•   Panamá  |
  •  |
  •  |
  • ACAN-EFE

América Central está a las puertas de una ola de deportaciones de sus nacionales indocumentados en EE.UU. que agravará la precaria situación económica de la región y puede conducir a una "muerte segura" a miles que se han ido huyendo de grupos criminales como las pandillas.

Estados Unidos anunció la detención y deportación de los inmigrantes centroamericanos que hayan ingresado de forma irregular a partir del 1 de enero de 2014, y de las familias que ya cuenten con una orden final emitida por un juez para ser retornadas a sus países de origen.

Las redadas iniciaron el pasado fin de semana en los estados de Georgia, Texas y Carolina del Norte, y en ellas se detuvo a 121 personas, la mayoría centroamericanos.

Los más afectados por la "ola de detenciones", que podría alcanzar a unas 3,000 personas según dijo el jueves el Parlamento Centroamericano (Parlacen), son los países del Triángulo Norte: Honduras, El Salvador y Guatemala.

El Triángulo Norte Centroamericano es una de las zonas más violentas y empobrecidas del mundo, con al menos 17,340 asesinatos en el 2015, aunque en ella no se desarrolla una guerra convencional.

Las autoridades atribuyen a los carteles del narcotráfico, que usan Centroamérica como puente de la droga que llega a EE.UU. —líder mundial en el consumo de cocaína— y a las violentas pandillas, la responsabilidad por la mayoría de los crímenes.

Las remesas

"La situación económica en nuestros países es muy dura y la llegada de miles de personas (deportadas de EE.UU.) vendría a agravar la crisis ya existente", alertó el Parlacen.

Los millones de centroamericanos que viven en Estados Unidos, la mayoría indocumentados, sostienen una parte importante de la economía del Triángulo Norte. Las remesas que envían representan alrededor del 17 % del producto interno bruto (PIB) de Honduras; el 16 % del PIB salvadoreño y alrededor del 10 % del PIB de Guatemala.

Escapando de la violencia

El Parlacen alertó además que "muchos" de los migrantes del Triángulo Norte se fueron "escapando de la violencia de las maras" o pandillas, y que "a su regreso les espera una muerte segura".

Los gobiernos del Triángulo Norte abogaron por que EE.UU. apruebe una "reforma migratoria integral", a fin de contribuir "a la solución estructural de esta problemática".

A juicio del experto en Derechos Humanos guatemalteco Jorge Santos, es importante que EE.UU. genere "otro abordaje" de la migración, no solo en cuanto a legislación, sino también en cuanto a "actitud".

Hay que generar una trato "mínimo humanitario" a esta población, porque "la migración no es un delito ni representa una amenaza", dijo a Acan-Efe Santos.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus