29 de marzo de 2008
Se necesitaba un milagro y ocurrió
| END Nació pesando 60 gramos y sobrevivió
Un relato de amor y ternura filial y médica, para una bebecita que por supuesto ahora se llama MILAGROS
Por Tania Sirias | Nacionales
Milagros de los Ángeles Guisella Margarita muestra orgullosa a Milagros de los Ángeles, quien pesó al nacer poco más de una libra. Ayer fue de alta después de 82 días hospitalizada con un peso tres veces mayor con el que vino al mundo
Guisella Margarita Silva recibió con mucha alegría la noticia de que esperaba a su segundo hijo. La cigüeña la visitaba por segunda vez, después de ochos años de tener a su primer hija. Lo que nunca se imaginó es que la pequeña Milagros de los Ángeles, como su nombre lo indica, necesitaría un milagro para poder vivir.
El 20 de diciembre le comunicaron a Guisilla que por problemas maternos, la niña no recibía los nutrientes necesarios a través de la placenta, y que cada día que permaneciera en su vientre significaría su muerte.
Guisella fue cesareada de emergencia el 4 de enero, y la nena pesó 560 gramos, poco más de una libra, con 29 semanas de gestación. Esta madre nagaroteña nunca perdió la fe en Dios de que su hija saldría victoriosa ante una muerte casi segura, pues según médicos especialistas, la mortalidad en estos casos es muy alta.
El porqué del peso
El neonatólogo Américo Gámez, quien atendió a la niña, explicó que el bajo peso de Milagros de los Ángeles se debió a patologías maternas. La mamá tenía una enfermedad que afectaba la circulación o el paso de nutrientes de forma adecuada a la placenta y eso fue desnutriendo a la bebé progresivamente.
Esto provocó que la niña fuera prematura y desnutrida, ya que para los meses que tenía, debía tener más peso, y eso afectaba más el caso, dijo el especialista. Guisella es una paciente asegurada del Hospital Militar, y éste era el segundo parto que le atendían en este centro asistencial.
La madre se realizaba controles prenatales con frecuencia, por eso se logró la viabilidad del embarazo. Sin embargo, se llegó a un punto en que ya no se le pudo dar chance a continuar la gestación en el vientre, ya que la niña se iba desnutriendo y se optó por una cesárea urgente.
“Entre más pasaba el tiempo, en vez de ir aumentando de peso cada vez bajaba, por eso se tomó la drástica decisión de sacarlo mediante una cesárea a las 29 semanas de gestación. Se interrumpió el embarazo por el bien materno, ya que en vez de tener los dos factores de riesgo, se dejó que la mamá recuperara su condición, y nosotros nos quedamos con la condición del prematuro”, explicó Gámez.
Son pocos casos
El neonatólogo comentó que han presentados pocos casos como el de Milagros, pero con mayor peso que el de ella. “Tenemos conocimiento que en el resto de hospitales públicos han sobrevivido niños con el peso de 900 gramos, pero nunca con el peso de esta bebé de 560 gramos. No tenemos conocimiento de otro caso, pero sabemos que la mortalidad es muy alta en estos niños”, dijo el especialista.
La pequeña salió ayer del hospital con un peso de mil 500 gramos, triplicando casi el peso con el que nació. El doctor Gámez explicó que Milagros mantuvo una evolución muy satisfactoria, ya que éstos son niños que presentan muchas complicaciones intestinales, y en este caso la bebé toleró la leche y se le fueron aumentando las cantidades necesarias para su recuperación.
Agregó que niños que nacen con este peso son un verdadero reto, aun en países desarrollados, por eso haber dado de alta a esta niña con tan bajo peso era un reto mayúsculo en nuestro país. Comentó que ese milagro se debió a un trabajo de equipo de tres meses, donde trabajaron médicos, enfermeras y resto del personal del Hospital Militar “Alejandro Bolaños”.
La niña se encuentra estable de salud y va a quedar con la menor cantidad de secuelas posibles. No tuvo complicaciones neurológicas, tampoco afección visual o problemas pulmonares, provocados por el exceso de utilización de oxígeno.
Milagros de los Ángeles regresó a su hogar donde la esperan su hermana, su papá y el resto de la familia. “Gracias a mi Señor, la niña está sanita, me la llevo a su casa después de permanecer 82 días hospitalizada. Le agradezco a todo el personal que tuvo una atención personalizada para mi bebé”, concluyó Guisella.
La pequeña recibió la visita del vicepresidente Jaime Morales Carazo, quien se comprometió a brindarle ayuda para la recuperación total de Milagros de los Ángeles Ferrey Silva.