11 de agosto de 2008
END a bordo del USS Kearsarge que llega hoy a RAAN
| END Gigante de guerra en visita de paz
Jose Adán Silva | Nacionales
imagen El LHD3-Kearsarge, con su dotación de helicópteros, además de jets de despegue y aterrizaje vertical. Al fondo naves hovercraft, que también se pueden acomodar en sus entrañas. Anclará hoy lunes frente a las costas del Caribe en misión de paz.
Un gigante de la marina de Estados Unidos, el USS Kearsarge, llegará hoy a costas nicaragüenses en el Mar Caribe, en el inicio de una misión de asistencia humanitaria y multinacional de cuatro meses por América Latina, de los cuales iniciarán con 12 días en Nicaragua a partir de hoy.
Una delegación de 1,600 personas --entre personal de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, miembros del Servicio de Salud Pública, voluntarios civiles de Francia, España, Brasil, Holanda, Estados Unidos y Canadá-- llegará a Nicaragua hoy dentro de una misión más amplia y lejana que abarca cuatro meses y seis países del Caribe, Centro y Sur América.
Según información oficial a bordo, equipos conjuntos de médicos e ingenieros del barco de visita, incluyendo personal civil voluntario de los proyectos no gubernamentales Operación Sonrisa y Proyecto Esperanzas, se establecerán por 12 días en distintos lugares de Puerto Cabezas, en misiones de atención médica, asesoría veterinaria, operaciones de reconstrucción de escuelas e iglesias, cirugías y atención dental y oftalmológica, entre otro tipo de actividades comunitarias.
Se ubicarán en varias comunidades
De acuerdo con el reporte entregado a periodistas de diversos medios internacionales que viajan a bordo, en Nicaragua el personal extranjero se ubicará en las comunidades Betania, Tuapi, Yulu y Bilwi, todas ellas severamente golpeadas por el huracán Félix en septiembre de 2007.
Ahí reconstruirán puentes, instalarán redes y sistemas de drenajes, bombas de pozos, repararán escuelas e iglesias, donarán medicinas en las clínicas provisionales, y trasladarán a personas nativas a bordo para ser intervenidas quirúrgicamente en el quirófano del gigantesco navío de guerra.
Además, se prevé la donación de valiosos equipos médicos a hospitales locales, entrega de lotes de medicinas, productos de uso higiénico y otros, durante el período de visita que concluye el 24 de agosto. Después la misión continuará por cuatro meses por Panamá, Colombia, República Dominicana, Guyana y Trinidad y Tobago, para regresar a Estados Unidos en diciembre próximo.
Según el comodoro Frank Ponds, capitán del barco USS Searsarge, la misión se basará estrictamente en relaciones cordiales de cooperación entre los países visitados y Estados Unidos. A continuación, un resumen de la conferencia de prensa a bordo, con preguntas de diversos periodistas.
La hostilidad de Ortega
¿Es difícil trabajar con el gobierno de Ortega y su historia de hostilidad hacia los Estados Unidos?
“Yo no me meto a eso. Yo estoy hablando sobre atención médica, de cuido dental, de infraestructura, de colegios y de edificios, que serán reconstruidos y restaurados, de eso estoy hablando yo”.
Estas misiones humanitarias a gran escala están borrando la línea delgada entre misiones militares y misiones humanitarias civiles. De hecho existen organizaciones que rehúsan trabajar con los militares a pesar de su alto grado de organización y capacidad debido a esto.
¿Cómo se mantienen ustedes en ese filo entre misiones militares y misiones humanitarias? ¿Cómo piensan entrar a Nicaragua en este gran barco gris y cuadrado y no asustar a la gente?
“Eso lo vimos durante el tsunami. A las víctimas del tsunami no les importaba que fuésemos un gran barco gris o azul. Lo que les importaba es que traíamos ayuda humanitaria a un área de desastre, un área que había sido despedazada por ciclones y huracanes”.
¿Qué exactamente van a hacer en Nicaragua y que esperan encontrar cuando lleguen allá?
