•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Joaquina Pastora ha ejercido el Magisterio por los últimos 20 años, su especialización es la enseñanza del inglés.

Su experiencia como educadora la ha adquirido en un colegio público de Managua, pero desde hace seis años también empezó a impartir clases dos veces por semana en una academia privada, esto le permite obtener un poco más de ingresos para su hogar.

“Es cansado, en el colegio le doy clases a unos 300 muchachos y aunque en la academia la cantidad es un poco menor, la demanda de atención y planificación es igual de fuerte, pero es lo que debo hacer para poder ganar más plata”, dijo Pastora.

La realidad de Pastora es una que a juicio de especialistas en educación y finanzas sigue siendo el principal reto que enfrenta la formación docente en el país.

“El presupuesto general de educación se ha venido incrementando en años recientes y paralelamente se han hecho esfuerzos para realizar una mayor contratación de profesores”, refiere Adelmo Sandino, investigador del Instituto de Estudios Estratégicos de Políticas Públicas (Ieepp).

Sandino asegura que en los últimos años el incremento salarial interanual para los docentes del país ha oscilado en promedio en 9 por ciento; incremento que aún no responde a las expectativas salariales del magisterio.

“Si se compara esto con la evolución que han tenido los precios de la canasta básica te das cuenta que el salario de un docente que está frente a un salón de clases alcanza apenas para cubrir el 54.3 por ciento de los productos, lo que debería representar una preocupación porque al igual que cualquier otro profesional el docente se ve incentivado en la medida que los salarios responden a las expectativas de gastos en sus hogares”, sostiene Sandino.

INTERESADOS EN CARRERA

A pesar de este panorama duro para el Magisterio nacional, Jenny Aburto es una de los más de 8,000 estudiantes que conforman la Facultad de Ciencias de la Educación e Idiomas de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua). 

Aburto actualmente se está formando para ejercer como docente de Ciencias Sociales porque confiesa siempre se ha sentido atraída por el magisterio.

“Me gusta esto de estar frente a un salón de clases, hablar con la gente y compartir”, dijo Aburto. Y al preguntarle sobre si la remuneración que le espera al salir es algo que le desmotive responde franca que por ahora no piensa en eso y que simplemente está enfocada en su formación.

Al igual que Aburto y a pesar de todos los bemoles que enfrenta el Magisterio nacional aproximadamente 800 jóvenes se inscriben en la UNAN cada año para estudiar alguna de las nueve carreras de formación magisterial a nivel superior.

“Esta facultad es la matriz más importante en la formación de maestros de secundaria y primara porque también hay carreras de formación infantil, educación para la diversidad, pero el grueso lo constituye la formación de maestros para secundaria Lengua y Literatura, Ciencias Sociales, Física Matemática, Ciencias Naturales, Idiomas como Francés e Inglés”, explicó Roberto Aguilar, director del departamento de Español de esta casa de estudios.

LAS DEFICIENCIAS

A pesar de que existe un buen interés por parte de jóvenes para convertirse en maestros, Aguilar refiere que los muchachos traen consigo algunas fallas que les complica un poco los primeros inicios en la universidad.

“Nosotros principalmente tenemos problemas con las capacidades de los estudiantes para la comprensión lectora y redacción y eso es mucho más grave porque ellos están preparándose para enseñar esas competencias en primaria y secundaria, por ello en los dos primeros años procuramos nivelar y superar las deficiencias”, argumentó Aguilar.

“Transformar la docencia requiere enormes esfuerzos”

Por su parte, Ernesto Medina, presidente del Foro Educativo Nicaragüense (Eduquemos), y Rafael Lucio Gil director del Instituto de Educación de la Universidad Centroamericana (Ideuca), consideran que aunque a nivel general se registran avances en el sistema de educación del país, aún hacen falta mayores esfuerzos desde todos los sectores para mejorar las condiciones del Magisterio.

“La formación de los formadores es una tarea titánica, se requiere de un esfuerzo enorme para transformar la profesión docente, pasa por el reconocimiento profesional, una adecuada remuneración salarial, condiciones ergonómicas en los centros de enseñanza donde imparten, elevar su autoestima”, afirmó Gil.

Mientras que Medina destaca que aunque el porcentaje de cobertura educativa es uno de los logros más importantes registrados en años recientes (cerca del 90 por ciento), aún deben jugar un papel determinante en el sistema educativo la disponibilidad de mayor inversión de recursos y una formación continua para los docentes y establecer estrategias inclusivas.

6,500 córdobas devenga en promedio un maestro de secundaria en Nicaragua.

12,240 córdobas es el precio que alcanzó la canasta básica de 53 productos a mayo de 2015, según el BCN.

 

 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus