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Aunque el término “patología” está asociado a factores médicos, también es empleado en otras disciplinas, tales como la ingeniería y la arquitectura, especialmente en lo concerniente a las edificaciones.

Aunque no sea evidente, las estructuras de Nicaragua también padecen los impactos de las variaciones climáticas, una afectación que según Jimmy Vanegas, docente adjunto de la Facultad de Ciencia y Tecnología del Ambiente de la Universidad Centroamericana (UCA) y además delegado nacional de la Asociación Latinoamericana de Control de Calidad y Patología de las Estructuras (Alconpat), va mermando la vida útil de las construcciones del país.

¿Qué significa exactamente este término de patología en las estructuras?

Patología está asociado al término médico y sí tiene cierta equivalencia al referirse a las estructuras, porque también se enferman, tienen algún padecimiento y también tienen alguna cura, entonces parte de la patología es el estudio del por qué la estructura está dañada.
Digamos que viene a revisar desde el proceso de diseño, que es cuando está naciendo, se está creando la estructura, evalúa el proceso de construcción y cuando está puesta en servicio, el cual tiene que ver con el mantenimiento y durabilidad de la edificación en su vida útil.

¿Y en el caso concreto de Nicaragua cómo está este tipo de procesos?

Como te decía, la patología encierra todos estos elementos que te mencioné y lo que se pretende es eso: tratar que la estructura que está en servicio dure más para lo que ha sido diseñada. Aquí por ejemplo en promedio las estructuras están diseñadas para tener una vida útil de entre 35 y 50 años, pero con un buen  mantenimiento y la calidad del material con que fueron edificadas, estas pueden extender su vida útil un 40 por ciento más todavía.

¿Por qué se establece este lapso (35-50 años) como vida útil para las estructuras nicaragüenses?

Esto obedece a normativas o períodos de reglamentación técnica. Acá tenemos un hito y se sustenta en que entre los terremotos de 1931 y 1972 transcurrieron aproximadamente 41 años, por ello se hizo una estimación de que en ese mismo período se estuvieran produciendo eventos sísmicos de gran magnitud, esos datos se toman en cuenta para desarrollar las edificaciones, las cuales se supone que cada 40 o 50 años puedan ser sometidas a un evento de gran magnitud, el cual puede dañarlo o hacer que colapse toda la estructura.

Managua será sede de un congreso sobre esta temática, pero el eje del evento está enfocado en los efectos del cambio climático en las estructuras. ¿Cuál es el vínculo entre estos?

Uno de los principales enfoques que se le está dando al evento está relacionado al cambio climático y no porque sea algo antojadizo, sino porque es algo inherente para cualquier estructura que esté puesta en servicio (funcionamiento). Y esto se aprecia a través de la humedad, los choques térmicos y sismos, que son factores que van afectando las estructuras.

Las temperaturas altas durante el día y la reducción de la misma durante la noche van provocando variaciones térmicas dentro de la estructura, tanto el concreto, acero, como la madera, también el exceso de humedad. El uso propio de las estructuras también va mermando la resistencia y vida útil del inmueble, sin importar que sea esta un edificio grande o una casa residencial; de igual manera los sismos ejercen presión y merman las construcciones.

¿Qué se puede hacer al respecto para atender este tipo de afectaciones?

Al hacerse un estudio sobre las condiciones patológicas de una edificación, uno entra en tres etapas: rehabilitación, reforzamiento o de reparación en dependencia de los datos que uno tenga, toma estas decisiones.

Una rehabilitación es regresarle las características del diseño original que tenía la estructura, si esta resistía un peso de 500 toneladas, pues se procuran hacer trabajos para devolverle esta capacidad de resistencia. Reparar se puede hacer en aquellos daños leves y un reforzamiento es acoplar la construcción a los elementos nuevos con los que se rigen las edificaciones, eso es lo que se puede hacer.

El congreso regional sobre estructuras

Evento Mañana jueves 18 y el próximo viernes 19 de junio la Universidad Centroamericana será sede del  II Congreso Regional de Patología y Recuperación de las Estructuras; el cual contará con la participación de la presidenta de la Asociación Latinoamericana de Control de Calidad y Patología de las Construcciones (Alconpat), ingeniera Angélica Ayala Piola, de Paraguay.

En el congreso se abordarán las afectaciones en las estructuras, producto de las variaciones climáticas con base en estudios de casos reales, guiados bajo cinco temas de especialización importantes: Control de calidad en obras civiles; Patología de las construcciones, materiales; Recuperación de las estructuras; Patología en monumentos históricos y patrimoniales; Diagnóstico, intervención y mantenimiento.

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