22 de noviembre de 2007
| EFE Rechazan salario mínimo de US$ 382 que exigen sandinistas
Los empresarios privados aseguran que no hay capacidad en el país para aceptar esta demanda de sindicatos sandinistas que exigen que el salario mínimo cubra el coste de esta canasta básica de 53 productos
Nacionales
Los empresarios privados de Nicaragua descartaron alcanzar un acuerdo con el gobierno y los sindicatos para establecer un nuevo salario mínimo sobre la base del coste del ciento por ciento de una canasta básica valorada en 7 mil 200 córdobas (382 dólares).
El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada de Nicaragua (COSEP), José Adán Aguerri, así lo advirtió en rueda de prensa al iniciarse la segunda ronda de negociaciones para establecer el nuevo salario mínimo.
Los empresarios privados aseguraron que no hay capacidad en el país para aceptar esta demanda de sindicatos sandinistas que exigen que el salario mínimo cubra el coste de esta canasta básica de 53 productos.
El presidente del COSEP propuso un mecanismo de cálculo para el ajuste del salario mínimo, que deberá entrar en vigencia en diciembre próximo, y que sustituye a otro acordado en junio del año pasado, que establece un sueldo mínimo entre 75 y 77 dólares al mes.
Según los empresarios este mecanismo de cálculo sería sumar a la inflación acumulada de este año, que puede ser del 12 por ciento, según estimados de especialistas, el porcentaje de crecimiento por sector de la economía nacional.
La ley actual establece que se deberán establecer salarios mínimos para nueve sectores de la economía, y no un sueldo mínimo único, como lo demandan sindicatos sandinistas, afines al gobierno de Daniel Ortega.
Más desempleo
Aguerri señaló que si por ejemplo el sector de la construcción va a crecer un 2 por ciento, a esto hay que sumarle la tasa de inflación acumulada, y así proceder con el crecimiento de los demás sectores, para determinar el nuevo salario mínimo.
Advirtió que si se aprueba un incremento de salario mínimo muy alto, ello afectará a las empresas, por lo que algunas de estas o cierran o disminuyen el número de empleados, y el resultado será un mayor desempleo en el país.
El presidente del COSEP advirtió que de seguir las negociaciones el rumbo actual, lo que se originará es una imposición porque tendrá que ser el gobierno el que decida cuál será el salario mínimo nuevo.
El líder empresarial abogó por no jugar con el salario de los trabajadores. Sostuvo que el COSEP está de acuerdo con mejorar el salario de los trabajadores, pero tomando en cuenta la competitividad y la productividad, y también con pagar buenos salarios a los que están en el sector informal y que los desempleados tengan un puesto de trabajo.
"La decisión que tomará el gobierno -uno de los tres negociadores- será trascendental porque de ella dependerá el crecimiento que tendrá el país y la cantidad de inversiones que vengan en el 2008, y si vamos a tener mas o menos empleos", dijo Aguerri.
Añadió que para 2008 hay 20 mil nuevas fuentes de empleos que se pueden aprovechar en el sector de la manufactura. Puso de relieve que las negociaciones sobre el salario mínimo se producen en los momentos en que se está convocando a un congreso de zonas francas, donde se tratará de consolidar la toma de decisiones de empresas que ya están con un pie en Nicaragua.
Líderes sindicales sandinistas han advertido que lucharán por un salario mínimo acorde con el coste actual de la canasta básica en la mesa de negociaciones, en las calles con marchas y si es necesario con huelgas escalonadas o totales.