“Nuestra misión en Nicaragua es de ayuda humanitaria, nuestra misión en Nicaragua es de estabilidad, seguridad, y, a mayor escala, prosperidad. Nuestra misión en Nicaragua es facilitar sus propios métodos, a aumentar su propia capacidad. ¿Qué es lo que esperamos encontrar allá? Ya sabemos lo que vamos a encontrar cuando lleguemos, porque mandamos a un equipo de avanzada hace unos cuatro meses, un equipo de reconocimiento del sitio, que vio la devastación en algunas de las áreas, y vio la necesidad. ¿Que esperamos ver cuando nos vayamos? Mejoría, alguna señal de que estuvimos ahí, y que trabajamos con los nicaragüenses y que mejoramos al país en esos aspectos. Esperamos ver rostros sonrientes que han recibido atención médica, esperamos ver rostros sonrientes que han recibido cuido dental, esperamos ver infraestructura y edificios que lucen y funcionan mejor. Hay un pozo que no funciona en Yulu, vamos a instalar una bomba y una estructura para que opere mejor. Entonces, hay muchas cosas que esperamos: que nos demuestren que cuando llegamos había una necesidad y que cuando nos fuimos, si bien no eliminamos la necesidad, ayudamos a Nicaragua a atender esa necesidad”.
Es una nave de guerra en misión de paz
No es una nave original en el bautizo de su nombre de pila. El USS Kearsarge tiene la categoría LHD 3, Light Helo Deck 3, es decir, pista de helicópteros ligeros de asalto y rescate. Es el cuarto barco en la historia de la naval estadounidense en recibir su nombre por la montaña Kearsarge en New Hampshire.
Tuvo antecesores con su nombre años antes de existir y zarpar a mar abierto. Otros barcos anteriores llamados Kearsarge incluyeron el barco de guerra del tiempo de la guerra civil estadounidense, famoso por derrotar al CSS Alabama, según me reseñan aquí; fue, además, un navío de guerra que formó parte de la “Gran Flota Blanca” del presidente Teodoro Roosevelt, y fue un portaaviones conocido internacionalmente por su participación en el programa espacial Mercury.
Kearsarge es sólo uno de los dos nombres de barcos que el Congreso de Estados Unidos ha permitido usarse más de una vez, por el éxito de sus misiones. Este nuevo sucesor del nombre, del que voy a bordo, es descrito oficialmente como un multipropósito de asalto anfibio. Se nos dice a bordo que su misión primaria es la de trasladar, distribuir, aterrizar y apoyar a las tropas que estén en misiones de guerra y de servicios humanitarios y de rescates.
El USS Kearsarge está específicamente diseñado para llevar, recibir y acomodar naves de aterrizaje de amortiguamiento de aire (LCAC, por sus siglas en inglés) para movimiento rápido de tropas por la costa y de transporte de helicópteros Harrier II (AV-8B) y jets de aterrizaje y despegue corto-vertical.
Cuando no está en misión, su puerto está en Norfolk, Virginia, de donde zarpó a Miami, y de donde a su vez salió a Nicaragua este 8 de agosto con más de 500 personas a bordo. ¿Qué hace un barco de guerra con tanto historial bélico en todo el mundo rumbo a Nicaragua?
El comodoro Frank Ponds, que en realidad se llama Fernández Ponds, según confesó en entrevista a bordo, cuenta que van en operación humanitaria como cabeza de una misión multinacional compuesta por especialistas civiles de diversas ramas médicas de países como Brasil, España, Francia, Canadá, Holanda y personal médico y militar de Estados Unidos.
Nada de política
Serio y firme hasta para reír, el comodoro Ponds evita ponerse fuera de distancia cuando uno de los periodistas a bordo le pregunta qué espera encontrar en la Nicaragua que hoy gobierna el presidente Daniel Ortega. “No comentaré política. Vamos a trabajar y cumplo órdenes de hacer mi trabajo de la mejor manera posible en varios países del Caribe”, dijo, para luego explicar más en detalle el motivo de la misión.
Como parte del Comando Sur de Estados Unidos, la nave inició la ruta desde el sur de Florida a Nicaragua, el primero de seis países del Caribe, Centro y Sur América.
Aquí desembarcarán más de 100 personas, la mayoría personal médico, ingenieros y ayudantes, y personal voluntario de los ONG Proyecto Esperanza y Operación Sonrisa.
Esta misión del USS Boxer fue la continuidad del recorrido del barco hospital USNS Confort, el cual visitó 12 países de junio a octubre de 2007, y atendió a 98,658 personas, incluyendo a nicaragüenses de la Costa Caribe, hacia donde se dirige hoy el Kearsarge.