
El proyecto hidroeléctrico Tumarín, la nave insignia del gobierno en sus planes estratégicos de transformación de la matriz energética, está avanzando a pasos muy lentos. Las obras construcción de gran envergadura del proyecto hidroeléctrico, que será ejecutado por la empresa Centrales Hidroeléctricas de Nicaragua, CHN, no logran despegar todavía y no se han superado aún una serie de “pegones” en las negociaciones, causando incertidumbre y dudas, indican averiguaciones periodísticas de EL NUEVO DIARIO.
Las obras de construcción del proyecto Tumarín estaban previstas a iniciar a comienzos de 2010, pero el proyecto fue extendiendo los plazos, y aún no arranca en forma concreta. Mientras tanto, CHN ha informado que se ejecutaron trabajos menores en la zona del proyecto, la Cruz del Río Grande en Matagalpa, en el poblado de Apawás. Entre las obras están el inicio de la construcción de una carretera de 50 kilómetros y de tres campamentos para albergar a trabajadores.
EL NUEVO DIARIO conoció de forma extraoficial que en la actualidad el proyecto sufrió un estancamiento, porque existen una serie de pegones en las negociaciones que se desarrollan con la Conephit, donde se definen los aspectos específicos relacionados con los contratos de compra-venta de energía (PPA) y el costo que tendrá la misma una vez que entre en operaciones la hidroeléctrica.
La fuente consultada, que prefirió mantenerse en el anonimato, explicó que la empresa ejecutora del proyecto, CHN, está solicitando al Gobierno central dar el visto bueno a una serie de garantías económicas, que permitirán la aprobación de los desembolsos económicos para la construcción del proyecto, y así recuperar la inversión del US$1,100 millones en el mediano plazo.
Según explicó la fuente, la empresa CHN solicitó al Gobierno aprobar que en los contratos de compra-venta de energía quede establecido que las empresas distribuidoras Disnorte-Dissur de Gas Natural, están obligadas a comprar toda la energía producida por Tumarín, y pagar por el total de potencia instalada del proyecto (253 megavatios) para cubrir pérdidas en caso de que se dé una baja en la generación eléctrica por incidencia de los periodos secos (temporada no lluviosa).
Además, señaló la fuente, CHN también exige una garantía bancaria obligatoria a Gas Natural, equivalente a dos meses de pago de la factura de generación de la hidroeléctrica, que sirva de soporte económico, y asegurarse así toda la venta de energía producida por Tumarín, a fin de generar recursos suficientes.
Ministro Rappaccioli: vamos avanzando
Sin embargo, para el ministro de Energía y Minas, Emilio Rappaccioli, el proyecto avanza a buen ritmo, aunque admitió a EL NUEVO DIARIO que aún hay “puntos pendientes” por acordar, antes de aprobar los contratos de compra-venta de energía del proyecto. El funcionario público asistió a una serie de reuniones con la Comisión Negociadora del Proyecto Hidroeléctrico Tumarín, Conephit, donde participan directivos de CHN.
Rappaccioli descartó que el proyecto se mantenga atrasado, y señaló que en la actualidad se tiene consensuado aprobar la licencia de generación a la empresa CHN (que le fue retirada por no presentar el cronograma de inversiones), que le da facultades para iniciar los trabajos de construcción de mayor envergadura en el proyecto hidroeléctrico.
Rappaccioli manifestó ayer que en las reuniones con la Conephit, celebradas entre el 23 y 27 de enero pasado, se analizaron estos aspectos, referidos a las negociaciones de los contratos de compra-venta de energía del proyecto Tumarín.
El funcionario confirmó que existen aspectos que están “pendientes por negociar” (sin especificar ninguno de ellos), además, agregó que todo va por buen camino, y que la construcción del proyecto no se detiene.
“Hemos tenido avances significativos en las negociaciones de los contratos PPA (compra-venta de energía). Aún existe un punto que está pendiente por negociar, pero el proyecto no se detendrá, la empresa CHN ha invertido 30 millones de dólares y no se va a retirar del país”, expresó Rappaccioli vía telefónica.
La empresa CHN, de socios brasileños, es a su vez socia del consorcio brasileño Queiroz Galvâo, y de la empresa estatal brasileña Electrobras, las que en conjunto aportarán capital para ejecutar el proyecto de US$1,100 millones. Una de las fuentes de financiamiento de este proyecto es el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social, BNDES, de Brasil.
Rappaccioli dijo el pasado 12 de enero, que la empresa directivos de CHN, tiene 45 días para presentar los cronogramas de inversiones para obras civiles mayores, lo que le permitiría obtener la licencia de generación e iniciar la construcción de la represa hidroeléctrica.
Directivos de CHN de vacaciones
Jorge Katín, Gerente de Comunicación en Gas Natural, manifestó ayer que la empresa no se ha reunido con directivos de CHC, para negociar contratos de compra-venta de energía, ni ha participado en las reuniones de la Conephit hasta la fecha, que son coordinadas por el Ministerio de Energía y Minas MEM.
EL NUEVO DIARIO buscó a los directivos de la empresa CHN para ampliar detalles al respecto, pero no fue posible acordar una entrevista con ellos.
Isidro López, directivo de cuentas corporativas para Tumarín, explicó a EL NUEVO DIARIO vía telefónica, que en estos momentos los directivos de CHN se encontraban en Brasil, y que será hasta la próxima semana que estarían brindando una conferencia de prensa para actualizar detalles del proyecto Tumarín.
López explicó que los trabajos menores que se ejecutaban en la Cruz del Río Grande en Matagalpa, en el poblado de Apawás, donde se construye la carretera de 50 kilómetros y se instalan tres campamentos para los obreros, están por reanudarse, ya que fueron suspendidos en época de navidad (fin de año 2011) y por afectaciones de las lluvias.
“Recientemente, las autoridades regionales del Caribe Sur, las municipales y del Gobierno, realizaron inspecciones por la zona donde se construye la carretera que dará acceso al proyecto y los campamentos, para verificar el impacto ambiental de los mismos. Estos trabajos se reanudarán en las próximas semanas, y los directivos de la empresa CHN realizarán una conferencia para ampliar detalles del proyecto en la otra semana”, indicó vía telefónica.
Tumarín cubriría casi la mitad de la demanda nacional
Nicaragua tiene una demanda máxima de 540 megavatios. Una vez entre en operaciones Tumarín, se podría cubrir hasta 253 megavatios de potencia, a un costo promedio de generación de US$18 cada megavatio, con un ajuste del 2.8% anual.
La operación de Tumarín permitirá ahorros millonarios en la factura petrolera del país, reflejados en US$200 millones por año. Como parte del proyecto se construirá la represa (con una potencia instalada de 253 megas y una generación promedio anual estimada en los 1,162 gigavatios); un nuevo poblado donde será reubicado Apawás, la carretera de acceso de 50 kilómetros entre San Pedro del Norte en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS) y Tumarín.
Asimismo, se construirá un puente sobre el río Grande de Matagalpa, en San Pedro Norte. Una subestación para 230 kilovoltios y una línea de transmisión en circuito duplo de 230 kilovoltios de 81 kilómetros de longitud, que se interconectará la represa a la subestación de Mulukukú. La energía generada por Tumarín será incorporada al Sistema Interconectado Nacional, SIN.
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