la misma página. Hay un gran espíritu en el Partido Republicano como nunca se había visto antes, como muchas personas dijeron que nunca habían visto antes", dijo el presidente. "Nunca han visto algo así como esta comunidad, así que creo que sucederán muchas cosas buenas y que van a suceder muy rápido", añadió.

El mandatario puede anotarse su primera gran victoria legislativa con la aprobación de dicha reforma tributaria, aunque los demócratas han tratado de presionar todo lo posible ya que su proceso de consideración no ha contado con el escrutinio tradicional de los legisladores.

Ante las presiones del magnate, el liderazgo republicano ha acelerado todo lo posible las negociaciones de su contenido, evitando mantener audiencias al respecto y haciendo modificaciones incluso a mano sobre los textos impresos para evitar mayor debate. Se calcula que la nueva reforma fiscal aumentará el déficit estadounidense en 1,1 billones de dólares.