•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El arzobispo de Managua, cardenal Leopoldo Brenes, reiteró ayer viernes la solicitud de clemencia para el nicaragüense Bernardo Abán Tercero, condenado a muerte en Texas, EE.UU.; sin embargo, especialistas consultados aseguraron que no existen posibilidades de que esa petición sea atendida por las autoridades de dicho estado.

“La pena de muerte no es la solución y el santo padre Francisco se lo dijo un día de estos a un grupo de juristas que se reunieron con él en el Vaticano (…) dijo que la pena de muerte no tiene sentido, porque los crímenes se siguen haciendo”, señaló Brenes al hablar del tema ante los periodistas.

Aunque reconoció que las leyes de Estados Unidos son aplicadas de manera estricta, el purpurado nicaragüense se mostró confiado en que al final habrá un gesto de clemencia para  Tercero, cuya ejecución por inyección letal está programada para el próximo 26 de agosto.

[Relacionada: Hijo de nica condenado pide visa humanitaria]

Finalmente, Brenes abogó para que las autoridades de la Embajada de Estados Unidos le otorguen la visa de ingreso a ese país a Franklin Tercero, para que pueda despedirse de su padre. “El muchacho ha dicho que solo desea poder ver a su padre para despedirse de él y para ello no está pidiendo días para estar en Estados Unidos, sino horas”, añadió el cardenal Brenes.

Competencia estatal

En tanto, especialistas explicaron que la única autoridad que puede otorgar clemencia a Tercero es el gobernador de Texas, Greg Abbott, por lo que la solicitud que hizo en ese sentido el presidente Daniel Ortega a su homólogo Barack Obama no tiene ninguna posibilidad de tener éxito.

El abogado Alfonso Oviedo, radicado en Miami y especialista en leyes criminales de Estados Unidos, explicó que este país es una federación de estados donde cada uno tiene absoluta independencia y autonomía, sobre todo en sus legislaciones, por lo que el presidente Obama no puede incidir en la decisión de detener la ejecución del nicaragüense.

En la carta enviada al mandatario estadounidense solicitando la clemencia para Tercero, Ortega apela a las competencias de este y  le dice: “Usted, en casos muy especiales, puede ejercer ese derecho humanitario a favor de un ciudadano sobre quien pende la pena capital”.

El director del Centro de Información sobre la Pena de Muerte (DPIC, por sus siglas en inglés) manifestó a la agencia de noticias EFE que “el presidente puede pedir a los estados que conmuten la pena de muerte o suspendan la ejecución, pero no tiene poder para cambiar la sentencia ni tiene poder para decir a los gobernadores, a los legisladores estatales, a los fiscales estatales o a los tribunales estatales lo que deben hacer”.

[Relacionada: Dramático pedido de clemencia al papa Francisco]

Otra opción que según la legislación estadounidense sirve para levantar la pena capital a un condenado es una decisión judicial. No obstante, los consultados señalaron que eso no es muy común y menos en Texas, que se caracteriza por ser un estado muy conservador y cuyo gobernador, Greg Abbott, es un firme defensor de la pena de muerte.

Argumento sin asidero

Oviedo expresó que si el caso de Tercero se sometiera a discusión para aplicar la clemencia, un elemento a tomar en cuenta sería que al momento de cometer el crimen era menor de edad, tal como argumenta su defensa, pero indicó que dicho elemento no tiene ningún peso porque el momento idóneo para hacer ese tipo de señalamiento es durante el juicio.

Respecto a la solicitud de clemencia del cardenal Leopoldo Brenes basado en el mandamiento “no matarás”, fuentes de la Gobernación de Texas que fueron consultadas por la agencia de noticias EFE afirmaron que, por el momento, “no hay comentarios”.  

Bernardo Abán Tercero es el primer nicaragüense condenado a la pena capital en Estados Unidos. Su caso se remonta al 31 de marzo de 1997, cuando en medio del robo que estaba realizando en una lavandería tuvo una pelea con Robert Berger, un cliente del establecimiento a quien le disparó, ocasionándole la muerte.

Pena de muerte sin reversa en Texas

Lyllyam Alvarado

Antecedentes • Cuando el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, solicitó al gobernador de Texas que pospusiera la ejecución del mexicano Edgar Tamayo, en diciembre de 2013, argumentó que debía respetarse el compromiso internacional sobre relaciones consulares y pidió postergar la ejecución hasta revisar el expediente y determinar si había irregularidades en el juicio. Finalmente esto no ocurrió y Tamayo fue ejecutado según lo previsto.

El gobernador de Texas ha ignorado reiteradas veces los fallos de la Corte Internacional de Justicia.

En el 2005, el entonces presidente George W. Bush ordenó a las cortes estatales respetar los fallos de la Corte Internacional de Justicia que benefician a condenados a muerte; sin embargo, el Tribunal Supremo estadounidense rechazó la orden de Bush por no existir legislación en Estados Unidos para que un estado acate la decisión de un tribunal internacional.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus