31 de mayo de 2010
GUATEMALA | AFP Agatha deja reguero de destrucción y muerte en Centroamérica
* Guatemala, el país más afectado por el paso de la tormenta tropical, registra 109 muertos, que se suman a los 17 de Honduras y nueve de El Salvador
Por elnuevodiario.com.ni | Internacionales
Estragos de "Agatha" Un hombre rescata a un cerdo que corre peligro tras el desbordamiento del río Lempa en Jiquilisco, al sudeste de San Salvador.
Casi centenar y medio de muertos, miles de damnificados, viviendas destruidas,
calles convertidas en ríos de lodo y pueblos incomunicados es el saldo
que dejó el paso de Agatha, la primera tormenta tropical del año, en
Guatemala, El Salvador y Honduras.
Bajo el tímido sol que
asomaba esta mañana dejando atrás el diluvio del fin de semana, los
guatemaltecos se afanaban en recuperar sus pertenencias y limpiar el
fango que anegó y en muchos casos destruyó sus casas, mientras los
cuerpos de socorro establecían un nuevo balance de la destrucción.
Al
menos 109 personas han muerto, 54 se encuentran desaparecidas, 112.000
evacuadas y alrededor de 30.000 albergadas, según los registros de la
Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) de
Guatemala, que se suman a las 17 víctimas mortales de Honduras, y las
nueve de El Salvador.
Como suele ser habitual cuando las
catástrofes naturales acechan a esta pobre región, donde suelen
registrarse sismos, erupciones volcánicas y huracanes, los más
afectados son los pobres.
Indígenas, los más vulnerables
En el caso de Guatemala la pobreza
golpea fundamentalmente a las comunidades indígenas, casi la mitad de
la población. Los más pobres construyen sus modestas y endebles
viviendas en lugares de riesgo, como laderas de los cerros o a orillas
de ríos. "Primero fue la lluvia de ceniza (del volcán Pacaya) y
luego el agua. Un fenómeno detrás de otro, casi sin tiempo para
reaccionar, pero no podemos quedarnos de brazos cruzados y hay que
ayudar a salvar vidas y bienes", se lamentó Julio Figueroa, residente
del municipio de Palín, Escuintla.
En esta región, las
lluvias se han sumado a la erupción el pasado jueves del volcán Pacaya,
situado a 50 km al sur de la ciudad de Guatemala, que ha escupido
cenizas, arena y gases a cien kilómetros a la redonda, obligando al
cierre del aeropuerto internacional de la capital guatemalteca. El gobierno anunció que se volverá a abrir este martes.
"No
podemos esperar a que nos llegue la ayuda. En teoría las autoridades
son responsables de apoyarnos, pero es preferible avanzar y ayudarnos
entre nosotros para salir adelante", afirmó Fernando Andrade,
un vecino de Amatitlán (periferia sur de la ciudad) cuya vivienda quedó
anegada por el agua.
El gobierno guatemalteco ha anunciado que
contraerá un préstamo de 85 millones de dólares con el Banco Mundial
para hacer frente a la catástrofe. Numerosas instituciones internacionales y países han prometido ayuda para los países centroamericanos afectados.
Organizaciones
de socorro recurrieron a las redes sociales como Facebook, Twitter y
Hi5, para recolectar víveres y enviarlos a los damnificados o bien a
las autoridades, para que los envíen a las áreas que tengan mayor
necesidad.
Honduras revive pesadilla del Mitch
En Honduras, donde la primera tormenta tropical de
esta temporada dejó 17 muertos, la población, en particular de la
capital Tegucigalpa, revivió la pesadilla que hace más de una década
dejó el huracán Mitch, el más destructivo de la historia de la región,
cuando vieron las aguas del caudaloso río Choluteca desbordarse por el
centro de Tegucigalpa.
"Vivimos casi lo mismo del Mitch; tuvimos
que salir corriendo porque el río se nos venía encima", afirmó
Pantaleón Sánchez, de 76 años, refugiado en la escuela Juan Guisarro
López en la colonia Betania, a la orilla del río Choluteca. Celso
Martínez, de 30 años, tuvo que salir corriendo con su hijo de cuatro
años porque "la casa se rajó y estaba a punto de llevársela la
corriente". "Salimos bañaditos", comentó.
En El Salvador, donde
nueve personas murieron y otras dos están desaparecidas, el gobierno
está haciendo un recuento de los daños en la infraestructura vial y hay
15 centros de salud afectados.