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Esclavitud sexual, drogadicción y otros abusos es la historia de horror que contó a la Policía Nacional “Sonia” (nombre ficticio), quien logró huir de un antro en Guatemala, donde la habían llevado con el cuento de obtener un empleo bien remunerado.

Tras regresar a su país, la joven denunció a la pareja de tratantes que operan en Nicaragua, una mujer nicaragüense y un hombre guatemalteco, quienes fueron capturados por las autoridades policiales.

La joven relató que fue captada en su propia casa, ubicada en una comarca fronteriza con Honduras, por una señora que llegaba a su vivienda vendiendo ropa.

La mujer iba metiendo plática para ir entrando en confianza, hasta que llegó el momento de ofertarle un empleo en Guatemala como “cuidadora de niños”, y hasta le mostró una foto de un bebé.

Policía Nacional captura a una nicaragüense y un guatemalteco encargados de captar a jovencitas en Nueva Segovia para llevarlas a explotar sexualmente a Guatemala.

La joven afirma que la mujer no le decía cuánto iba a ganar, pero que era mucho dinero y ella le creyó, y hasta tuvo el consentimiento de sus padres, quienes fueron testigos del ofrecimiento que terminó aceptando.

Un día de abril pasado, con maleta en mano, en el empalme de Yalagüina (20 kilómetros al sur de Ocotal), ella y dos jovencitas más y la señora “vende ropa”, abordaron un bus de una empresa de Managua con destino a Guatemala y salieron con documento CA-4.

“Ella nos había dicho que al pasar por Migración dijéramos que íbamos solas. Y en el bus nos sentáramos en asientos distanciados para no despertar sospechas”, recuerda la joven.

BAJO LLAVE
Al llegar a Guatemala comenzó el calvario. La mujer las llevó a un night club de varios que habían en la zona. Allí las recibió otra mujer, quien les entregó un cuarto para que durmieran. Al siguiente día ya no volvieron a ver a la que les llevó desde Nicaragua.

Agregó que en ese lugar habían más de 20 muchachas, nicaragüenses y hondureñas, y fue entonces que las recién llegadas se enteraron del engaño y se dieron cuenta que estaban en un night club, y cuando quisieron salir hacia el exterior se encontraron con que las puertas estaban con candados.

Por las noches, las jóvenes eran obligadas a maquillarse, vestir minifaldas y blusas escotadas y les tomaban fotos en diferentes poses para luego ponerlas en catálogos para ofrecer los servicios sexuales a los clientes.

OBLIGADAS A DROGARSE
Además de la explotación sexual a la que eran sometidas, “Sonia” aseguró que en el night club era obligada a drogarse junto al resto de muchachas.

Dijo que por las noches las ponían a tomar licor “y nos ponían a coquear” (inhalar cocaína) que los clientes ya llevaban en cápsulas y después las mancillaban sexualmente, y las amedrentaban con amenazas de muerte.

20 muchachas aproximadamente entre nicas y hondureñas estaban recluidas en el night club Lexus, según el relato de la joven que se escapó.

Los propietarios del antro les daba dinero para que lo enviaran a sus familiares en Nicaragua y hasta las ponían en contacto telefónico con sus padres para hacerles creer que estaban bien en el trabajo que les habían conseguido.

La joven logró escapar junto con otra muchacha escalando el techo del edificio de dos pisos donde las tenían esclavizadas y ahora recibe amenazas desde Guatemala para que no denuncie el caso.

Policía captura a tratantes

Ángela Fonseca García, alias “La Changa”, de 48 años, residente del barrio Pueblos Unidos, de Ocotal, es la mujer que se encargó de captar a “Sonia” y supuestamente a otras jovencitas de Nueva Segovia para enviarlas a prostituir a Guatemala.

Fonseca fue arrestada junto a Marlon Estuardo Osorio, de 20 años, un guatemalteco que operaba junto con ella. Ambos fueron capturados el fin de semana y ya están con prisión preventiva en las celdas de la Policía neosegoviana por el presunto delito de trata de personas con fines de explotación sexual y proxenetismo agravado.

Unos 50 casos de trata de personaS reportó la policía de nicaragua en 2013.Según el comisionado Wilson Carrasco Ponce, vocero policial en Nueva Segovia, Fonseca García era la encargada de realizar las captaciones de jovencitas en Nicaragua y también la encargada de trasladarlas al país del Norte. Mientras que el guatemalteco Estuardo Osorio era quien se encargaba de explotarlas sexualmente en “night club” de su país.

Carrasco Ponce agregó que hasta el momento tienen identificadas a dos víctimas, pero que continúan las investigaciones porque la Policía presume la existencia de un número mayor de jóvenes de Nueva Segovia que pudieran haber sido llevadas bajo engaño a Guatemala.

En su escueta declaración, Fonseca García se declara culpable, pero solo acepta haber trabajado 8 años en Guatemala y que por las amistades que dejó, viaja cada mes a ese país. También negó que se conocieran con el joven guatemalteco detenido.

Estuardo Osorio dijo que trabaja en Guatemala como empacador en una empresa de maquila y que venía a Nicaragua cada tres meses junto con su esposa, que es nicaragüense. Pero una fuente policial nica dijo que conocen que Estuardo Osorio fungía en su país como cajero en un night club llamado Lexus, donde presumen hay más jovencitas nicas esclavizadas.

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