•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Recién emitida la resolución 249-2009 del Ministerio de Salud, Athiany Larios llegó a una consulta en un hospital público, entregó su cédula y pidió que la llamaran por el nombre que decidió adoptar. El funcionario que la atendió la corrigió: “En su cédula dice…”, y mencionó el nombre de un varón. “Sí, pero por favor llámeme Athiany”, insistió ella.

Larios, una chica transgénera, llegó a una conclusión fácil: la persona que la atendió desconocía el contenido de la resolución ministerial que había sido emitida recientemente, y que tenía como propósito promover y desarrollar acciones destinadas a erradicar la discriminación de cualquier tipo por orientación sexual.

“La cédula dice fulano de tal y no fulana y claro, cuando te llamaban, no llamaban a la expresión femenina que tenían en frente sino al que estaba en la cédula”, recordó Larios, quien en más de una ocasión ha tenido que explicar las leyes para hacer valer sus derechos.

[Relacionada: El suplicio de ser yo]

En 2014 el Minsa emitió una directriz mucho más explícita. La Resolución Ministerial 671-2014 establece en el punto tercero que el personal de los establecimientos de salud públicos y privados deberá “llamar a las personas por el nombre elegido según su vivencia de género, entendiéndose por nombre elegido el nombre social utilizado por la persona, todo sin perjuicio de lo establecido por la legislación nacional en lo concerniente a la identidad ciudadana y las normas y manuales para el expediente clínico aprobado por el Ministerio de Salud”.  

“¿Qué quiere decir esto? Que los proveedores de salud deben referirse a las trans por su nombre social, y que en el expediente esté reconocido. ¿Para qué? Para que nuestra atención hacia la población trans sea de calidad, incluyente. Esto se trata de una restitución de un derecho y es un gran avance”, valoró Josué Úbeda, miembro de la Generación Cero, un movimiento social compuesto por líderes y organizaciones centroamericanas que persiguen el respeto y le equidad en la región.

  • Trans. Las trans se sienten y conciben como parte del sexo opuesto, que social y culturalmente se asigna a su sexo biológico. Pueden optar por una intervención médica para adecuar su apariencia física a su realidad psíquica, espiritual y social).

Según Athiany Larios, la resolución vino a “aplacar muchos problemas, pero una cosa es el discurso, lo que está en el papel y otra es la práctica, porque te topás con personas que tienen muy internalizado sus creencias, te topás con un muro de resistencia. No sabemos si todo el mundo maneja la resolución. En el Silais de Ciudad Sandino nos comentaban que ni la conocían”.

Necesitan legislación

Para Samira Montiel, procuradora para la defensa de la Diversidad Sexual, el tema es muy complejo. A su criterio, se precisa de una Ley de Identidad de Género.
“Necesitamos una Ley de Identidad de Género que respete la identidad de estas personas. Nosotros como Estado, como país, como sociedad, le seguimos negando el derecho a la salud, a la educación, a tener una identidad propia y esto no es solamente para las trans”, sostuvo Montiel.

La comunidad LGBTI en una marcha en Managua.En 2014 la Procuraduría para la Defensa de la Diversidad Sexual registró 59 denuncias de la comunidad LGBTI en contra de instituciones del Estado.

“La mayor parte de las denuncias las seguimos teniendo lamentablemente en contra de la Policía y del Sistema Penitenciario”, dice Montiel. Este último “violenta de manera sistemática los derechos humanos de los miembros de la comunidad LGBTI que están privados de libertad, niega las visitas conyugales, irrespeta la identidad de género, violenta a las personas trans que llegan a hacerle visitas a sus pares”, explicó.

Según Montiel, en la actualidad hay quince presos de la comunidad LGBTI en la cárcel Modelo. “¿Y cuáles son las principales denuncias que recibimos? Que en el Sistema discriminan a las trans que están ahí, quienes no reciben visitas de su familia, pero sí de la compañera transgénera y esta persona es discriminada por los guardas, por los reeducadores, por el cuerpo de seguridad, ¿cómo? lo primero que hacen es cortarle el cabello. Vos sos hombre, les dicen, y aquí no me vas a entrar vestido de mujer. Esta es una clara violación a su identidad de género”.

La procuradora reconoce, sin embargo, “que el Sistema trata de garantizar la seguridad física y sexual” a las privadas trans.

Poco acceso a trabajo

A “Frank” le pasa lo que a muchos “gay visibles”, como se denomina él. Ha perdido el trabajo por expresar libremente su orientación sexual. Él trabajaba como analista de información en una empresa privada, puso calcomanías en su escritorio sobre igualdad de género y otras que decían “soy abiertamente gay”.

Un día su jefa se le acercó y señalando una foto con curiosidad le preguntó: “¿esos son dos hombres tomados de la mano?”. Luego le pidió que fuese más discreto, que no expresara que era gay. Al poco tiempo su orientación sexual fue motivo de reunión en el equipo y después fue despedido. “Nunca se quejaron por mi trabajo, ella se quejaba solamente porque yo dijera que era gay”, rememoró.

  • En las unidades de salud las personas transgénero podrán ser llamadas con su nombre social.

 Educación en casa

Desesperación• La Procuraduría para la Defensa de la Diversidad Sexual registra casos de mujeres que recluidas en la cárcel han intentando suicidarse “por la discriminación a la que son sometidas por ser lesbianas”.

Para Samira Montiel, “el tema de la discriminación a la comunidad LGBTI no es solamente cuántas denuncias tenemos, es todo un sistema creado, pensado para discriminarnos. En ese sentido para nosotros es importante tener avances y los tenemos, sin embargo necesitamos otros tipos de avances, otras normas jurídicas que protejan a esta comunidad, que permitan garantizarnos derechos humanos”.

Montiel consideró que como sociedad solemos dejarle la tarea educativa solo a los maestros, en la escuela. “Pero si en la casa escucho la palabra cochón, marica, pato, cuando esté frente a una trans, lesbiana, homosexual, va a usar el mismo término peyorativo”.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus