28 de junio de 2011


WikiLeaks: Empresarios – Políticos pidieron a EU levantarle el “veto” a Alemán para unir oposición

Confidencial

Callahan condicionó: Hechos y no palabras

Carlos Salinas Maldonado | Nacionales

Callahan condicionó: Hechos y no palabras
Robert Callahan.

El embajador Robert Callahan admitió en un cable diplomático emitido al Departamento de Estado en diciembre de 2009, que Estados Unidos podría “reconsiderar” su censura política hacia el expresidente Arnoldo Alemán, a quien le fue prohibido viajar a Estados Unidos por las acusaciones de corrupción durante su mandato (1997-2002). Sin embargo, el giro estadounidense estaría condicionado a la ruptura del pacto Alemán-Ortega, y a que Alemán se sumara a las filas de la oposición. Para el embajador, el cambio de postura de Estados Unidos hacia Alemán ayudaría a acabar con el pacto amarrado en 1999, y garantizaría la unidad de los partidos de oposición de cara a las elecciones de 2011.

Callahan dejó claro en el documento su desconfianza hacia el expresidente Alemán, a quien no considera un verdadero opositor, aunque es más moderado en sus opiniones sobre el controvertido político de lo que fue su antecesor, el embajador Paul Trivelli.

Cuando Trivelli hacía referencia a Alemán en sus despachos diplomáticos, lo llamaba el “expresidente convicto” o usaba la palabra “delincuente”. De hecho, Trivelli preparó una serie de cables sobre “los crímenes” de la familia Alemán, en referencia a los casos de corrupción relacionados con Alemán y con sus allegados.

En cambio, el embajador Robert Callahan dijo que estaba dispuesto a darle el beneficio de la duda a Alemán, pero con el objetivo de facilitar la ruptura del pacto y unir a la oposición. En el cable diplomático, sin embargo, Callahan deja bien claro que la decisión dependería de los “pasos” que dé Alemán para unirse “a los esfuerzos” de la “oposición constructiva” y “tomar medidas que fortalezcan la democracia de Nicaragua”. De lo contrario, asegura el diplomático, la Embajada mantendría su postura dura frente al controvertido exmandatario, acusado y condenado por corrupción, y más tarde liberado por un cuestionado fallo judicial, que según algunos analistas es una extensión del pacto.

Alemán y Ortega pactaron una repartición de poderes en 1999, un acuerdo que  garantizaba el control bipartidista de las cortes, el órgano electoral y el poder legislativo. Las reglas del juego del pacto cambiaron tras acusaciones de estafa y posterior condena judicial del expresidente Alemán, que pasó a jugar con desventaja frente a Ortega. Desde entonces, Alemán lucha para mantener las cuotas de poder que le garantizó el amarre de 1999.

No es verdadero opositor, pero…
El embajador Callahan no ocultó en sus valoraciones el desprecio y la desconfianza de Estados Unidos hacia Alemán. En un cable diplomático emitido el 15 de diciembre de 2009, el embajador se preguntaba si el PLC es parte de la oposición o un socio del FSLN.

El cuestionamiento venía porque el 3 de diciembre fue aprobado en la Asamblea Nacional un paquete de reformas económicas impulsadas por el Gobierno. Se trataba de una reforma tributaria que pretendía recaudar el 0.7% del PIB, dado que el Ejecutivo se veía en aprietos por el retiro de la cooperación internacional desde las denuncias de fraude en las elecciones de 2008. También se aprobó una reforma al Presupuesto de 2010 y se descartó una resolución de la Asamblea que anulaba el fallo emitido por la Corte Suprema de Justicia que permitía la reelección de Ortega.

En la sesión, la mayoría de los diputados del PLC se abstuvieron de votar, mientras otros votaron a favor de las reformas, cuando había un compromiso de la oposición de impulsar la condena a Ortega, y de no apoyar sus iniciativas económicas. La acción de los diputados del PLC llevó al embajador Callahan a concluir que el partido que lidera Arnoldo Alemán mantiene los acuerdos del pacto de 1999.

“La posición del PLC como partido de oposición en la Asamblea Nacional ha sido cada vez menos convincente. Comenzaron el año con una votación que dio el control de la Junta Directiva del Legislativo al FSLN, y concluyeron el año facilitando reformas económicas partidarias (…) a pesar de la firma de un acuerdo anterior con partidos de oposición en el que se afirmaba que no aprobarían cualquier legislación que empeorara los problemas económicos del país (…) La incapacidad del PLC en la Asamblea para apoyar su retórica con sus acciones, ha desencantado a la oposición política, así como al público en general. Por esta razón, la creencia generalizada es que el PLC es más un socio del FSLN que una fuerza de oposición real”, escribió Callahan.

