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Nicaragua tiene el producto interno bruto (PIB) más bajo de Centroamérica. Este valor monetario de los bienes y servicios producidos en la economía nacional se estima en 11,805 millones de dólares y las remesas que muchos nicaragüenses reciben de sus familiares que trabajan en el exterior equivale a un 9.6% del PIB, según el estudio “Desafíos para impulsar el ciclo de inversión con miras a reactivar el crecimiento”, elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Exceptuando los casos de Panamá y Costa Rica --cuya cantidad de ciudadanos que trabajan en el exterior y envían remesas a sus países de origen son muy bajas en comparación con el resto del istmo-- Nicaragua es el país de la región centroamericana que recibe menos remesas en comparación con su PIB. Le siguen Guatemala con el 17.37%; El Salvador con 16.73%, y Honduras con el 17.37%, que alcanza el monto más alto de Centroamérica, en comparación con su PIB.

FUGA DE MANO DE OBRA

Estados Unidos representa la fuente de unas tres cuartas partes de las remesas de la región, seguido de España. Según la Cepal, la recuperación de la demanda laboral en Estados Unidos influyó en el crecimiento de las remesas a Centroamérica.

El economista nicaragüense Mario Arana ha señalado, en reiteradas ocasiones, que las remesas se han convertido en una importante fuente de financiamiento de la balanza de pagos.

“Estamos hablando --indica Arana-- de más de US$1,000 millones en Inversión Extranjera Directa, más US$1,000 millones en remesas y US$500 millones en Cooperación Externa, entre préstamos y donaciones que ayudan a financiar esa balanza de pagos del país”.

El economista y catedrático Alberto Ramírez considera que “es cierto que las remesas son claves para la economía, porque han garantizado gran parte del crecimiento de la economía”. Sin embargo, advierte que “se tiene que pagar un alto costo: la fuga de mano de obra”.

Las remesas forman parte integral de la balanza de pagos, ayudan a cubrir el déficit fiscal y son un factor importante que mueven la economía”. Alberto Ramírez,  economista y catedrático.

Además, Ramírez compara que si bien recibimos el menor monto en remesas con respecto al PIB según el resto de los países de la región, también es cierto que estas superan el monto de la Inversión Extranjera Directa, como fuente de recursos externos.

La Cepal coincide en que las remesas constituyen para Nicaragua un saldo a favor de la balanza de pagos y son la principal fuente de ingresos para miles de familias de bajos recursos.

Además, indica que las remesas han crecido de manera significativa en los últimos años.

A junio de este año, el monto de remesas que reciben los nicaragüenses alcanzó los US$581.6 millones, una cifra superior en un 4.5% a lo recibido en el mismo período del año pasado, que sumó US$555.2 millones.

Costa Rica y Panamá reciben menos del 2%

COMPARACIÓN • Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Costa Rica y Panamá reciben en remesas tan solo US$559 millones y US$847 millones, respectivamente.

Guatemala, por su parte, recibió US$5,544 millones en concepto de remesas, ubicándose como el país con el mayor monto de la región.

“Los flujos de remesas en Centroamérica continúan siendo una importante fuente de ingresos para millones de familias y por ello es importante que quienes las reciben tengan opciones de ahorrar y así acumular activos”, estima Nancy Lee, gerente general del Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin), del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

 

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