13 de junio de 2010
Autoridades develan planes de mafiosos
MEXICO | Agencias Capturan a líder de sicarios de poderoso Cártel mexicano
* Siete muertos en combate con el Ejército en Nuevo León
* Decomisan numeroso armamento
Por elnuevodiario.com.ni | Globo
Imagen Pese al empuje de las autoridades mexicanas, la guerra de los carteles de la droga sigue muy fuerte en México. Archivo / END
Irving Eduardo Solano Vera, alias “El Gato”, jefe de los sicarios del capo de la droga mexicano Edgar Valdez Villarreal, fue detenido ayer en Morelos, en el centro de México, informó la secretaría de Seguridad Pública.
Solano Vera, de 29 años, se desempeñaba “como encargado de los grupos de homicidas y de operadores para el trasiego de droga en los estados de Guerrero y Morelos”, dijo la dependencia. “El Gato” era, en efecto, el jefe de los sicarios del sanguinario capo mexicano Edgar Valdez, alias “La Barbie”, en disputa con otros poderosos narcotraficantes mexicanos.
Solano Vera --detenido junto a José Luis Solano Morales, alias “Rengo”-- también fungía como coordinador de “la logística de seguridad en los traslados de Edgar Valdez”, ex integrante del cártel de los Beltrán Leyva.
La justicia estadounidense acusa a Edgar Valdez de distribuir toneladas de cocaína en el este de ese país entre 2004 y 2006, y ofrece una recompensa de dos millones de dólares por su captura.
“La confianza ganada con Valdez Villarreal le permitía (a Solano Vera) acceso a recursos económicos considerables que, se presume, empleaba en la venta de drogas al menudeo, la compra de armas, la adquisición de vehículos de lujo y capacitación de los nuevos integrantes”, detalló la secretaría de Seguridad Pública.
Solano Vera y Solano Morales “pretendían vender droga en otros estados e incluso incursionar en Estados Unidos”, agregó. Los cárteles mexicanos mantienen desde hace al menos una década una guerra por las principales rutas del narcotráfico, la que ha dejado una espiral de violencia que azota principalmente el norte del país.
En los últimos tres años, más de 22,700 personas han sido asesinadas, muchas de ellas decapitadas, crímenes atribuidos por el gobierno a las pugnas entre capos de las drogas.
Matan a siete presuntos sicarios
Entre tanto, siete presuntos sicarios resultaron muertos en choque con el Ejército, en el municipio de Los Aldamas, del norteño estado de Nuevo León, informó ayer la Secretaría de la Defensa (Sedena).
La dependencia indicó en un comunicado que una patrulla militar detectó anoche un grupo de personas armadas a bordo de diferentes vehículos durante un recorrido de vigilancia en el poblado La Lajilla en ese municipio.
Agregó que los sicarios comenzaron agredir a los soldados con armas de fuego, por lo que los militares repelieron el ataque, y en el tiroteo cayeron dos de los sicarios, mientras que otros lograron escapar.
En ese enfrentamiento los soldados decomisaron seis armas largas, otras cortas, un lanzacohetes calibre 40 milímetros, así como cinco vehículos, dos de ellos blindados. Momentos después, otro grupo de militares que acudió a reforzar a la patrulla se encontró de frente con individuos armados que se trasladaban en dos vehículos, y se produjo un nuevo enfrentamiento a tiros.
En ese segundo tiroteo murieron cinco presuntos sicarios, mientras que los militares liberaron a una persona que era trasladada en uno de los vehículos. En la revisión del área, el personal militar decomisó tres vehículos, y armas largas y cargadores para el rifle de asalto AR-15, lanzacohetes, lanzagranadas, granadas calibre 40 milímetros.
Por otra parte, la Secretaría de Gobernación de México dijo que las matanzas de los últimos días en México se deben a “las tradicionales rivalidades” y las disputas territoriales que libran las organizaciones del crimen organizado, y agregó que el Gobierno lucha contra todos los grupos criminales sin distinción alguna, para garantizar la seguridad de toda la población.
Gobernación recordó que durante décadas las bandas criminales se dedicaron exclusivamente al tráfico de drogas hacia Estados Unidos, pero desde mediados de los años 90 comenzaron a diversificar sus actividades delictivas, mediante la búsqueda de un mercado de consumo, particularmente entre los jóvenes mexicanos.
Esto implicó un cambio sustancial en la actividad de los criminales, que comenzaron a tratar de controlar sus propios mercados, a las autoridades y a los ciudadanos de manera muy violenta.