A pesar de estas valoraciones, el embajador afirmó a finales de diciembre que estaría dispuesto a cambiar su postura sobre Alemán, si esto favorecía un acuerdo de unidad opositora de cara a los comicios presidenciales de 2011. “Vamos a evaluar de manera clara la disposición del PLC de unirse a la oposición constructiva y tomar medidas que fortalezcan la democracia en Nicaragua. Si el PLC toma estas acciones, debemos estar preparados para considerar respuestas acordes en nuestra relación con Alemán y el PLC”, escribió el embajador Callahan.

Empresarios abogaron por Alemán  
El diplomático enumeró cuatro medidas que Estados Unidos podría tomar a favor de Alemán y del PLC si se cumplían las exigencias de la embajada: restaurar visados o aprobar exenciones para algunos miembros del PLC “que no sean de la familia Alemán”, y a quienes se les habían revocado sus visas; examinar visados por razones humanitarias para algunos miembros de la familia Alemán que no estuvieron implicados directamente en casos de corrupción; organizar una reunión privada entre el embajador y Arnoldo Alemán “en un lugar neutral”; además de “otras medidas futuras” para “volver a integrar al PLC en la oposición”.

“Estos pasos podrían enfurecer al gobierno de Ortega y pueden prestarse para tomar medidas de represalias contra la Embajada, pero podrían servir para fomentar la creación de una coalición de oposición, mantener a Alemán más cerca de la oposición, hacer que le sea políticamente más difícil formar un nuevo pacto con Ortega y fortalecer las capacidades de las fuerzas prodemocráticas de Nicaragua para desafiar exitosamente a Ortega en 2011”, argumentó Callahan en su cable diplomático.

El embajador respondía de esta manera a una propuesta hecha por empresarios y representantes de partidos de oposición que se reunieron con él el 3 de diciembre de 2009. En esa reunión participaron Antonio Lacayo, del Centro Empresarial Pellas;  Róger Artega, entonces presidente de la Cámara de Comercio Americana Nicaragüense (Amcham); César Zamora, empresario del sector energético; Arturo Cruz, exembajador de Nicaragua en Washington; Noel Vidaurre, excandidato presidencial, y Eduardo Montealegre, identificado por Callahan como “líder de la oposición liberal”.

En un cable emitido el 11 de diciembre de 2009, Callahan anunciaba al Departamento de Estado la propuesta: “El grupo urgió al Gobierno de Estados Unidos a reconsiderar su relación con Alemán para mejorar las posibilidades de unidad de la oposición y reducir el riesgo de que Alemán formara otro pacto con Ortega”, se lee en este cable diplomático.

Según el documento oficial, Callahan respondió al grupo de empresarios y políticos opositores que Washington estaba “preparado para trabajar con todos aquellos interesados en la conservación de la democracia en Nicaragua, incluyendo a Alemán, pero tendría que ver pruebas creíbles y concretas de parte de Alemán y del PLC antes de una respuesta del Gobierno de Estados Unidos”.

Condiciones para hablar con Alemán

En el cable diplomático, Callahan dejó claro que tiene reticencias sobre la figura del expresidente Alemán. Y que no creía que el político liberal dejara su “amarre” con el presidente Ortega. Sin embargo, Callahan aseguró al Departamento de Estado que estaría dispuesto a reunirse con el controvertido ex mandatario. En cables posteriores no se menciona si esta relación se llevó a cabo o si hubo acercamientos entre la Embajada y el círculo cercano a Alemán.

“Si Alemán y el PLC se comprometen con la unidad y dan pasos verificables e irrevocables en apoyo de la democracia, incluyendo cambios en el Consejo Supremo Electoral, que conduzcan a una elección más democrática en 2011, podríamos estar preparados para considerar en la relación con Alemán y otros altos liderazgos dentro del PLC, incluyendo una reunión con Alemán en una fecha futura”, aseguró Callahan en el cable diplomático.

Aguirre Sacasa: “Lectura errada de EU”
El candidato a vicepresidente por el PLC y diputado  Francisco Aguirre Sacasa aseguró por teléfono que hubo un interés de acercamiento por parte de la Embajada de Estados Unidos a Arnoldo Alemán, pero confirmó que “nunca” se llevó a cabo una reunión con el caudillo liberal. “Hasta donde entiendo, ese encuentro nunca se dio. No sé qué pasó, por qué se descontinuó, no sé si fue que Washington lo descartó”, dijo el diputado liberal.

Sobre los contenidos de los cables del Departamento de Estado en relación con el papel político del PLC y de su liderazgo, el diputado liberal dijo que era una “lectura incorrecta de lo que estaba pasando en Nicaragua. Quien escribió esa información se equivoca”, dijo Aguirre Sacasa, sobre las referencias que hacen los cables al pacto entre Alemán y Ortega.

 

Más información y el texto de los cables originales de WikiLeaks

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