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Los resultados electorales que dieron al Presidente Daniel Ortega un triunfo de más del 62% de los votos válidos, no representan una sorpresa para el director ejecutivo de la firma encuestadora nacional M&R Consultores, Raúl Obregón, quien desde 2009 advirtió a la oposición la manera como el Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, y en particular el mismo Ortega, venía subiendo en las encuestas de intención de votos.

Obregón señaló que los dirigentes opositores nunca le hicieron caso, y más bien descalificaron los resultados de las encuestas, alegando que no representaban fielmente la intención de los votantes, sobre todo del denominado “voto independiente”.

Y es precisamente al “voto independiente” al que apuntaron Ortega y el FSLN, según la explicación de Obregón.

“El cambio no ha sido de la noche a la mañana; esto se empezó a manifestar hace año y medio.  En 2007, Ortega subió (en simpatía) por un estado emotivo de la gente en términos de esperanza, y sube al 52% de aprobación, pero en un lapso de ocho meses volvió a bajar a su nivel histórico, de más de 30% de aprobación”, explicó.

No obstante, Obregón señaló que para septiembre de 2009 “se empezó a dar un proceso de cambio en las actitudes de la población, y un proceso lento de subir en aprobación (a favor de Ortega)”.

Obregón también atribuye el triunfo de Ortega con ese porcentaje al hecho de que los funcionarios del gobierno y miembros del partido FSLN, siempre están al frente de situaciones de emergencia, como el caso de las lluvias que azotaron el país, precisamente, en septiembre de 2009.

“El Frente Sandinista y su líder Daniel Ortega, en circunstancias de desastres naturales, se potencian y se ponen sus botas de hule, su capote amarillo y van a las calles donde está la gente, y eso les ayuda”, explicó.

Según Obregón, en los dos primeros años de su gobierno, Daniel Ortega se dedicó a “fortalecer sus bases y a consolidar su 38%”, y “luego, pareciera que el FSLN empezó a trabajar con aquellos sandinistas que se les habían apartado”.

El representante de la consultora recordó que el Movimiento Renovador Sandinista, MRS, en la elección de 2006, logró entre el 6 y el 7% de votos que provenía de sandinistas que se habían separado del FSLN, “pero después, en 2008, lo vemos (al MRS) en las encuestas con el 1% (de simpatía), porque pareciera que el FSLN les fue restando”.

“A partir de septiembre de 2009, ellos (el Frente Sandinista) empiezan a trabajar con los independientes, y empezamos a escuchar mensajes del liderazgo del Frente Sandinista, principalmente de la señora (Rosario) Murillo, diciéndole a su gente a través de los medios de comunicación masiva, que hay que tratar a la población con cariño”, explicó.

Obregón expresó que, en su mensaje, Murillo expresó que los activistas del FSLN deben ser como los pastores, “que deben andar de casa en casa”.

“Hay que tener en cuenta que el Frente Sandinista y sus militantes, por naturaleza, han sido excluyentes; es decir, si no pensabas como ellos, te descalificaban; pareciera que ellos han cambiado eso, y a partir de 2009, han venido siendo incluyentes y tratando a la gente, independientemente de sus concepciones políticas e ideológicas, y así han venido subiendo”, enfatizó.

Ortega empieza ascendencia
En esas circunstancias, agregó Obregón, a finales de 2009, Ortega llega a un 40% de aprobación. Para septiembre de 2010, llega al 46%, “en un proceso paulatino”.

“Esto (los resultados electorales) se viene construyendo desde hace dos años. Lo que pasa es que (la oposición) no lo quería ver. Cuando en septiembre de 2009 hicimos un primer ejercicio de intención de votos y nos da 47% de aprobación (a favor de Ortega) y --todavía no estaba Fabio Gadea-- Ortega sale con un 45% de intención de votos,  nadie quiso aceptar eso, y nos dijeron: ‘Imposible, si siempre ha tenido el 38’”, explicó Obregón.

Para Obregón, estos resultados electorales del 6 de noviembre son producto de que la oposición “se durmió en sus laureles”.  

“Esto se venía previendo, y como encuestadores, en nuestras comparecencias públicas, veníamos advirtiendo: ‘Ojo con el independiente’, en este país quien gana elecciones se llama independiente, no son

liberales ni son sandinistas”, señaló.

Obregón criticó, por ejemplo, que los liberales del PLC “siempre se han vanagloriado de que los que ganan elecciones en Nicaragua son liberales; falso de toda falsedad, son los independientes”, reiteró.

Y, precisamente, Obregón responsabiliza a los liberales por la debacle electoral que sufrieron, tanto del lado del Partido Liberal Constitucionalista, como del Partido Liberal Independiente, PLI, por no atender, a su juicio, al votante independiente, ni hacer caso de las advertencias que les hizo la firma encuestadora a través de los constantes sondeos de opinión y las comparecencias públicas y privadas.

Programas impactaron
Para Obregón, tampoco se puede descartar el impacto que tuvieron los programas gubernamentales como el Plan Techo, Hambre Cero y Usura Cero, entre la población votante, sobre todo en el elector independiente.

"En las encuestas nuestras, cuando se le preguntó a la gente qué es lo que más le atrae, sobre todo en el sector independiente, la gente habla del Plan Techo; cuatro de cada 10 nicaragüenses hablan del Plan Techo como lo que más les atrae; en segundo lugar aparece el programa Usura Cero; en tercer lugar el programa Bono Productivo, y, al final, las Casas para el Pueblo”, expresó.

El efecto de estos programas en el votante independiente es de tipo “aspiracional”, es decir, de aspirar a tener algo que no tiene, como una casa, un título de propiedad, etcétera, y que solo este gobierno les puede garantizar.

Para el experto en encuestas, en estas elecciones el votante independiente también perdió el miedo a los “fantasmas de los años 80”, como el hecho de que si ganaba Ortega las elecciones (de 2006), volvería la guerra, los racionamientos, la escasez, el Servicio Militar. “Todo eso desapareció”, agregó.

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