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  • EFE

El relator especial de la ONU sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias, Christof Heyns, dijo hoy que aunque ha habido una importante reducción de la violencia en Honduras, la tasa de criminalidad sigue siendo elevada y hace falta mucho para bajar a los términos tolerables.

Al finalizar hoy una visita de una semana para evaluar el nivel de protección del derecho a la vida en el país, Heyns instó a las autoridades a "una cultura de vida".

Recordó que en 2012 Honduras figuraba como el país más violento del mundo con una tasa de 90,4 muertos por cada 100.000 habitantes, pero a 2016 esa cifra se ha reducido a 60.

Heyns dijo además que en el país se han "adoptado una serie de importantes medidas para reducir los niveles de violencia, que siguen siendo alarmantemente altos, pero ha comenzado a moverse en la dirección correcta".

El relator lamentó que en algunos casos de muertes violentas en Honduras los responsables sean policías.

En su opinión, el problema de la violencia tiene dos dimensiones paralelas, "el elevado número de personas que mueren y el bajo número de responsables que rinden cuentas".

"Los patrones regionales de tráfico de drogas, así como la pobreza extrema y la desigualdad hacen que sea difícil romper el ciclo de la violencia, pero los avances logrados muestran que esto no es insuperable", enfatizó.

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Además consideró que la reducción de la violencia estaría asociada a una serie de "medidas positivas que se han tomado" por parte de las autoridades.

El aumento de la capacidad de las fuerzas de seguridad y el encarcelamiento o extradición de jefes de pandillas violentas estarían contribuyendo a bajar los índices de violencia en Honduras, según dijo Heyns, quien se reunió con representantes de diversos sectores sociales de Honduras.


También señaló que "se necesitan algunas modificaciones legislativas adicionales, que no deben demorar, y que "el reto es la aplicación de las leyes actuales, sin temor ni favor".

Heyns se reunió en Tegucigalpa y San Pedro Sula, las dos ciudades más importantes de Honduras, con funcionarios del Gobierno que preside Juan Orlando Hernández, de quienes dijo que "están encarando el problema directamente" y "están comprometidos en cambiar la situación".


Además celebró reuniones con jueces, representantes de organismos de derechos humanos, víctimas de la violencia y periodistas, entre otros sectores.

"Tengo que hacer énfasis en la responsabilidad que el Estado tiene de prevenir estos asesinatos, sean provocados por las maras (pandillas) u otros grupos. El Estado tiene la responsabilidad de proteger y prevenir", enfatizó el relator de las Naciones Unidas.

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Sobre el asesinato de la defensora de derechos humanos y ambientalista Berta Cáceres, el 3 de marzo, Heyns dijo que "hay una preocupación de la comunidad internacional" y que se reconoce que "se han tomado pasos para resolver esto".

La comunidad internacional seguirá pendiente y dará un "seguimiento cercano" para que se investigue el caso y se castigue a los responsables de la muerte de Cáceres, agregó.

Cáceres, quien además era coordinadora general del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), se oponía a la construcción de proyectos hidroeléctricos en las comunidades indígenas del occidente de su país.

Heyns indicó que presentará un informe ante el Consejo de las Naciones Unidas sobre su visita a Honduras. 

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