•   Chinandega, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Los fuertes oleajes registrados en la costa del Pacífico nicaragüense, especialmente en Occidente, han debilitado la defensa costera del Puerto de Corinto, lo que constituye un grave peligro para más de 8 mil personas, informaron autoridades locales.

El mayor Carlos Cáceres Mendoza, jefe de la Defensa Civil en el Occidente del país, explicó que los habitantes de los barrios San Martín, El Chorizo, Félix Salgado y San Luis, corren serio riesgo ante el socavamiento del dique que forma parte de la defensa costera del Puerto de Corinto.

“Monitoreamos de forma permanente esa situación, es una de las prioridades de la Defensa Civil en el departamento de Chinandega”, declaró Cáceres.

Agregó que las autoridades tienen listos los albergues para trasladar a esas personas en caso de ser necesario, no obstante aclaró que el traslado de esas familias hacia zonas  más seguras es potestad de la comuna y de otras instituciones.

Voces de alerta

Líderes religiosos locales como el sacerdote Eduardo Carrillo, cura párroco de la iglesia Santo Tomás Apóstol; y por el pastor José Israel Mayorga, de la Iglesia evangélica Ebenezer, llevan la voz cantante sobre este problema y han demandado al Gobierno hacer reparaciones inmediatas en el lugar para evitar tragedias.

Mayorga explicó a El Nuevo Diario que “el fuerte impacto del fenómeno del mar de fondo representa un mayor peligro para la población cercana a la zona costera”.
Según Mayorga en los últimos años, el mar ha venido reduciendo los espacios costeros en Corinto. “Hace 15 años había cerca de 300 metros de costa, sin embargo hoy en día la distancia es de apenas 50 metros entre las primeras poblaciones y la costa”, dijo.

Rosa Argentina Alvarado, propietaria de un restaurante  costero, se mostró preocupada por las altas marejadas de los últimos meses, las cuales han dejado daños en la infraestructura de su negocio.

“Estoy impaciente, entiendo que se valora alguna estrategia para remediar esto. Participé en una reunión con autoridades de turismo y nos plantearon varias alternativas de solución, pero no se han concretado”, afirmó Alvarado.

Mientras que María Esperanza Avilés, quien habita cerca del Puerto de Corinto,  dijo que se sienten indefensos y con miedo. “Es horrible, si la marea sube aquí se pasaría llevando estas casas y sigue adelante. Corinto genera lo suficiente para que aquí se haga obras”, expresó la pobladora.

Obras insuficientes

De igual manera, los religiosos hicieron circular un comunicado en el que señalan que en el pasado se invirtió en la construcción de un espigón, el dragado del canal y el depósito de arena en la costa para crear una colina como defensa de la ciudad y evitar la acumulación de desechos, sin embargo, a esto no se la ha dado mantenimiento.

“Lo único visible fue la ubicación de unos tramados de piedras que no han resuelto el problema, pero el desgaste de la colina es casi total… necesitamos conocer detalles del Proyecto de Geo Tubos para la reparación del dique, que es parte del hermanamiento propuesto por el Gobierno de Colonia, Alemania, con Corinto y El Realejo”, señalan los líderes religiosos en su documento.

La defensa costera tiene siete kilómetros al Oeste y al Norte de la ciudad de Corinto. Sobre esa obra William Martínez, exalcalde de Corinto, explicó que entre 2009 y 2012 realizaron las labores que consistieron en extracción de arena que fue colocada como muro de protección frente a los barrios Nuevo, El Chorizo, San Martín y San Luis, pero lastimosamente este se ha socavado y las olas se acercan peligrosamente a esas vecindades.

Fenómeno reiterado

Antecedentes • Las afectaciones por marejadas en el Occidente del país habían tenido su mayor impacto en abril de este año cuando el fenómeno de mar de fondo provocó que las olas alcanzaran alturas de hasta 2.5 y 3 metros.
En esa ocasión tan solo en el municipio de León las autoridades de Defensa Civil local contabilizaron una persona muerta, la desaparición de otra y unas 45 viviendas afectadas.
El fenómeno del mar del fondo según especialistas se origina dado que cada año durante el otoño e invierno austral se forman tormentas en el sur del Pacífico que generan grandes olas, cuya fuerza se mantiene a lo largo de miles de kilómetros, estas olas gigantes viajan en algunos casos más de 11,000 kilómetros.
Recientemente desde California, en Estados Unidos, hasta Chile, toda la costa del Océano Pacífico del Continente Americano ha estado siendo afectada por este fenómeno.

 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus