A pesar de que el cuerpo de agua empieza a agonizar y poco o nada se hace para preservarlo
Los resultados de un estudio
realizado en la Laguna
de Apoyo, que comprueban una de las más polémicas teorías evolucionistas
propuestas por el naturalista inglés Charles Darwin, conmovieron recientemente
a la comunidad científica, al revelarse uno de los casos de mayor trascendencia
hasta la fecha.
El estudio llevado a cabo en
esa laguna cratérica en 2005, fue recientemente presentado en la revista
“Nature”, una de las más importantes publicaciones internacionales sobre
ciencia, y, con éste, un grupo de expertos comprobó la “teoría simpátrica” de
Darwin, investigando a dos especies del grupo de los Midas Cíclidos o peces
popularmente conocidos como “mojarras”.
“La simpátrica”, expuesta en
el célebre libro El Origen de las Especies, de Darwin, en 1859, es una teoría
que pretende explicar una de las rutas de la evolución, afirmando que ésta
también puede darse en un espacio a pesar de la ausencia de barreras
geográficas.
Esta teoría hasta el momento
se encontraba relegada por su contraria, “la teoría alotrópica” --también
darviniana--, que contaba con mayor aceptación por los numerosos casos que la
comprueban.
Era sólo una teoría, hasta
ahora
Para la biología
evolucionista, “la simpátrica” hasta ahora sólo parecía una posibilidad
teórica, pues contaba con pocos casos que la confirmaran, sin embargo, estos
contundentes resultados comprobados en Apoyo han abierto nuevos panoramas en la
materia.
“Las características, muy
propias de la Laguna
de Apoyo --que no se encuentran en ninguna otra parte del mundo--, permitieron
una evolución de este tipo, la cual corresponde a una teoría de la evolución
que se ha estado estudiando en los últimos 200 años, es decir, que esto tiene
una repercusión muy grande en todo el mundo”, indicó el investigador e ingeniero
ambiental, Inti Luna.
Evolución dentro del cráter
Los Mida Cíclidos o
“mojarras” pueden encontrarse en todo el territorio nicaragüense y al norte de
Costa Rica, por tanto los investigadores tomaron muestras de otros cuerpos de
agua, como la Laguna
de Xiloá y el Lago de Managua, para luego hacer comparaciones genéticas,
ecológicas y morfológicas con las especies de Apoyo.
“Los investigadores
compararon las dos especies de Apoyo con las de otras lagunas, y vieron
diferencias evolutivas que han sucedido en menos de 10 mil años”, señaló Luna.
Asimismo, los científicos
determinaron que las dos especies encontradas en Apoyo --el Amphilophus
Zaliosus y el Amphilophus Citrinellus-- pueden ubicarse separadas una de la
otra, confirmando que dentro de esa laguna cratérica, aislada de los demás
cuerpos de agua, se dio una evolución de esta especie.
El hallazgo permitirá una
continuidad a otros estudios, ya que también se confirmó la existencia de
especies nuevas y endémicas en esa cuenca.
“Es reserva natural sólo en
papel”
Por otra parte, Luna, quien
junto a un grupo de científicos está próximo a publicar otro estudio
relacionado con la fauna acuática de esta laguna, se lamentó de que el impacto
al que el cuerpo de agua se empieza a exponer, puede repercutir negativamente a
mediano plazo.
“Si bien es cierto que la Laguna de Apoyo es
considerada una reserva (natural) en papel, habría que darle su posición en la
realidad”, indicó el investigador, subrayando que es prioridad que las
autoridades empiecen a implementar los planes de manejo existentes, pues el
acelerado desarrollo de construcciones en las riberas la zona, está afectando
la calidad del agua y dejando sus efectos.
“Hay que respetar lo que es
una reserva, y ver que tenemos recursos que ningún otro país tiene; por eso
habría que explotar estas áreas de investigación que son un activo económico y
de conocimiento”, agregó.
El ritmo de deterioro a que
se ha sometido la reserva en los últimos años está amenazando un valioso
conocimiento que posiblemente en 10 años hubiese impedido la realización del
estudio de “la simpátrica”, pues las especies actualmente van en camino a la
desaparición, afirmó Luna.
Especies van en peligro de
extinción
En ese orden, explicó que
parte del nuevo estudio que realizan busca determinar las causas del fenómeno
de las “mojarras ciegas”.
En los últimos dos años,
Luna y otro equipo de investigadores se han dado a la tarea de monitorear la
fauna acuática de Apoyo para intentar conocer las causas de la masiva aparición
de peces muertos que flotan sin ojos en la superficie.
Hasta ahora se manejan
varias hipótesis, las cuales van desde la posibilidad de un parásito, cuya ruta
no han podido determinar, hasta un posible despoblamiento de las algas que está
repercutiendo en la cadena alimenticia de las especies.
“Si no hay algas, aumenta la
toxicidad de la laguna”, indicó Luna, por tanto, piensan que las poblaciones de
tilapias --que son herbívoras-- estaban repercutiendo en la disminución de las
algas, lo cual ha provocado que las especies tengan que variar su dieta
alimentic
“Cuando desaparecen las
algas, los peces tienen que succionar materiales que se acumulan en el fondo
marino, y remueven sustancias tóxicas que debilitan su sistema inmunológico”,
agregó Luna, explicando que Apoyo no cuenta con un sistema de recolección de
basura, por tanto las lluvias arrastran este material hasta acumularlo en las
profundidades de la cuenca.
Estos hechos, sumados a la
ausencia de la aplicación del plan de manejo de la reserva y el acelerado
desarrollo habitacional en la zona, indican que el gran potencial de
investigación científica de Apoyo, que es un descubrimiento importante,
desafortunadamente podría ser tardío si no se toman acciones para revertir esa
realidad.