•   Tegucigalpa, Honduras  |
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  • ACAN-EFE

El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, destacó hoy que su país ha reducido en 20 puntos la tasa de homicidios, pero reconoció que los desafíos de esta nación en materia de seguridad todavía "son grandes".

"A pesar de que hace falta mucho y que lo reconocemos, que son grandes los desafíos en seguridad, en apenas dos años hemos bajado la tasa de homicidio en 20 puntos", dijo Hernández en un discurso durante la convención del Partido Nacional.

El gobernante señaló que la tasa de homicidios en su país se ha reducido 20 puntos por cada 100.000 habitantes, aunque no precisó cifras, y que Honduras, según registros del Instituto Global de Paz, ya no figura en los primeros cinco lugares como el país más violento.

Esa reducción significa que "hemos salvado más de 3.000 vidas, 3.000 familias que dejaron de ser enlutadas", enfatizó Hernández, quien asumió el poder el 27 de enero de 2014 bajo la bandera del conservador Partido Nacional, ganador de las últimas dos elecciones generales de 2009 y 2013.

Las declaraciones de Hernández se producen un día después de que 12 personas murieran en un ataque armado perpetrado por desconocidos en el interior de un salón de billar en una barriada de la capital hondureña.

El mandatario destacó que su Gobierno seguirá realizando "cambios profundos" para recuperar la paz y tranquilidad en el país y, por ello, llamó a los hondureños y simpatizantes del Partido Nacional a "mantener la unidad".

"Unidos somos invencibles, unidad, eso quiere Honduras. Quiero que nunca olvidemos de dónde venimos. Es prohibido olvidar, no sería justo olvidar la inseguridad, el caos, el desorden y la enorme crisis económica que nos heredaron" los gobiernos anteriores, subrayó.

Señaló que su Gobierno ha afrontado el problema de inseguridad con "valentía y coraje", aunque insistió que todavía "falta mucho por hacer" para recuperar la paz y la tranquilidad.

"Tenemos que aceptar que todavía hay grupos que quieren sembrar el terror y distraernos de nuestra lucha, pero no vamos a retroceder ningún milímetro en la tarea de poner en orden nuestro país y de darle tranquilidad a la gente y que no quede ningún crimen impune", enfatizó el gobernante.

Resaltó además que su Gobierno está "desatando una guerra sin cuartel contra los extorsionadores, tal como lo pidió el pueblo hondureño, así como le quitamos los bienes mal habidos a los narcotraficantes, se los estamos quitando a los extorsionadores".

Aseguró que no descansará hasta lograr que los hondureños tengan "una vida en paz, con empleo y oportunidades", y señaló que ahora es el momento de "trazar la ruta del despegue" de Honduras.

En la actividad, el gobernante pidió el aplauso para la dirigente indígena y defensora de los derechos humanos y del medioambiente Berta Cáceres, asesinada el jueves pasado en su ciudad natal, La Esperanza, departamento occidental de Intibucá.

Recordó que Cáceres, de 44 años y madre de cuatro hijos, fue "una luchadora de los pueblos indígenas, por el medioambiente".

El gobernante hondureño aseguró que en su Gobierno "no habrá impunidad ante la muerte de una hermana o un hermano, eso que quede claro".

Por ello, Hernández solicitó al alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad Al Hussein, acompañar la investigación sobre el crimen de la dirigente indígena, cuyos restos fueron enterrados este sábado. 

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