6 de junio de 2009
Más de treinta fallecidos en total
| AFP Nueve policías muertos y siete desaparecidos en Perú
Bagua es escenario de enfrentamientos entre la policía y nativos de la selva amazónica, quienes exigen al gobierno derogar decretos que consideran ponen en peligro sus tierras
Por elnuevodiario.com.ni | Internacionales
Imagen Los campesinos que mantenían bloqueada una carretera en Perú fueron desalojados violentamente lo que generó una sangrienta batalla. AFP
Enfrentamientos entre el Gobierno y las comunidades indígenas de la Amazonia han provocado derramamiento de sangre en Perú. Según las autoridades estatales, al menos 31 personas han muerto desde
ayer en los ataques entre los nativos y la policía, que
intentaba romper los bloqueos en las carreteras que
estaban asfixiando a varias ciudades de la selva peruana. El general Miguel Hidalgo, jefe del estado mayor de la Policía, reportó hoy que de los 38 policías tomados como rehenes en una estación petrolera, 22 han sido recuperados vivos por el Ejército, nueve han fallecido y siete están desaparecidos.
El general del ejército Raúl Silva, jefe de la VI brigada de la selva peruana, con sede en Bagua, y quien asumió la autoridad civil en la zona en conflicto, indicó que los cuerpos de los policías muertos estaban siendo recuperados por soldados en el monte.
Los policías muertos hoy elevaron a 22 la cantidad de uniformados caídos desde que estalló la violencia ayer en la mañana, según declaraciones del primer ministro, Yehude Simon, quien también señaló la muerte de 9 civiles, advirtiendo que podría haber más. "Oficialmente hay nueve nativos muertos, no digo que no puede haber más, pero la Fiscalía y los centros de salud nos irán informando", aseguró en conferencia de prensa.
Versiones extraoficiales y de prensa estiman en 15 el total de civiles muertos, en todos los hospitales de la zona. Los medios locales hablan hasta de 25 muertos civiles.
El jefe militar instó a la población a la calma y a respetar un toque de queda en las localidades de Bagua, Bagua Grande y Jaén que rige por tiempo indefinido desde las tres de la tarde hasta las 6 de la mañana del domingo. La ciudad de Bagua, epicentro de las protestas, amaneció militarizada y bajo una tensa calma luego de la violencia registrada ayer cuando la población quemó y asaltó ocho locales públicos.
La violencia también se replicó en las cercanas poblaciones de Bagua Grande y Jaén, objeto de incendios, saqueos y tiroteos. La carretera desbloqueada por la policía -en la acción que desencadenó 24 horas de intensa violencia- ya se encuentra con el tránsito vehicular restablecido entre la selva y el norte del país. Esa carretera había sido tomada hace diez días por unos 2.500 nativos, como parte de una serie de protestas de las 65 etnias amazónicas.
Indígenas buscan explotación de hidrocarburos
Los indígenas están en pie de lucha desde comienzos de abril para que el gobierno derogue decretos que, consideran, ponen en peligro sus tierras y su supervivencia y buscan la explotación de hidrocarburos en la región sin su consentimiento.
El presidente peruano, Alan García, y el primer ministro Simon han denunciado que los hechos de violencia "son parte de un complot contra la democracia" que podría haber contado con apoyo externo, aunque no dieron más detalles.
En Lima el presidente del Poder Judicial, Javier Villa Stein, informó de una orden de captura contra Alberto Pizango, principal líder de la huelga amazónica e interlocutor del gobierno, quien ayer pasó a la clandestinidad. Está acusado de sedición, conspiración y rebelión.
En La Paz la ministra de Justicia boliviana, Celima Torrico, dijo sobre los incidentes en Perú que "ha ocurrido este hecho sangriento por no atender el pedido de los indígenas; siempre ha ocurrido esto, no nos olvidemos lo que pasó aquí en Bolivia con los gobiernos de la derecha".